El final de 'La Moderna' está cada vez más cerca. Los 366 capítulos que la serie tendrá tras la última renovación de TVE están a punto de terminar y los actores han empezado a despedirse. Tras la revolución que Telecinco ha preparado de su programación de las tardes, adelantando 'Tardear' y compitiendo a 'El diario de Jorge' con 'Y ahora Sonsoles', la cadena pública también va a prescindir de la telenovela para hacer hueco a un programa de crónica social con Belén Esteban.

Hasta que eso se haga realidad, que se espera que sea por el mes de abril, TVE ha adelantado cuáles serán las tramas de los últimos capítulos de la serie, que desde hace semanas ha sufrido un cambio de horario para ampliar la duración de los capítulos y que terminen cuanto antes.

Qué va a pasar en los últimos capítulos de 'La Moderna'

el final de la moderna
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Tras más 350 capítulos, el conocido salón de té y todos sus protagonistas se preparan para una despedida por todo lo alto. En la mansión Pedraza, Emiliano sigue manipulando a Pepita para someterla a su voluntad y hacerle creer que Maruja está mentalmente inestable. Sin embargo, Rodrigo, Paula y los cada vez más unidos Iván y Mercedes están decididos a no permitir que Emiliano se salga con la suya.

Don Fermín recibe la peor de las noticias por parte del capitán Dávila: han encontrado el cadáver de Lázara. Desconsolado, el dueño del salón de té está dispuesto a todo con tal de hacer justicia. A su vez, destapado Quico como el Encapuchado de La Puerta del Sol, Teresa, Cañete y demás miembros del personal de La Moderna temen que vuelva a actuar y esta vez la víctima sea mortal. Por su parte, las hermanas Valbuena y Agustín siguen ultimando el último día de rodaje de la película sin saber que la tragedia se cierne sobre ellos.

Resumen semanal de los capítulos de 'La Moderna'

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Mientras tanto, Don Fermín, con el peso de la verdad oprimiéndole el pecho, le confesó a Rodrigo sus sospechas: estaba convencido de que Emiliano es el verdadero asesino de doña Lázara. La revelación sacudió a Rodrigo, quien no estuvo dispuesto a quedarse de brazos cruzados. Haría justicia, costara lo que costara. Mientras tanto, Emiliano movió sus propias piezas en el tablero. Con voz firme y estudiada, llamó al capitán Dávila y lanzó una acusación calculada: "Ese hombre no es tan bueno como parece. Debería estar entre rejas". Así, la partida de engaños y traiciones quedó en marcha.