Más de 20 años vinculado a una serie de prime time de la trascendencia televisiva y social de 'Cuéntame cómo pasó' han convertido a Imanol Arias en el padre de España con su eterno personaje de Antonio Alcántara. Cada temporada, asistíamos a los delirios de grandeza y a los problemas en los que él mismo se metía, la mayor parte de las veces, pero le cogimos cariño. Sin embargo, tal como compartió en el programa de Juan Carlos Ortega Transmite la SER, este papel ha implicado un auténtico viaje para el intérprete, que le consumía bastante energía y eso se notaba en su físico: "Soy de cuerpo menudo, sí. Es verdad que durante mucho tiempo el personaje de Alcántarm, aunque yo no lo pretendía, empezar a rodar la temporada y me ponía en 64 kilos siempre". Pero, una vez cerrado ese capítulo de su vida profesional en noviembre de 2023, con la emisión del episodio final de la serie, Imanol, aunque sigue volcado en otros proyectos, ha podido centrarse más en su bienestar y se puso las pilas con los ejercicios de fuerza, una rutina de entrenamiento que ha posibilitado su cambio físico a los 69: "Estoy haciendo fuerza, que es lo que tiene que hacer una persona mayor".

imanol arias en la presentacion de la pelicula 'el molino'
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Así es la rutina de entrenamiento que ha permitido a Imanol Arias completar su cambio físico a los 69 años

Desde que terminó su paso por 'Cuéntame cómo pasó', Imanol Arias ha vivido muchos cambios. En poco tiempo se ha casado con su novia, Nélida Inés Grajales y ha recibido la feliz noticia de que va a ser abuelo debido al embarazo de Alba Arias, pareja de su hijo mayor, Jon. Pero si algo ha modificado de forma determinante su día a día, eso es que se ha focalizado en mejorar su salud para pasar la madurez en las mejores condiciones posibles. Como ha compartido en ocasiones previas, el actor es consciente de que la buena salud pasa por el ejercicio, algo en lo que se ha puesto las pilas. Quizá por eso decidió empezar a trabajar con un entrenador personal y centrar sus esfuerzos en la gran recomendación de los expertos para la actividad física en la madurez: el entrenamiento de fuerza. Arias explicó que esto ha marcado un antes y un después en su vida, ya que ha dado un salto sustancial en su peso, la manifestación más evidente de lo realmente importante, y es que está más fuerte y se siente mejor que antes: "Ahora estoy en 70 (kg), estoy haciendo fuerza, que es lo que tiene que hacer una persona mayor: dejar de contemplarse a sí mismo en un mundo convulso y meterse dos horas a la semana o tres con un entrenador que te enseñe a fortalecer tu cuerpo", compartió con Ortega.

imanol arias
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Pero la reflexión realmente importante llegó a continuación y es que, según él mismo relataba, el cambio lo había experimentado no al entrenar, sino al hacerlo correctamente guiado y poniendo el acento en lo que su cuerpo requiere en esta etapa de su vida, y es que su entrenador le había enseñado "a hacer lo que tienes que hacer, pero con la espalda bien, con posturas… La verdad que sienta muy bien", explicaba.

La evidencia científica confirma la utilidad del entrenamiento de fuerza

Imanol Arias no es el único que ha comprobado los beneficios de incorporar el entrenamiento de fuerza en sus hábitos semanales. La comunidad científica y académica lleva años argumentando a favor de esta práctica dentro de la actividad física. La Universidad de Harvard se hacía eco de esta afirmación en su artículo 'Evidence mounts on the benefits of strength training' ('Aumentan las pruebas sobre los beneficios del entrenamiento de fuerza'), en el que hacía referencia a un importante estudio publicado bajo el amparo del British Journal of Sports Medicine en el que se argumentaba que "tan solo de 30 a 60 minutos a la semana de entrenamiento de fuerza podrían ser suficientes. Aquellos que realizaron ejercicio durante este tiempo tuvieron un riesgo del 10% al 20% menos de morir durante el período del estudio por cualquier causa, y específicamente por cáncer y enfermedades del corazón, en comparación con aquellos que no hicieron entrenamiento de fuerza".

hombre maduro hace entrenamiento de fuerza en el gimnasio
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Pero estos efectos son especialmente relevantes en la madurez. Tal como queda registrado en el artículo 'Efectividad del entrenamiento de fuerza en personas mayores sedentarias para prevenir caídas: revisión de literatura' de la Revista Sanitaria de Investigación, "el entrenamiento de fuerza es una intervención segura y efectiva para reducir el riesgo de caídas en mayores sedentarios, con alto potencial para ser implementado en programas de fisioterapia preventiva". En él, los autores Llanas et al. argumentan que se identifican beneficios consistentes en fuerza muscular, equilibrio y rendimiento funcional, especialmente con programas multicomponente de al menos 12 semanas. Sin embargo, se trata de una franja de edad compleja, por las barreras de adherencia (la dificultad para integrar el entrenamiento como rutina), por lo que destacan la importancia del acompañamiento profesional, precisamente la clave que Arias ha destacado como el elemento diferenciador que ha permitido su cambio físico.