Cada gesto cuenta, también cuando hablamos de pelo. Desde la frecuencia de lavado hasta los productos que elegimos, nuestra rutina capilar puede reducir su impacto ambiental sin renunciar a un cabello sano y bonito. La revolución eco ha llegado también al baño, transformando hábitos cotidianos con alternativas más conscientes como champús sólidos que eliminan envases innecesarios; usar fórmulas más limpias y respetuosas e incorporar sistemas recargables. Lejos de ser una tendencia pasajera, el cuidado capilar sostenible gana cada día más adeptas. Te contamos las claves para cuidar tu melena de forma más sostenible.

  • Prueba los champús sólidos. Antes eran una auténtica rareza, pero ahora ya los puedes encontrar en cualquier supermercado o perfumería. La mayoría se venden sin envase o en cartón, y se usa mucha menos agua en su fabricación. Otra opción eco sería elegir marcas que ofrezcan recargas, envases reciclables o formatos grandes.
  • Pequeños gestos que suman. A la hora de cuidar el cabello, no te olvides de cerrar el grifo mientras aplicas el champú, intenta usar toallas de microfibra para secarlo, cepillos de madera o bambú, gomas de pelo sin metal y controla la temperatura de la plancha para no malgastar energía ni estropear la melena.
  • Ojo con los aerosoles. Las lacas y sprays generan más residuos y, por tanto, son más contaminantes. Como alternativa, opta por las cremas de peinado o ceras en tarro.
  • Usa menos producto. La inmensa mayoría gastamos mucho más champú del necesario. Una pequeña cantidad basta si se emulsiona primero en las manos. ¡Prueba y verás!

Por qué los champús sólidos son una buena alternativa

champus solidos
Getty Images

Los champús sólidos se han popularizado como una alternativa más sostenible a los formatos tradicionales. Al no contener apenas agua, están más concentrados y una pastilla puede equivaler a dos o tres botellas de champú líquido. Además, suelen venderse sin envases de plástico, lo que reduce residuos.