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En plena celebración de los 500 capítulos y dos años en emisión, 'Sueños de libertad' vive uno de sus momentos más fuertes. Pero detrás del éxito, del 15% de audiencia diario y del fenómeno en el que se ha convertido la serie de Antena 3 en la sobremesa, hay un trabajo diario que puede llegar a afectar en su vida diaria. Mientras que hay miembros del reparto que se van, como Alain Hernández por el tiempo que pasaba fuera de la familia, y otros que vuelven, como Alba Brunet, Natalia Sánchez no tiene pensado bajarse de un tren en marcha como es 'Sueños de libertad'. "Lo vivo con muchísima emoción. Doy gracias cada día por levantarme, por seguir encarnando el papel de Begoña", asegura a Diez Minutos. Pero eso no impide que las largas jornadas de rodaje dejen marca. "Hay mucho sacrificio personal detrás y mucho sacrificio profesional".
Natalia Sánchez confiesa el lado más duro de 'Sueños de libertad'
Diez Minutos pudo hablar con la actriz en una extensa entrevista, y nos ha reconocido que el ritmo es una auténtica vorágine: "Hay mucho que estudiar y muchas tramas muy intensas". Y no habla solo de llorar en pantalla. "No es lo más difícil, es vivir una relación tormentosa, es que ahora te roban al niño, ahora parece que lo pierdes". Tramas que, según confiesa, no siempre se quedan en el set: "He transitado cosas como Begoña que me han tocado el corazón, como Natalia, y eso cuesta mucho luego no llevárselo a casa".
El momento más duro lo tiene claro. "La trama del niño… me mató". Natalia explica que no pudo desconectar: "No pude no llorar en el coche de vuelta, no pude levantarme triste por la mañana". Ser madre le llevó a empatizar de más con Begoña, que está viviendo un cambio radical en el personaje. "El cuerpo no distingue si es real o no".
La intensidad fue tal que en algunas escenas tuvo que frenar. "He tenido que pedir parar", reconoce, recordando secuencias especialmente delicadas, como la del bebé en brazos durante el bautizo: "Yo no podía". Y aun así, pese al desgaste, reconoce que nunca ha llegado a querer dejarlo todo. "No he tenido 'burnout' de momento" aclara. Lo que sí admite es que la presión existe, incluso cuando la serie funciona. "Yo miro las audiencias todos los días igual que miro si mis hijos respiran por la noche".
La clave del éxito de 'Sueños de libertad'
Para Natalia, la clave del éxito está precisamente ahí: "No nos hemos dormido en los laureles y no damos nada por sentado". De hecho, reivindica el valor de las diarias con una frase contundente: "El premio es la audiencia. El premio es que guste. El premio es que se vea". Además del desgaste emocional, la actriz adelanta que Begoña atraviesa una nueva etapa marcada por los celos y el dolor. Sobre la relación entre Andrés y Valentina es clara: "Me alegro mucho por él, pero me encantaría ser yo". Y avisa: "Begoña va a sufrir por amor desde un punto que nunca le ha tocado vivir".
No será la protagonista del romance, sino "un daño colateral de una relación". Un giro que, según ella, pone al personaje en otro lugar y que la obliga a explorar nuevas capas. Entre el éxito, el sacrificio y las tramas más duras, Natalia Sánchez resume así estos dos años: "Es una suerte tener algo que sacrificar por este grandísimo trabajo".















