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En los noventa era fácil que la clase del instituto estuviese dividida. Por un lado, estaban quienes suspiraban con ‘Amiga mía’ de Alejandro Sanz y quienes no podían dejar de tararear ‘Barbie Girl’ de Aqua; las que llevaban pantalones de campana y plataformas y las que no se quitaban los vaqueros rectos con zapatillas; las que no salían de casa sin su sombra azul eléctrico y bien de brillo de labios transparente y las que preferían eyeliner negro y labios perfilador en color ciruela. Podíamos discutir por la música, por la ropa o por el maquillaje, pero había algo en lo que todas coincidíamos: a finales de los noventa, todas olíamos a violeta y lirios, las notas principales del perfume Halloween, que salió a la venta por primera vez en 1997. Fue la fragancia que muchas elegimos cuando decidimos que Chispas o Don Algodón eran demasiado infantiles, justo antes de que otros aromas como los de ‘Amor Amor’ y ‘Anaïs Anaïs’ llegasen a nuestras vidas.
Durante años, fuimos muchas adolescentes las que antes de salir cada casa cada mañana para ir a clase, pulverizábamos unas gotas de este perfume en las muñecas y en el cuello. Un aroma que también nos acompañó en muchas de nuestras primeras veces: conciertos, viajes con amigas, un café con el chico que te gustaba… Toda una generación comenzó a oler igual violeta, hoja de plátano, petit grain, magnolia, lirio de los valles (muguete), nardos, sándalo, vainilla de Madagascar y mirra, que son las notas principales de este perfume creado por el perfumista Max Gavarry para la firma Jesús del Pozo.
Un aroma que va a cumplir 40 años y que nos gusta tanto como entonces. Cuatro décadas después, este perfume sigue provocando la misma sensación que nos provocaba en nuestra adolescencia. Basta con cruzarse con alguien por la calle o en alguna tienda para que su olor nos traslade a nuestra adolescencia. También están las mujeres que nunca han dejado de usarlo, con la diferencia de que ahora lo llevan al trabajo, y las que siempre tienen un frasco junto a su nuevo perfume de cabecera y que usan solo en determinados momentos, como el reencuentro anual con las amigas del instituto.
El perfume más utilizado en los años 90 con un 70% de descuento
Este perfume también consigue unir a varias generaciones: las adolescentes que lo estrenan por primera vez y quienes reconocen su olor en cuanto se abre el tapón. Tras décadas acompañándonos, algunas perfumerías han anunciado su retirada de sus tiendas y una de ellas es Primor, que dice adiós a uno de los aromas más reconocibles de finales de los 90 y principios de los 2000. Pero antes de que desaparezca, la cadena ha lanzado algo poco habitual: una última oportunidad para conseguirlo con un descuento del 70%. El frasco de 100 ml solo cuesta 23,94 euros, frente a su precio habitual de 80 euros.
En estos años, también se han editado otras ediciones de Halloween, como Blue Drop (cuesta 21,90 euros al tener un 65% de descuento), en la que las notas de violeta comparten espacio con las de jazmín, lavanda o manzana verde; o como Freesia, con un aroma floral afrutado con lirio, pera y sándalo. Pero como la original, ninguna. En estas décadas, hemos cambiado de gustos musicales, de peinado, de forma de maquillarnos y hasta de la manera de vestirnos, pero hay algo que el tiempo no ha conseguido mover de sitio: ese frasco morado con tapón plateado en forma de bola ni ese aroma tan reconocible.













