El próximo 12 de agosto, España mirará hacia el cielo para contemplar el primer eclipse total de Sol visible desde la península en más de un siglo. El astronauta Pedro Duque ya explicó que este fenómeno astronómico será visible en su totalidad en "una línea desde Galicia a Castellón y también en Baleares" y que "si vives al norte o al sur de esa franja, también se verá, pero como un eclipse parcial". Sea total o parcial, millones de personas querrán fotografiar y observar en directo este fenómeno, pero también puede convertirse en un serio riesgo para la salud visual si no se toman las precauciones adecuadas. El doctor Carles Barnés, director de OftalDex, el Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Dexeus advierte de que basta un instante mirando al Sol sin protección homologada para producir una lesión permanente en la retina y recuerda que, en este caso, la prevención sigue siendo el único tratamiento realmente eficaz. "La vista no se recupera y ningún momento perfecto merece la pena a cambio de una lesión que puede acompañarte el resto de tu vida", nos explica el experto.

carles barnés, oftalmólogo
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El doctor Carles Barnés, director de OftalDex, el Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Dexeus.

Frases del tipo 'Voy a mirar un segundo, y ya', son las que, según Carles Barnés, "más lesiones provocan". "Es cierto que, en términos generales, cuanto mayor es el tiempo de exposición, mayor suele ser el daño, pero eso no significa que un vistazo rápido esté libre de riesgo. Basta un instante de sol directo sobre la retina para dejar una lesión permanente. Por eso hay que tener muy en cuenta que ni siquiera un segundo es seguro si no se hace con las gafas homologadas", señala el oftalmólogo.

Las gafas de sol convencionales y las radiografías no son seguras

Uno de los aspectos más llamativos de este tipo de lesiones es que el paciente no nota nada mientras se está produciendo el daño. "La retina no tiene receptores de dolor. Si el ojo doliera al mirar el sol, pues probablemente tendríamos muchas menos lesiones, porque el propio dolor nos haría apartar la vista", explica. Eso significa que una persona puede estar sufriendo una auténtica quemadura "sin sentir escozor, lagrimeo ni ninguna otra señal de alarma". Tal y como destaca el doctor Barnés, el daño suele hacerse evidente horas más tarde: "ya sea visión borrosa, la aparición de la marcha central o la distorsión de las líneas rectas, quiere decir que se vean las líneas rectas un poco onduladas o bien si hay cambios en la percepción del color". Es entonces cuando es necesario acudir a un oftalmólogo lo antes posible para que el especialista pueda "valorar el fondo de ojo, tanto mirar con una retinografía como con un OCT, que es un escáner de la retina". El director de OftalDex expone que "no existe un tratamiento que revierta la quemadura de la retina", aunque algunas lesiones leves pueden mejorar parcialmente durante las semanas siguientes; otras muchas dejan secuelas permanentes. "En este caso, la prevención es la única cura verdaderamente eficaz", asegura.

gafas eclipse solar
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De ahí que advierta de que la única protección segura para ver el eclipse solar sean "las gafas específicas para eclipses homologadas bajo la norma ISO 1231 2-2 que filtran más del 99,9% de la luz solar. Cualquier otro método es jugar a la ruleta rusa con la vista". Ni gafas de sol convencionales superpuestas, ni radiografías, ni cristales ahumados son adecuados para ver el eclipse de Sol. Y explica los motivos: "El mito de las gafas de sol superpuestas es el que veo más repetido, quizá porque parece lógico. Si mientras más oscuras, pues más protegen, pero realmente ninguna gafa de sol convencional, por muchas capas que se pongan, filtra la radiación completa de la luz, la infrarroja y la ultravioleta, que dañan la retina. Lo mismo pasa con las radiografías o los cristales ahumados que realmente pueden reducir el brillo hasta un punto cómodo para el ojo, pero esa comodidad es engañosa porque la radiación invisible sigue pasando y sigue quemando".

Aunque el teléfono móvil no daña directamente la retina porque la observación se realiza a través de la pantalla, el riesgo aparece cuando levantamos la vista para intentar encuadrar mejor la fotografía, nos aclara el doctor Carles Barnés. Lo mismo ocurre con prismáticos o telescopios. "Aquí el peligro es mucho mayor porque estos instrumentos lo que hacen es concentrar la luz solar como si fuera una lupa gigante y pueden provocar una quemadura instantánea muy grave, incluso más rápida que a simple vista", nos recalca.

eclipse total de sol
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Igualmente, el experto destaca que hay que tener especial cuidado con los niños, ya que "su curiosidad y su dificultad para comprender el peligro hacen imprescindible que un adulto supervise constantemente cómo observan el eclipse". También recomienda extremar las precauciones en personas con degeneración macular, retinopatía diabética o en quienes se han sometido recientemente a una cirugía ocular, ya sea de cataratas, retina o cirugía refractiva. En todos estos casos, el margen frente a una lesión es todavía menor, por eso insiste en que "la vista no se recupera y ningún momento perfecto merece la pena a cambio de una lesión que puede acompañarte el resto de tu vida".

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Si solo pudiera dar un consejo sobre la forma más segura con la que disfrutar del eclipse total de Sol sin poner en peligro la retina, Carles Barnés lo tiene claro: "Usar las gafas específicas homologadas con la norma ISO 1 2 3 1 2-2 y que nunca lo sustituyan por ningún remedio casero, por convincente que parezca. Es mejor no arriesgarse y optar por seguir el eclipse a través de una retransmisión que recordar que la vista no se recupera y ningún momento perfecto merece la pena a cambio de una lesión que puede acompañarles el resto de su vida".