El fenómeno de las telenovelas turcas

Las novelas turcas están conquistando el mundo, desde Oriente Medio a América. En España, desde Fatmagül en 2007, hay cinco producciones y llegan cuatro más a Nova y Divinity.

Sila nova telenovela
Productora

Aunque ha llegado más tarde que a otros países, no hay duda de que la fiebre de las telenovelas turcas, un fenómeno social desde principios de siglo en todo el mundo, ha contagiado también a la audiencia española. Ahora, con la llegada de Stiletto Vendetta, hay cinco en emisión, y se esperan otras cuatro.

Telenovela Stiletto Vendetta en Divinity

Cerca de 100 producciones al año exporta Turquía a 156 países, desde Oriente Medio y Asia a Latinoamérica y Europa, pasando por Estados Unidos, donde ha entrado con fuerza Resurrección: Ertugrul, sobre los inicios del imperio otomano en el siglo XIII, tras la más vista a nivel mundial, El siglo magnífico, que narra la vida del sultán Solimán. Pero hay muchas que han disparado las audiencias internacionales y no son históricas, al contrario, muestran una realidad actual en la que aún prima el poder del hombre sobre la mujer y los matrimonios concertados.

Entre los primeros puestos, algunas que ya se han visto en nuestro país, como Fatmagül, sobre una chica que es violada por un grupo de amigos y obligada a casarse con su agresor; Sila, una joven forzada a contraer matrimonio con un jefe de tribu, o Ezel, inspirada en El conde de Montecristo.

Telenovela Sila Nova
De los productores de Kara Sevda, en Nova, de lunes a viernes, a las 21.30. La más ‘tradicional’ de las que hay en antena narra la historia de Sila (Cansu Dere), una joven de origen humilde y rural cuya familia la entrega a Erkan, un adinerado hombre de negocios de Estambul que la colma de lujos.

Confrontación Este-Oeste

¿Qué tienen estas producciones para cautivar a tantos seguidores y de culturas tan diferentes? Las explicaciones del fenómeno parten, por un lado, de la promoción que hacen del país exportador y por otro, de los ingredientes exótico-culturales para occidente y ‘aspiracionales’ para Oriente. En la mayoría de las contemporáneas subyace la eterna confrontación Este-Oeste.

Desde que en Turquía se comenzó a liberalizar la televisión y aparecieron canales privados junto a la red pública TRT, las productoras se dieron cuenta de que ‘monetizar’ su producto implicaba necesariamente exportarlo. Esto ayudaría a mantener un nivel para poder competir con la programación extranjera que muchos turcos empezaban a sintonizar.

El Gobierno ha tenido un papel crucial en esta expansión, incentivándola con premios a las empresas que más exportan. Algunos han visto una intención política, reforzar la reputación del presidente Erdogan y la imagen del país que a él le interesa dar, desviando la atención sobre su autoritarismo. Además, los turcos se adaptan a las condiciones de cada país, y sus productos se doblan en muchos idiomas lo que ayuda a su penetración en los mercados. Todo esto implica la explotación tanto del equipo de producción como de los actores –cada capítulo dura entre 120 y 150 minutos– para conseguir vender en grandes cantidades y competir en el exterior.

Kara Sevda telenovela capitulos
Se puede ver en Divinity, de lunes a viernes, a las 17.15. Kemal Soydere (Burak Özçivit) y Nihan (Neslihan Atagül) rompen su amor imposible por diferencias sociales cuando él se va a trabajar a una mina lejosde Estambul sin saber que ella va a casarse, obligada, con Emir Kozcuoglu. Años después, convertido en un directivo regresa para enfrentarse a su pasado.
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Similitudes culturales

En cuanto a la audiencia depende también del lugar de destino del producto. En general, parece que la temática triunfa en los países donde hay similitudes culturales: la emigración del pueblo a la ciudad, las diferencias de género y de clase o la evolución social en distintos puntos del mundo.

El actor turco Burak Tamdogan, que interpreta a Hüseyin en Kara para ask (Amor de contrabando) nos comentaba en una entrevista: “Creo que españoles y turcos nos parecemos a nivel cultural, somos gente mediterránea en el fondo, y además los temas que se tratan son problemas humanos de carácter universal”.

La explicación de Devrim Saltoglu, el villano de Sila, refleja su profundo desconocimiento de la realidad europea: “Una niña antes se casaba ​​por una finalidad económica o por una razón de descendencia, y esta situación todavía existe, supongo que también en España hay quien se ve forzada a casarse de este modo”. En Latinoamérica, sin embargo, mucha gente se siente identificada con las tradiciones y los valores familiares que muestran las novelas turcas, a pesar de la distancia geográfica y religiosa.

'Suhan' telenovela
En Divinity, de lunes a viernes, a las 16.00. Protagonizada por dos estrellas de la televisión turca, cuenta el amor dela joven de buena familia Sühan Korludag (Tuba Büyüküstün) con el misterioso Cesur Alemdar (Kivanç Tatlitug), un hombre que aparece en su vida en un momento oclave.

Obviamente las historias de amor siguen siendo clásicos que triunfan. Pero estas llegan en un momento en que los ‘templos’ del melodrama, México y Colombia, han modificado sus temáticas pasando de la historia chico rico-chica pobre a tocar temas relacionados con la transformación de sus sociedades.

El físico exótico de los actores, los escenarios exteriores en lugar de platós como en las novelas latinas, los atractivos paisajes que han provocado un aumento del turismo son atractivos para occidente a la par que la seductora modernidad y el confort de la clase media –sobre todo los derechos de la mujer– provocan interés y admiración desde el Bósforo hasta Pakistán. Novelas como Fatmagül son un estandarte en la lucha contra la violencia de género. Y es que en los países donde más han triunfado estas series son paradójicamente los árabes e islámicos.

Críticas por introducir tabúes occidentales en la sociedad oriental

Las críticas también han sido feroces. Los más conservadores ven esas producciones como una amenaza por introducir en sus culturas valores occidentales y tabúes, como mostrar a musulmanes bebiendo alcohol –siempre los villanos– o a parejas que mantienen relaciones sexuales antes del matrimonio –luego la mujer se redime–. En Irán por ejemplo algunos hombres arrancaron las antenas para evitar que sus esposas e hijas fueran ‘corrompidas’. Ni una mujer aparece en ropa interior ni se tocan temas como la homosexualidad.

'Medcezir' nova telenovela
En Nova, a diario, a las 20.00. Los guionistas de Fatmagül hicieron historia con esta libre adaptación de la americana The OC que arrasó entre la juventud turca. Yaman (Çagatay Ulusoy) es un chico humilde que acaba en prisión por un delito de su hermano. Su abogado, Selim Serez (Baris Falay), ve su buen fondo y le ofrece vivir con su familia para estudiar y cambiar de vida.

España tanteó con Fatmagül el éxito en Latinoamérica y no fue una excepción, justo cuando el caso de ‘la manada’ estaba candente. Un canal minoritario, Nova, como el chileno Mega, que apostó por Turquía para salvar su rating, ha visto crecer su audiencia con esta serie, la más vista en su historia: 744.000 espectadores de media. Mediaset, por su parte, ha seguido la estela con Kara Sevda (Amor eterno) en su canal Divinity y ahora Stiletto Vendetta.

Los melodramas latinos que inundaron la pantalla desde los años noventa son ya una excepción. TVE, que los emitía en su sobremesa, hace una década que dio paso a producciones nacionales. Pero como en su momento Cristal, La dama de Rosa o Pasión de gavilanes, en 2017 Fatmagül cambió todo el panorama. Aunque no han conquistado las grandes cadenas, sí han ayudado a las pequeñas a sumar audiencias que no tenían.

¿Cómo se ven las y los turcos en las telenovelas de su país?

Y ¿qué opina la sociedad turca, sobre todo las mujeres? ¿Se sienten ellos identificados? Muchos piensan que solo se muestra una parte de la sociedad de aquel país –los matrimonios concertados–, no la realidad auténtica y que son historias vulgares y repetitivas.

La mayoría de las mujeres turcas creen que algunas de estas series están siendo útiles para el cambio por mínimo que sea, pero consideran que no es algo solo de su país. “Estas situaciones suceden en todo el mundo –nos comentaba la actriz Esra Dermanciouglu de Fatmagül–, quizás no en las grandes ciudades pero sí en el campo; es violencia, y eso igual que la maldad no es solo sexual. Hay que luchar contra cualquier tipo de violencia”.

Algo parecido, tan sorprendente como a la defensiva, sostenía Kaan Urgancioglu sobre su personaje, el malvado Emir de Kara Sevda: “La opresión perpetrada por el hombre en esta serie no se ha visto solo en Turquía; hay una querencia general de obtener la mujer que se desea utilizando su lado más débil, pero esto no se explica por la diferencia de culturas, sino por el dominio del hombre”.

En cambio, Devrim Saltoglu de Sila, cuyo personaje busca venganza cuando la riqueza de su familia va a parar a su primo, considera que “estas tradiciones han sido ley durante siglos y ese conflicto entre tradición y modernidad continúa en todas partes. La violencia debe desaparecer en todo el mundo, igual que las leyes no escritas: tiene que haber un uso igualitario del derecho civil”.

Las producciones turcas en la actualidad

La última tendencia en las producciones turcas es la exaltación del pasado, sobre todo del Imperio Otomano, su época de gloria y orgullo. El exotismo y el misterio; el poder y la riqueza; la pasión y la intriga en los harenes están causando fascinación en occidente, poniendo de moda un país deficitario en derechos humanos.

Si la televisión ha puesto en el punto de mira temas tabú, sus actores son ídolos en el mundo islámico, y algunas actrices estandarte frente injusticias sociales, como Beren Saat, protagonista de Fatmagül, icono contra la violencia de género.

Lo que está claro es que la nueva tendencia no es casual. Y mientras la caballerosidad, el romance, el amor puro, el honor y otros valores tradicionales tienen un objetivo propagandístico hay un Consejo Supremo de Moral en la televisión que analiza cada escena. A veces abren la mano a insistencia de los fans al director: “Déjeles besarse, le pagaremos bien”.

Pero esto no se queda aquí, están son algunas de las telenovelas que llegarán a Nova y Divinity próximamente:

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