Mariam Bachir: "Luis Tosar hizo que nos relajáramos en el rodaje"

Esta estudiante de Filología Árabe nació en un campo de refugiados saharauis, ha vivido desde pequeña en familias de acogida en España y EE UU y se ha dado a conocer en su primer papel en el cine tras presentarse por casualidad a un casting.

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Esta estudiante de Filología Árabe nació en un campo de refugiados saharauis, ha vivido desde pequeña en familias de acogida en España y EE UU y se ha dado a conocer en su primer papel en el cine tras presentarse por casualidad a un casting.

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Actriz revelación de “El niño”

Mariam Bachir era una persona totalmente ajena a las cámaras hasta que la casualidad hizo que se presentara a un 'casting' en el que consiguió el papel de la protagonista de 'El Niño', película revelación del año.

Su vida no ha sido fácil, ya que nació en un campo de refugiados saharauis y se crió desde niña con varias familias de acogida en España y EE.UU., lo que le permitió salir del desierto, estudiar y encontrar una nueva vida.

Ahora, con 25 años, vive sola en Barcelona, estudia Filología Árabe y trabaja para "sobrevivir", pero no olvida sus raíces y sueña con ayudar a su pueblo.

-Eras una desconocida hasta que el papel de Amina se cruzó en tu vida.
-No me esperaba la repercusión que ha tenido. Estoy alucinando; me siento como una niña pequeña en un parque de atracciones. Nunca había hecho nada, ni siquiera de figuración, y cuando me apunté a la agencia de publicidad para hacer algún "casting", fue porque me quedé sin trabajo.

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“Sigo teniendo relación con Jesús Castro”

-Trabajas y estudias tercer año de Filología Árabe. ¿Cómo surgió el tema del cine?
-Estoy estudiando y vivo sola, así que he trabajado de azafata, de dependienta, de camarera... de lo que me saliera para poder vivir. Me quedé sin trabajo y una amiga me comentó que me apuntara a la agencia y lo hice en "plan supervivencia" para tener un dinero. Pensé que si me daban 50 euros y un bocadillo ya era mejor que estar en casa.

-¿Qué vieron en ti?
-Llevaban mucho tiempo buscando a la persona para el personaje en Marruecos, Andalucía, Madrid, Francia... y se pusieron a buscar en Barcelona. Supongo que querían una cara nueva que pudiera empatizar con Amina y entendiera su historia.

-¿Siendo tan guapa no te había tentado la publicidad antes?
-No, siempre he estado estudiando y pensaba que mis estudios serían mi profesión de futuro.

-La película ha sido todo un éxito. ¿Tienes otras ofertas?
-Hay cosas pero soy un poco supersticiosa y prefiero no decirlo hasta que esté cerrado. Estoy en un momento de predisposición como una niña pequeña que quiere jugar a todo.

-Jesús Castro, tu compañero de ficción, también era novato en esto. ¿Te ha ayudado?
-Sí mucho; tanto él como el que hace de mi hermano Hail (el actor Said Chatiby) somos chavales de barrio que no pertenecíamos a este mundo y hemos empatizado mucho y creado un fuerte vínculo. Seguimos teniendo mucha relación.

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“Aprendí inglés cuando viví en EE UU”

-Has comentado que lo que más te ha costado es el desnudo.
-Sí, pero no porque lo vea algo negativo ni reprobable. Tengo una mentalidad muy abierta, pero fue el primer día de rodaje, había 30 personas delante y sentí tensión.

-¿Qué dirías de Daniel Monzón, el director?
-Haría lo que fuera con él sin miramientos porque te hace sentir mucha confianza. Daniel es un ángel, un fuera de serie con todo el mundo y trata con el mismo cariño al de sonido, a los actores, a quien limpia...

-Has coincidido con Luis Tosar, otro grande de la interpretación.
-Sí, y también soy muy fan de Eduard Fernández y Sergi López, que son impresionantes. Tosar, pese a que por sus papeles le coges hasta miedo, es un tío muy natural, cachondo, que siempre estaba diciendo tonterías para ayudarnos a que nos relajáramos en el rodaje. Es un gran actor y también es increíble como persona.

-¿Cuáles son tus sueños ahora?
-Mi meta es terminar los estudios y, si siguen saliendo trabajos en el cine, fenomenal.

-Creo que querías ser traductora.
-Empecé Filología con esa idea porque el árabe es un idioma muy solicitado. Además, tengo inglés porque lo aprendí cuando estuve en EE.UU. con una familia de acogida. No sé dónde terminaré.

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“No voy al Sáhara por si no puedo volver”

-También estudiabas Periodismo.
-Sí, pero tenía una idea muy romántica de esa profesión y, además, me pilló en una época menos equilibrada en la que tenía que trabajar muchísimo y no me daba tiempo a hacer los trabajos, así que lo dejé.

-Naciste en un campo de refugiados y te has criado con familias de acogida. ¿Lo has pasado mal?
-Ha sido una vida diferente; he vivido en España y en EE.UU. Siento que he tenido muchísima suerte, ya que quien lo tiene más difícil es la gente que sigue en el campo de refugiados. Las temperaturas son altísimas, no hay agua potable, las enfermedades son muchas... Hay asociaciones en España que los ayudan y traen a los niños en verano. Yo empecé así, con una familia de Cataluña con la que estuve de los cuatro a los ocho años, luego fui a EE.UU., después estudié un año en Argelia en un internado y también estuve con una familia en el País Vasco y con otra en Calahorra.

-¿Tienes relación con tu familia biológica?
-Es complicado, aunque sé que llegaremos a un entendimiento. Al criarme en otro mundo, veo que hay otras posibilidades de crear tu propia identidad. Ellos tuvieron la generosidad de dejar que saliera de allí, lo que refleja su calidad como personas. Pero, según su religión y su cultura, que también es lícita y respetable, consideran que hay que cumplir con unas tradiciones. Mis hermanos, por ejemplo, han estado en acogida pero ya han vuelto. Yo los entiendo y respeto y sólo falta que esa tolerancia sea mutua.

-¿Vas a visitarlos?
-No. Es fácil ir, pero mi problema es que todavía no tengo la nacionalidad española y tengo miedo a no poder volver. No reniego ni me olvido de dónde vengo y, en cuanto pueda, me encantaría ayudarlos.

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La belleza al descubierto de Mariam Bachir

Antes de irme a la cama... me desmaquillo y me lavo la cara.

Mi perfume favorito... Noa de Cacharel.

¿Coqueta?... sí.

Lo que más me gusta de mi físico...  mi culito respingón.

Lo que cambiaría de mi cuerpo... las caderas. Tengo tendencia genética a que todo lo que como se vaya a esa zona.

¿Dieta?... no, no podría, me gusta demasiado la comida.

¿Deporte?... a veces hago pilates, pero a mí lo que más efecto me hace es andar para estar tersa. Me encanta ponerme música y echarme a andar.

Cirugía estética, ¿sí o no?... a favor siempre que sea para mejorar pero no para transformarme.

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Mariam Bachir 'En privado'

Mariam, que vive un apasionado amor en la ficción, asegura que en su vida real “ahora no tengo novio.

Soy bastante formalita y sólo he tenido dos relaciones largas de tres años cada una”. La joven sigue llevando su vida de siempre. "Soy sencilla y casera. Me gusta la música, doy paseos, veo la televisión y limpio y cocino. Me encanta hacer arroces, tortilla española, pasta, verduras, pescado, productos de temporada...".

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