El verano ya está aquí y buena parte de las familias españolas se anticipan a sus vacaciones localizando bañadores, sombreros, vestidos playeros... y uno de los productos estrella es, sin duda, el protector solar. La fotoprotección se incluye en la lista de esenciales del período estival, y en eso tiene algo que ver la accesibilidad a las cremas solares, que ha mejorado desde que supermercados como Lidl vuelcan sus esfuerzos en acercar a la población la protección adecuada a precios asequibles. En este caso, lo hacen a través de Cien Sun, que este 2026 ha contado con la modelo Laura Sánchez como imagen de sus productos, defendiendo la importancia del uso del fotoprotector para la salud de la piel. Pero lo más trascendental de una gama de protectores solares debe ser su eficacia y, por ello, Cien Sun lleva tres años confiando en la dermatóloga divulgadora, Ana Molina, que ha querido implicarse de nuevo en 2026 para concienciar no solo en la importancia del uso de la fotoprotección en verano, sino en la necesidad de extenderlo a todos los días. Con ese objetivo, la también directora de comunicación de la Academia Española de Dermatología ha mantenido una charla en DIEZ MINUTOS en la que explica las claves para elegir la crema solar adecuada y que nuestra piel esté sana y a salvo de quemaduras: "Deben optar por la protección más alta y de amplio espectro".

la dermatologa ana molina y laura sanchez, embajadora de cien sun de lidl en 2026
Cedida por Lidl

Cien Sun ha contado contigo para avalar su nueva gama de fotoprotectores de nuevo en 2026 como experta en cuidado de la piel. ¿Qué es lo que te ha llevado a colaborar con ellos?

Los dermatólogos queremos democratizar la protección solar: que sea algo muy económico, muy accesible, que esté por todos lados. Creo que son tres años que, aunque no soy embajadora de Lidl, vengo, porque hay muchos sectores de la población, como los hombres, que no entran a perfumerías o farmacias a comprar cosmética; en cambio, en un supermercado, ven el fotoprotector y se animan. Esa fue la razón; aparte de accesibilidad y de llegar a todo el mundo, que el fotoprotector sea algo que todo el mundo compre.

Sin embargo, pese a esa proximidad, que para muchos ha sido una ayuda para emplear la crema solar, están proliferando bulos a propósito de su adecuación.

Es verdad que hay más concienciación, pero que yo nunca pensé, como dermatóloga, que llegaríamos a los bulos actuales. Hace unos años, mi discusión con los pacientes era que en vez de un 15 o un 30 usaran un factor 50, y ahora estoy intentando convencerlos de que usen protector. Aunque hay más concienciación, también tenemos toda esta desinformación que nos está llevando hacia atrás.

¿Por qué es tan peligroso realmente que tengan visibilidad esos discursos, que estén tan accesibles en redes sociales?

Primero, porque se está rebajando mucho la ciencia, se están debatiendo cosas que nadie debería debatir. Es un tema de salud que ha saltado a la conversación pública, encima con referentes muy importantes, influenciando mucho a la gente joven. Es un problema porque hay un montón de estudios que avalan que la exposición solar sin protección puede derivar en cáncer de piel, igual que el tabaco genera cáncer de pulmón o que el alcohol, cáncer de hígado. Nadie anima a que una persona haga callo hepático o callo pulmonar, pero con la piel sí que se está dejando que se hable con una laxitud increíble.

la dermatologa ana molina y laura sanchez, embajadora de cien sun de lidl en 2026
Cedida por Lidl

Como decías, el mayor miedo ante la falta de protección suele ser el cáncer de piel, pero hay otros muchos problemas...

Efectivamente, el cáncer de piel es a lo que todo el mundo tiene más miedo, pero el sol no solo produce mutaciones en el ADN que dan lugar al cáncer de piel, sino que también produce muchísimo fotoenvejecimiento; es decir, de aquí a unos años la gente que se está pasando con el sol ahora va a parecer mucho mayor, con una edad cronológica y otra edad biológica, según hayan tomado más o menos sol. Por otro lado, muchísimas alergias solares, que disparan las consultas por urticaria solar, reacciones fototóxicas, reacciones a perfumes, medicamentos, manchas... Y, por último, la inmunosupresión; el sol baja las defensas a nivel de la piel, por lo que salen herpes e infecciones.

Por suerte, otros sectores sí tienen conciencia con la fotoprotección, aunque todavía prevalece su uso exclusivamente en verano.

La gente que sí está protegida, tiene conciencia, pero es muy estacional. Los dermatólogos en esta época cotizamos al alza y, sin embargo, en invierno nadie se acuerda de nosotros. Pero nos exponemos al sol todo el año con deportes de montaña, simplemente con salir a la calle, y la contaminación potencia a lo bestia el efecto de la radiación solar.

¿Qué características deben reunir los solares para asegurarnos de que realmente estamos protegidos?

Lo primero, deben optar por la protección más alta y de amplio espectro. El espectro de la radiación incluye la ultravioleta A y B, infrarrojos y luz visible. Que indique amplio espectro implica que proteja frente a UVB, IR para infrarrojos y LV para luz visible. Y en el caso de la PA o VA, que es para la protección contra UVA, que sea PA ++++. Luego, dentro de que sea de amplio espectro, pues que sea 50 +, que según la normativa europea es el máximo. Obviamente, que sea de una textura que sepamos que nos vamos a aplicar y favorezca la reaplicación. No importa que sea en spray, con color o, para niños, uno blanco que veamos dónde lo estamos poniendo. Y, algo que poca gente tiene en cuenta, que elijamos un packaging que sea sostenible y una marca con fórmulas que no son tóxicas a nivel oceánico.

gama completa de fotoprotectores de lidl en 2026
Cedida por Lidl

Existe el falso rumor de que el factor de los protectores solares (15, 30, 50, 50+) son los minutos que 'aguantan', pero ese no es el verdadero indicador...

Es un factor multiplicador, que parece difícil de explicar, pero se entiende. Si en una tarde de agosto a las 3 de la tarde en la playa tardaría en quemarme 10 minutos, sin protector solar, con un factor 30 multiplicaría esos minutos por 30, es decir, 300 minutos de fotoprotección, así que es un escudo. En la Academia Española de Dermatología hemos desarrollado la aplicación Uviderma, en la que, si indicas tu fototipo, te geolocaliza y te dice el índice ultravioleta del momento en que lo consultas y te dice el tiempo que vas a tardar en quemarte. También te dice el tiempo que tardas en sintetizar la vitamina D, poniendo brazos, cara y cuello al sol.

Incidías en la importancia de la reaplicación, pero suele olvidarse. ¿Hay algún truco para potenciarla?

Tenemos que entender que no somos ratas de laboratorio. Cuando se hacen los estudios, el fotoprotector se les aplica con la piel limpia, la capa uniforme, la cantidad recomendada, sin rozarse por ningún lado... En cambio, un ser humano en condiciones reales, puede que no sea lo primero que aplicamos, pero también nos damos besos, nos rozamos con otras personas, con la arena, la toalla, nos ponemos ropa, nos bañamos... Es decir, esos 300 minutos se quedan en 50. Por eso, recomendamos reaplicar cada dos horas y así no te equivocas, o si te das un baño muy largo, reaplícalo también al salir y ya está.

Sin embargo, todos los veranos se producen casos de quemaduras. ¿Con el after sun vale para curar nuestra piel o es conveniente tomar otras medidas?

Fíjate si es peligroso el sol, que las quemaduras que produce el sol llevan la misma clasificación que el resto de quemaduras. Tenemos quemaduras más leves, de primer grado, que son la mayoría: la piel se pone muy roja, te arde, mucho calor, puedes tener hasta fiebre, pero no te salen ampollas. Ya en el segundo grado ha sido más profunda; salen ampollas. El after sun, lo único que lleva son sustancias calmantes; es decir, no te está tratando esa quemadura, solo ayuda a que no te arda tanto la piel y que te encuentres mejor. Cuando viene una quemadura solar, lo que pautamos son sustancias antiinflamatorias; ponemos corticoides, antiinflamatorios en crema o por boca y, a veces, tenemos que ingresar a los pacientes porque una quemadura muy extensa es un peligro para la vida.

mujer con quemadura solar en hombros y espalda
EyesWideOpen//Getty Images

Otra de las dudas comunes es qué tipo de fotoprotector es bueno para cada tipo de piel.

Elegirlo va a ser algo muy personal, por la textura, por ejemplo. Pero, si tenemos un tipo de piel más grasa, pueden empeorar determinadas patologías. La ventaja que tenemos hoy en día es que tenemos gamas de protectores superpersonalizados para acné (oil-free o con control de la producción de sebo), manchas, rosácea. Ya es un milagro de la ciencia.

Y en los casos de gente con pieles muy reactivas, ¿qué consejos pueden seguir a la hora de exponerse al sol?

La mejor forma de proceder es entender que hay fotoprotectores, tenemos las sombras (ya existe Google Shadows) para escoger rutas en la ciudad con la mayor sombra posible y la protección física, ropa que protege de maravilla. Así que toca priorizar la protección física y, en las zonas que no podamos cubrir, aplicar una crema que esté formulada para pieles sensibles.

¿Un consejo imprescindible para el cuidado de la piel ante la exposición solar?

Los dermatólogos decimos que el mejor antiarrugas, la mejor crema, es el protector solar. El 80% del daño solar y del envejecimiento se produce por el sol, entonces, si quieres estar más guapo y tener una piel más sana, ponte protector solar. Eso sí, siempre recordando: la cara no es negociable, es decir, ponte protector solar todos los días del año porque es tu carta de presentación. Y recuerda que tienes que exponer determinadas zonas del cuerpo 10 ó 15 minutos al día sin protector, todo el año, no solo en verano.