Alessandro Bruni: “Con esta novela cumplí un sueño”

Siempre veía la ficción al lado de su familia e imaginaba que actuaba en ella, pero nunca pensó que llegaría a ser uno de sus protagonistas.

Alesandro Buni
Vico Vang

De padre italiano y madre española, ha pasado gran parte de su vida entre Madrid y Milán formándose como actor y participando en numerosas obras de teatro. En septiembre del año pasado le llegó la oportunidad de interpretar al ambicioso doctor Álvaro Fernández en El secreto de Puente Viejo. Así, tras aceptar el papel, empezó su primera aventura televisiva en España.

¿Cómo fue tu inicio como actor?

Muy bonito, aunque con mucho esfuerzo. Empecé con 14 años en los talleres de teatro de mi colegio y con 18 me matriculé en Arte Dramático en la Academia Paolo Grassi en Italia.

¿Tuviste apoyo de tu familia?

Sí, tanto en casa como en mi grupo de amigos, del cual soy el único que se dedica a esto. Contar con ellos es una suerte, sobre todo, cuando tienes sueños que, a veces, son difíciles de cumplir.

¿Uno de esos sueños era actuar en El secreto de Puente Viejo?

Así es, llevaba mucho tiempo bromeando con mi familia sobre si algún día haría algo en España como esta novela, porque la veíamos durante las tardes. “¡Quiero hacer un Puente Viejo!”, solía decir yo. Siempre que me sentaba frente a la tele, me imaginaba que actuaba en la serie. Es algo que no creí que llegaría y finalmente lo conseguí.

En Italia también hiciste un poco de cine y televisión.

Algunos pinitos, pero sobre todo me dediqué a producciones teatrales como Romeo y Julieta, L’ultima recita di Salomé o L’acrobata, que terminé en marzo. Adoro estar encima de un escenario, aunque eso de bailar y cantar mejor lo dejamos, porque puede ser un desastre.

Alejandra Meco y Alessandro Bunni
Pedro Valdezate

¿Contento por cómo ha recibido el público a tu personaje?

Mucho, aunque no sabía que la gente se tomara tan en serio lo que ve. Como mi personaje era un poco malo, algunas vecinas me echaban la bronca cuando me reconocían en el ascensor. “Tú eres el de Puente Viejo. Anda que ya te vale, las que lías…”, me decían (risas).

¿Qué fue lo que más te costó al interpretar a este médico?

Creo que el conflicto por el que atravesaba. Él era un estafador de mujeres que se encuentra con Elsa, que tiene dinero y se enamora. Ese enfrentamiento entre amor y fortuna fue duro.

¿Cómo fue grabar con Alejandra Meco e Ibrahim Al Shami?

Una maravilla y más si tenemos en cuenta que yo era el tercero en discordia en la relación que mantenían sus personajes, Elsa e Isaac. Me resultaban raras las escenas de pelea con Ibrahim, porque había muy buena sintonía entre los dos.

¿Te pareces a Álvaro?

Hay algunas cosas en común, por ejemplo, los dos somos muy metódicos y tenemos agilidad mental para salir rápido de un problema. También nos parecemos en la vena italiana, en esa capacidad de hacer que todo va bien cuando no es así.

¿Cómo valoras tu primera experiencia en una serie diaria?

Agotadora. Es cierto que los ritmos de grabación son duros, pero permiten un gran aprendizaje. Yo rodaba unas trece secuencias por día. Además, el lenguaje puenteovejino no es que ayude (risas), es un trabalenguas.

¿Aprovechas de forma especial tu tiempo libre?

Haciendo boxeo para quitarme tensiones de encima. También adoro comer. Cocinar ya menos, pero tengo un hermano cocinero que me trata muy bien. Y me encanta la vida de ermitaño, suelo irme e las montañas a descansar.

¿Alguna anécdota del rodaje?

Me quedo con una que ocurrió en los primeros días. Soy un amante del chocolate y antes de comenzar a rodar lo como. Una vez me pasé tanto, que cuando dijeron ‘acción’, tenía la boca tan pastosa que casi no podía ni hablar. ¡Todavía no sé cómo salió bien esa escena!

Publicidad - Sigue leyendo debajo