Aitana Sánchez Gijón y Maxi Iglesias están de plena actualidad, y es que el fogoso noviazgo que protagonizaron en la serie 'Velvet' hace más de una década se ha hecho realidad. Las imágenes de ambos besándose por la calle como dos adolescentes han recorrido nuestro país como la pólvora, y nadie ha quedado indiferente, desde los que celebran su amor con sorpresa, como el periodista Ángel Antonio Herrera hasta los que se plantean su diferencia de edad. Ella, 57 años. Él, 35. Preguntamos a la psicóloga Leticia Martín —fundadora y directora del Centro de Psicología Leticia Martín Enjuto—, que ya ha explicado en DIEZ MINUTOS cómo afrontar el duelo por la muerte de un padre o cómo hacer frente a un trauma como el de las víctimas del tren de Adamuz, sobre ello y considera que la diferencia de edad no es algo a tener en cuenta y que su exposición es positiva: "Funcionan como ejemplos que amplían el imaginario colectivo y permiten cuestionar estereotipos", afirma.

"La reciente exposición mediática de la relación entre Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias brinda una oportunidad valiosa para abordar cómo construimos el significado del amor y los vínculos afectivos en la adultez. Si partimos de la idea de que el amor no entiende de edades, este caso permite cuestionar ciertos esquemas mentales y sociales que, aunque más sutiles hoy en día, siguen influyendo en cómo percibimos determinadas relaciones. A nivel sociocultural, la diferencia de edad en las parejas ha sido históricamente más aceptada cuando el hombre es mayor. Sin embargo, cuando esta dinámica se invierte, suelen aparecer interpretaciones externas cargadas de juicio o extrañeza. Desde la práctica clínica, entendemos que estas reacciones no responden a la calidad del vínculo en sí, sino a normas internalizadas que condicionan la lectura social de la relación", nos explica Leticia.

aitana sanchez gijon y maxi iglesias juntos en una foto de archivo
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La psicóloga Leticia Martín Enjunto explica por qué la edad no es importante en una pareja

Además, tiene claro que en una relación de pareja, la edad no es tan importante como otras circunstancias emocionales de las dos personas: "Cuando analizamos una relación desde un enfoque psicológico, la edad cronológica pierde protagonismo frente a otros factores más relevantes. Aspectos como la madurez emocional, el estilo de apego, la capacidad de establecer una comunicación efectiva o la coherencia en los valores compartidos resultan mucho más determinantes en la estabilidad y satisfacción de la pareja. Sabemos que los vínculos más saludables se sostienen sobre la seguridad emocional, la confianza y la capacidad de regulación afectiva. Ninguno de estos elementos depende directamente de la edad, sino de la historia personal y del desarrollo emocional de cada individuo. En este sentido, la experiencia vital puede incluso favorecer recursos internos que enriquecen la relación".

Además, la psicóloga también señala que se puede extraer un ejemplo de parejas que no siguen tanto 'la norma', como la de Maxi y Aitana: "Este tipo de relaciones contribuye a flexibilizar los modelos tradicionales de pareja. Funcionan como ejemplos que amplían el imaginario colectivo y permiten cuestionar estereotipos vinculados tanto a la edad como a los roles de género, favoreciendo una visión más diversa y realista de los vínculos". "La atracción, por su parte, es un fenómeno complejo que no puede explicarse únicamente desde variables como la edad. Intervienen factores emocionales, cognitivos y contextuales: la conexión, la admiración, la compatibilidad en intereses o incluso la sincronía en el momento vital pueden tener un peso mucho mayor en la construcción del deseo", añade Leticia.

maxi iglesias y aitana sánchez gijón
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Lo realmente importante en una relación con gran diferencia de edad es "consentimiento" y "reciprocidad"

Leticia tampoco ve la edad como una causa de conflicto: "En el contexto terapéutico, es poco habitual que la diferencia de edad sea el núcleo del conflicto. Las dificultades que suelen aparecer están más relacionadas con la comunicación, la gestión de expectativas o la alineación en los proyectos de vida. Por ello, centrar el análisis únicamente en la edad puede resultar reduccionista. En consulta, siempre traslado cómo el criterio principal para valorar una relación es el bienestar que genera en las personas implicadas. Siempre que exista consentimiento, reciprocidad y una experiencia emocional positiva, la diferencia de edad no constituye, en sí misma, un indicador de disfunción", explica.