Hace apenas unos días hemos sido testigos de la despedida más dura de 'Valle Salvaje', tanto que hasta recordó a la de Jana en 'La Promesa'. Aunque no es la primera muerte que ha ocurrido dentro de la serie, ya que también lamentamos profundamente la de don Evaristo al inicio de la serie o la de Julio, nada se compara al drama que supone el adiós de Adriana. Tratándose su personaje de, quizá, el más importante de la ficción desde su estreno, con un peso de protagonista absoluta, su marcha ha supuesto un antes y un después en la serie, ya que veremos una evolución de nuevas tramas en los próximos episodios. Pero la realidad es que el mayor cambio que esto supone es acostumbrarnos a no ver a Rocío Suárez de Puga en las secuencias de la ficción. Lo cierto es que, al menos en esta ocasión, dejar atrás 'Valle Salvaje' ha sido decisión de su actriz. Por eso, rescatamos el motivo por el cual la vallisoletana quiso abandonar la serie diaria de TVE.

valle salvaje
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Rocío Suárez de Puga reconoce el verdadero motivo por el que se va de 'Valle Salvaje'

Aunque no hemos visto el fallecimiento de Adriana hasta el capítulo 362 del pasado miércoles 25 de febrero, y desde entonces hemos pasado por hasta tres episodios más despidiéndonos de ella, para el equipo de 'Valle Salvaje' ya hace un tiempo que rodaron esta trama. Por eso no extraña que cuando Josep Cister, showrunner de la serie, citó a Rocío Suárez de Puga dos semanas después de terminar sus secuencias como Adriana, ella viviese ese encuentro como un auténtico viaje de emociones: "Estoy haciendo un duelo con esto". Pero, si la actriz se prestó a regresar a los decorados de la ficción, era para mantener una charla que cerraría por completo su aventura en esta producción de Bambú, su gran oportunidad en televisión: "Ha sido muy emocionante".

rafael y adriana, en su boda en 'valle salvaje'
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En esa conversación, que RTVE ha compartido a través de su página web, Rocío, que ya había pasado por 'Eva & Nicole' un poco antes de este proyecto, confiesa que su desembarco en 'Valle Salvaje' fue su segundo intento de trabajar con la productora: "Fue un casting. Yo ya había hecho un casting para 'La Promesa'. Pasé de fases. Hice 4 pruebas y estaba muy nerviosa". Pero algo cambió en la última fase: "En la última estaba muy tranquila, cosa que no me había pasado antes. Esa serenidad me dijo que este proyecto podía ser". Efectivamente, así fue, su calma transmitió la madurez y el poso de responsabilidad que Cister y su equipo buscaban para Adriana y consiguió el papel.

Desde entonces han pasado más de dos años entre los primeros ensayos y pruebas de maquillaje y vestuario hasta que, entre lágrimas, se despidió de su querida Adriana. Pero si ese momento llegó a darse es porque ella misma llegó a la conclusión de que su paso por 'Valle Salvaje' debía llegar a su fin y la mejor manera de despedirse era por todo lo alto. Según ella misma compartió con Josep, la decisión llegó, precisamente, cuando el equipo abordaba el fallecimiento de otro de los personajes: "Fue justo cuando estábamos rondando la muerte de Julio. Nos llegó la confirmación de la siguiente temporada. Hubo algo en mí que dijo: 'está bien'. Es un personaje que me ha dado muchísimo. Siento que las misiones las he cumplido, todas. Veía algo muy bonito en lo del embarazo. Creo que es un bonito final". A nivel de trama, sentía su compromiso con su rol más que satisfecho, y eso es debido a que algo en su interior también le dejaba intuir que necesitaba parar, quizá el verdadero motivo por el que en lugar de una desaparición temporal, pidió salir de la serie: "Sentí que este ritmo... Yo estaba muy cansada. Quería dejarlo en un punto en que me fuera contenta, con ganas de volver, y que no me agotara más", explica.

Entendiendo perfectamente su decisión, el equipo se puso manos a la obra para tejer un final digno de la gran protagonista que ha sido Adriana y, aprovechando su trama del embarazo, hicieron justicia a su épico romance con Rafael. Así, finalmente, los espectadores pudimos ver cómo todo acababa situándose a favor de esta pareja que merecía disfrutar de su felicidad en una preciosa boda que culminaba con su viaje emocional, la lucha de 350 capítulos por su amor. Tras regalar eso a sus intérpretes, Rocío y Marco Pernas, construyeron con cuidado esa despedida dramática, la de un parto con complicaciones, que además servía para desatar nuevas tramas, como la de un posible intercambio de bebés, que ahora investigará Luisa. Ahora, tras ese doloroso entierro de Adriana, solo queda desear el mejor de los futuros profesionales para Rocío Suárez de Puga, cuyo nombre siempre quedará asociado al éxito de 'Valle Salvaje'.