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Después de su ruptura con La Oreja de Van Gogh, su casa durante 17 años, Leire Martínez recibió tanto cariño de tantos fans que todavía se sorprende cuando lo recuerda. Dice que nunca deseó tener una carrera en solitario, pero las circunstancias le llevaron a emprenderla. ¿El resultado? Un discazo pop –'Historias de aquella niña'– del que se siente muy orgullosa. Le espera un año cargado de conciertos, mientras nos confiesa que el éxito para ella es "dormir bien por las noches". Nos citamos con Leire en el UMusic Hotel, de Madrid, donde se muestra tan natural que desarma. "No esperaba la cantidad de amor que recibí tras mi salida de La Oreja de Van Gogh'", nos confiesa.
¿Qué significa para ti este primer disco?
El proceso de hacerlo ha sido terapéutico. He tenido que trabajar mucho, salir de mi zona de confort y ponerme a prueba. También ha sido un ejercicio de vulnerabilidad. De mirar dentro de mí y preguntarme: ¿Voy a ser capaz? ¿Hasta dónde voy a poder llegar?
Las letras son muy honestas y dejan ver mucho de ti. ¿No sentiste vértigo?
En otro momento de mi vida, seguro que sí. Pero ahora me parezco más a la gente mayor, la que te suelta 'total, para lo que me queda en el convento' (risas). No es que ya no tenga diques de contención, tampoco es eso, pero sí que he intentado ser coherente. Ahora ya me da igual que alguien no esté de acuerdo con lo que tenga que decir. Son mis emociones.
Supongo que ver cómo ha sido recibido el disco habrá sido un chute de energía.
El feedback que estoy recibiendo es increíble, maravilloso. No solo he sido capaz de lanzar un disco, sino que además parece que las canciones han conectado con la gente. Te soy sincera, no tenía ni idea de cómo se me iba a recibir, y ver cómo el público canta los temas nuevos en cada concierto es una pasada. Hace mucha ilusión.
¿Alguna vez pensaste en tener una carrera en solitario?
No. Rotundamente no. Primero, porque nunca he gestionado bien lo de llamar la atención, de niña prefería ser la segundona, ¿sabes? Y por eso, por mi carácter, siempre me ha gustado cantar en formato grupo, pero a veces el escenario cambia y te cambian las circunstancias… También te digo que ahora estoy disfrutando al máximo de algo que no esperaba y que me está aportando cosas muy interesantes.
Te sentirás más libre.
Hombre, es todo más ágil. Pero no lo digo como algo mejor o peor. En un grupo de cinco personas donde todas deciden, hay que consensuar, hay que debatir, y a veces nos eternizábamos.
Si titularas esta etapa de tu vida, ¿qué nombre le pondrías?
Uff… No sé qué decirte. Mira, me ha venido a la cabeza una canción, la de 'Quiéreme, quiéreme mucho'. Estoy en un momento de cuidarme, de quererme en el sentido amplio de la palabra. Cuidarse también va de la mano de darte tu lugar, de escuchar lo que te dice la tripa. Por primera vez en muchos años, y no estoy hablando de la Oreja, de pronto empiezo a tener claro lo que quiero.
¿Qué le dirías a la Leire de hace diez años?
Creo que la abrazaría bien fuerte y le daría las gracias. Creo que hice todo lo que pude, y he luchado y he sido coherente aunque haya metido la pata en infinidad de ocasiones. Todo ha formado parte de un aprendizaje que me ha ayudado a crecer.
¿Cómo empezó tu vocación musical?
Es curioso porque no sé si en mi caso podríamos hablar de vocación. Te juro que hasta hace relativamente poco no he tenido claro si esto era lo mío, y ha sido una pelea constante en mi vida. Yo empecé en la música por necesidad. Me independicé muy joven, estaba estudiando Educación Especial y me puse a cantar para costearme las facturas. Evidentemente, es algo con lo que disfrutaba mucho porque, si no, hubiera buscado otra cosa.
Tu salida de La Oreja creó un ruido mediático increíble. ¿Cómo conseguiste mantenerte al margen?
Tengo que decirte que venía un poco preparada porque desde hace 17 años he vivido con ruido. El mayor siempre ha venido de la mano de haber sustituido a Amaia. Eso es algo que siempre ha coleado. También te digo que con menos intensidad de lo que la gente pueda pensar. Sobre todo porque los fans que sostuvieron al grupo cuando Amaia se fue, siempre me han tratado con muchísimo cariño. Cuando se llevó a cabo la separación, no entré en redes sociales, intenté no leer nada. Yo acepto que no guste o que prefieran a Amaia, pero lo que no permito es el insulto. Yo sé quién soy, si soy mala o buena persona, y las cosas que hago bien o mal. No voy a depositar ese poder en la opinión de los demás.
¿Te llegó todo el amor que la gente sintió por ti cuando tuviste que dejar el grupo?
A veces mi forma de gestionar las cosas es muy cuadriculada. He sentido todo ese amor y estoy superagradecida; yo misma no me lo esperaba, y ha sido una pasada. Pero decidí también no emborracharme de más con ese cariño. Me he protegido un poco de todo porque no me quería perder en la vanidad. También me reconforta la lectura que ha hecho la gente de lo sucedido. De alguna manera se ha entendido, a pesar de los pocos datos que han trascendido.
Entiendo que dejar un grupo es como romper una relación. A día de hoy, ¿el duelo ya está hecho?
Es totalmente como dejar una relación porque, más allá de lo musical, han sido mis compañeros durante 17 años. Te diría que ahora estoy en otro momento. En un 80 por ciento, quizás más, el duelo está hecho.
En una entrevista reciente dijiste que ahora quizás habrías hecho las cosas de diferente manera. ¿Te ves en un tiempo sentándote con ellos para cerrar heridas?
No sabría qué decirte porque no solamente depende de mí. Para que dos personas se sienten a una mesa, las dos tienen que querer. Honestamente, creo que si algún día quisiéramos recuperar algo, y no me refiero a lo musical, hace falta que nos sentemos. Ahora mismo no lo veo, yo no tendría inconveniente, pero tampoco siento que sea el momento. Si no ha existido ese encuentro, entiendo que es porque no apetece.
Hoy en día, ¿qué significa para ti el éxito?
Dormir tranquila por las noches. Esto implica muchas cosas. Por ejemplo, que económicamente haya lo suficiente para no andar agobiada, algo que desgraciadamente sufre mucha gente. Me siento una privilegiada.
Compartes tu vida con un músico (el saxofonista gallego Miguel Sueiras). ¿Es una ventaja, o al revés?
Totalmente una ventaja. Me apoya, me ayuda y me aconseja. Es una gozada porque tiene criterio.
¿Qué has aprendido del amor durante estos años?
Que no es espontáneo, que hay que trabajarlo. Se educa y se nutre. Cuando dices 'te quiero', hay que dotarlo de contenido.
Tienes un niño preadolescente, ¿qué valores te gustaría que tuviera?
Sobre todo, que no esté aislado de la realidad en la que vivimos. Que sea íntegro, que sea humano. Parece increíble tener que decir esto, pero es que nos estamos deshumanizando.
Ahora que se habla tanto de salud mental, ¿cómo cuidas la tuya?
Yo hace mucho tiempo que la cuido. Si no hay salud mental, el resto falla. A los 20 años me di cuenta de que necesitaba ayuda por circunstancias familiares. La pedí y, a través de la sanidad pública, empecé mi proceso. El pasado no lo puedes cambiar, pero sí que puedes recolocar esas emociones. Hay que trabajarlo, pero merece la pena.
Los secretos de Leire Martínez, al descubierto en DIEZ MINUTOS
Soy coqueta… Pero no me vuelvo loca. Me gusta mirarme en el espejo y verme mejor, pero no le dedico mucho tiempo.
Cuido mi alimentación... Pero tampoco me privo de disfrutar, porque me encanta.
Hago deporte… Aunque menos del que me gustaría, porque tengo fastidiadas las rodillas y no puedo hacer deportes de impacto.
Cuando no trabajo… Disfruto con cosas muy básicas, como hacer la compra y cocinar. Me encanta viajar, pasar tiempo con los míos.
Los favoritos de belleza del maquillador Javier Reyes para Leire Martínez
DIEZ MINUTOS se cita con Leire Martínez en... UMusic Hotel Madrid
La producción de Leire se realizó en el precioso y musical UMusic Hotel Madrid, un establecimiento al lado de la Puerta del Sol. Además, todos los días hay música en directo en su segunda planta, una oportunidad para tomar algo disfrutando de voces increíbles.
Texto: María Larrocha | Fotos: Alberto Bernárdez | Estilismo: María Pulido | Maquillaje y peluquería: Javier Reyes | Agradecimientos: UMusic Hotel Madrid. Calle de la Paz, 11, Madrid. Tel.: 911 231 099.





















