Las personas que se dedican al mundo de la nutrición y las dietas coinciden en que muchas de las enfermedades crónicas tienen su origen, o se acentúan, por una mala salud digestiva o por la interacción de algunos alimentos en nuestro organismo. A veces síntomas como dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad, dolor de articulaciones, asma.... parecen no tener relación con la alimentación, pero pueden estar relacionados, o verse, los síntomas empeorados con la dieta y con la salud del aparato digestivo.

La dieta funcional se basa en un sistema totalmente personalizado. Cada profesional de la salud realizará las pruebas pertinentes para determinar qué es lo que nos afecta. Esto dependerá de multitud de factores, como las condiciones físicas y de salud de una persona en determinado momento, así como su composición hormonal puntual. Tras el estudio previo, el siguiente paso será eliminar los agentes alimentarios que considere el experto o la experta y se evalúan los síntomas de forma separada, los alimentos serán retirados y vueltos a introducir en la dieta habitual dependiendo de cómo afecten a los síntomas que se padezcan.

un bowl yogur muesli frutos rojos
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Lo que se estudia con esta práctica conocida como la Dieta de la Eliminación es ver si se padecen alergias, intolerancias o sensibilidad hacia algún alimento o grupo. Si tenemos en cuenta que en torno al 70% del sistema inmunitario está alrededor del intestino, seremos conscientes de la gran importancia que tiene la buena salud de la microbiota en el estado general de una persona. Habitualmente el gluten y los productos lácteos son los grupos que más se asocian con diversas reacciones alimentarias. Solo un especialista marcará la pauta de retirarlos de la dieta.

mujer joven tomando una bebida en un vaso con pajita
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Los alimentos que debes eliminar de tu dieta

Otros grupos de alimentos a eliminar son: alcohol, café, azúcar, procesados... Todos ellos relacionados con una mala práctica alimentaria y pueden provocar por sí mismos problemas de salud.

Por contra, se recomiendan alimentos ricos en fitonutrientes (compuestos biológicamente por activos presentes en frutas, verduras, legumbres y otros alimentos de origen vegetal) que han ganado reconocimiento debido a sus múltiples beneficios.