- Una psicóloga, sobre la actitud de Juan del Val tras ganar el premio Planeta: "Es común que aparezca la duda"
- Sonsoles Ónega: los momentos más importantes de su vida
- La psicóloga Leticia Martín Enjuto, sobre cómo afrontar la menopausia sin que afecte a la salud mental: "Muchas mujeres expresan sentirse extrañas dentro de sí mismas"
Sonsoles Ónega está atravesando uno de los peores momentos de su vida después del fallecimiento de su padre, el también periodista Fernando Ónega, el pasado 3 de marzo a los 78 años. Una pérdida de lo más dolorosa que solo entiende quien lo ha vivido, pero, a pesar del varapalo, la presentadora apenas tardaba unos días, tras enterrarle, en volver a su puesto de trabajo en 'Y ahora Sonsoles'. La madrileña parecía que se había recompuesto muy rápido, pero un emotivo momento con una mujer del público le hizo estallar en lágrimas, dejando claro que el duelo continúa. Y así lo ha analizado la psicóloga Leticia Martín Enjuto para DIEZ MINUTOS, que ha señalado que 'entretener' la mente en este duro proceso puede tener beneficios, pero también consecuencias negativas si con ello se está tratando de evitar el duelo: "Tarde o temprano, las emociones necesitan ser procesadas".
"El duelo por la muerte de un padre suele reactivar muchas capas emocionales: la pérdida del origen, de la guía, del apoyo simbólico. Cuando el vínculo ha estado también ligado al aprendizaje profesional, aparece la sensación de despedirse de un maestro. En estos casos, el dolor puede mezclarse con la gratitud, la admiración y el deseo de honrar el legado recibido", apunta Leticia, que también nos confirma que "cada persona vive el duelo de forma distinta": "Desde la psicología sabemos que no existe una única manera correcta de transitar la pérdida. Algunas personas necesitan recogimiento y silencio; otras encuentran alivio en retomar la rutina. Lo importante no es tanto el ritmo externo como el proceso interno que cada uno va elaborando". "En el caso de figuras públicas como Sonsoles Ónega, el duelo se vive bajo una mirada colectiva. La exposición mediática añade un elemento complejo: el dolor no siempre puede vivirse en privado. Hay expectativas sociales, comentarios, interpretaciones y una audiencia que observa cada gesto", añade. Leticia también analizó el caso de las víctimas de Adamuz tras el trágico accidente de tren para DIEZ MINUTOS.
La psicóloga Leticia Martín Enjuto advierte sobre "el riesgo" de volver rápido al trabajo tras una muerte
Recientemente, el cantante David Bisbal despedía también a su padre tras una larga lucha de años con el Alzheimer y, en su caso, ha vuelto al trabajo un mes después de la pérdida, dándose tiempo para digerir la ausencia de un ser tan querido. Sin embargo, Sonsoles ha hecho todo lo contrario, y aunque puede tener cosas buenas, Leticia advierte que también existen riesgos: "Volver al trabajo tras una pérdida es una de las decisiones más personales que existen. Desde la psicología clínica no se recomienda un plazo concreto. Para algunas personas, reincorporarse pronto puede ser una forma de sostenerse emocionalmente gracias a la estructura de la rutina y al sentido de propósito que ofrece el trabajo. El trabajo puede actuar como un 'ancla psicológica'. La mente necesita momentos de distracción para no quedar atrapada exclusivamente en el dolor. Mantener ciertas actividades habituales ayuda a regular las emociones y evita que el duelo se convierta en un aislamiento prolongado".
Pero no todo es tan beneficioso, según nos explica: "También existe el riesgo contrario: utilizar el trabajo como mecanismo de evitación. Cuando la actividad se convierte en una forma de no conectar con el dolor, el duelo puede quedar aplazado. Tarde o temprano, las emociones necesitan ser procesadas. Por eso, más que la rapidez con la que alguien vuelve a su vida profesional, lo relevante es cómo se permite sentir. Llorar, recordar, hablar del ser querido o atravesar momentos de tristeza son respuestas completamente naturales ante una pérdida significativa".
El motivo por el que Sonsoles Ónega tiene "una presión añadida" tras fallecer su padre
El caso de Sonsoles puede tener una explicación desde el punto de vista psicológico: "En el caso de perder a un padre que además fue referente profesional, el duelo suele incluir una dimensión de identidad. El legado, las enseñanzas y los valores transmitidos pasan a formar parte de la propia trayectoria. Muchas personas encuentran consuelo en continuar aquello que el padre representaba. Para los personajes públicos existe además una presión añadida: la necesidad de mostrarse fuertes ante la audiencia. La televisión y los medios construyen una imagen de continuidad y normalidad que a veces contrasta con el mundo emocional interno".














