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Ana Fernández se ha convertido en uno de los fichajes más comentados de 'Sueños de libertad'. La actriz se incorporó hace unos meses a la serie diaria de Antena 3 para dar vida a Valentina, un personaje que ha llegado para sacudir una de las historias centrales de la ficción y abrir nuevas posibilidades en la vida de Andrés, interpretado por Dani Tatay. Su llegada se produce en un momento de gran éxito para la serie, que supera ya los dos años en emisión y más de 500 capítulos, convertida en uno de los fenómenos de la sobremesa.
Hablamos con la actriz, que en esta entrevista nos cuenta cómo fue su sorprendente proceso de casting, la presión de incorporarse a una serie que ya funcionaba como un engranaje perfectamente engrasado y su opinión sobre el estigma que aún arrastran las series diarias dentro de la industria.
¿Cómo fue tu incorporación a la serie? ¿Tuviste que hacer casting?
Pues mira, la verdad es que todo fue bastante rápido. A mí me llamaron un miércoles. Mi 'repre' me dijo: "El viernes hay que hacer una prueba". Y yo: "¿Cómo?". Me mandaron el guion por mail, me lo estudié el jueves y fui. Hay veces que hay cosas que te tomas con muchos nervios y mucha angustia, pero yo fui en plan: bueno, ya conozco al director de casting, así que le saludo, le veo, me lo paso bien… Yo soy de las que piensa que en las pruebas te lo tienes que pasar bien y disfrutar.
¿Y cómo fue?
La hice a la una del mediodía. Salí de ahí y a las tres de repente me llaman mis representantes, además para hacer una broma diciéndome que había pasado algo muy grave. Yo pensé que tendría que ver con 'Los Protegidos', claro. Y me dicen que han llamado de la serie y que quieren que esté dentro. Me quedé un poco en shock, porque nunca me había pasado algo así de rápido: hacer una prueba y que te cojan ese mismo día. Pero claro, era una serie que requiere un compromiso bestial de meses. Entonces les dije: "Dame unos días, tengo que pensarlo". Coincidía además con fin de semana, así que dije: "Necesito hablar con mi familia, con mi chico, con todo el mundo, porque esto te cambia la vida hasta julio". El lunes me volvieron a llamar y me dijeron: "Bueno, ¿qué?". Y yo: "Venga, vamos para dentro". Y ya nos lanzamos a la aventura.
Ana Fernández ('Sueños de libertad'): "Los compañeros me han tratado con muchísimo cariño"
¿Cómo fue la adaptación a una serie que ya estaba en marcha?
Pues bien. A ver, yo creo que acojona un poco cuando empiezas un proyecto desde cero. Asusta. Pero cuando ya hay un producto que está engrasado, con el equipo y el reparto funcionando, los que entran tienen que hacer como los surferos: meterse en la ola y seguir. Las primeras semanas todos los nuevos nos mirábamos por los pasillos en plan: "¿Qué tal? ¿Cómo vas?". Y claro, si vienes del verano, de estar tranquila, activar ese músculo de estudiar y de esa rutina tan metódica cuesta. Es como cuando empiezas la universidad: estás un poco en plan "Dios, Dios, Dios…". Luego ya te relajas, confías más y dices: todo va a salir bien. Yo además conocía a mucho equipo técnico de 'Amar es para siempre', así que era como: "¿Te acuerdas de mí?".
Los compañeros que ya están te ofrecen mucho apoyo y te ayudan. Me han tratado con muchísimo cariño. Pero aun así, aunque todo sea maravilloso, entras en un trabajo que ya está perfectamente organizado y tienes que activarte rápido y espabilar.
Ana Fernández defiende el valor de las series diarias como 'Sueños de libertad' frente a las que se llevan los premios
Se habla mucho del estigma de las series diarias. ¿Te dio vértigo en ese sentido?
No. O sea, para empezar, a mí eso me parece un error absoluto. Porque creo que si la industria desmerece las series diarias es porque no pone en valor al público y se cree que es imbécil. Y creo que el público es soberano y que no son imbéciles. Entonces yo, hoy en día, prefiero estar en una serie que la gente vea. Prefiero tener una serie que tenga audiencia, que recibes cariño en redes, en la calle, en el supermercado, en un avión… Me da igual que a una serie le den 200 premios y que no la vea ni dios, que esas las hay también. No las ve nadie e igual ni saben en qué plataforma están.
Yo prefiero estar en el otro lado. Quizás mi carrera siempre ha ido por ahí. Algunas también se han valorado en la industria, pero yo agradezco al público. Nuestros trabajos son para la gente, no trabajamos para un trofeo. A mí me daba más cosa el compromiso de la cantidad de meses que el hecho de que fuera diaria. Pero creo que se debería reconocer más el trabajo de las series diarias: de los actores, de los equipos técnicos, de los guionistas… Y que haya categorías propias. No lo metas en la misma categoría que las plataformas, pero haz una categoría de series diarias, porque son las que sustentan con su audiencia que luego se puedan hacer las de plataforma.
Y son las que dan un montón de trabajo.
Claro, porque generan éxito, beneficio y todo. Pero muchas veces con esos beneficios luego dicen: "Mira, vamos a hacer una de plataforma de cuatro capítulos". Entonces tienen un peso muy, muy importante.
En cuanto a 'Sueños de Libertad', Valentina ya está evolucionando en la serie y parece que tendrá un vínculo especial con Andrés.
Sí. A ver, cuando entré, Joan me dijo: "A Valentina aquí le pasa una historia muy fuerte, pero llega para dar un poco de aire fresco a Andrés". Porque lleva dos o tres temporadas sufriendo como un perro con Begoña diciéndole que no y que no y que no. Obviamente, el gran amor es Andrés y Begoña hasta el final de los tiempos. Pero él necesita una ilusión y también Begoña necesita un poquito de celos, que no está mal. A mí lo que me gustó es que no fuera el típico flechazo de "te amo". O sea, no es así. Porque el espectador y el fan de la serie quieren que el amor de Begoña y Andrés triunfe.
Entonces, lo interesante es que esta nueva relación no sea antagónica. El vínculo nace a través del trabajo, de la cultura, de la música, del arte, del teatro… y ahí empiezan a conectar. Se ven, se agradan, pero no es amor a primera vista. Él tiene su herida y Valentina tiene la suya. Y dentro de eso van a tener sus conflictos. Andrés es muy bueno, muy caballero, pero también tendrá que sacar carácter.
Ana Fernández ('Sueños de libertad'): "Estoy deseando hacer de mala"
¿Te preocupa el fandom de la serie?
Bueno, al principio ya se inventaron una historia diciendo que Chloe y yo éramos amantes de Soria y que yo venía a recuperarla… Y yo decía: "¿Pero qué es esto?". Pero al final eso es lo que hace que la serie esté viva. Que haya controversia, que unos opinen una cosa y otros otra.
¿Te gustaría hacer de mala alguna vez?
Me encantaría. Pero no sé por qué debo tener cara de buena. Estoy deseando hacer de mala. Una mala fría, tipo 'El diablo viste de Prada'. Porque estar todo el día haciendo de buena y sufridora cansa un poco. En la vida real no puedes llegar al supermercado y cagarte en todo porque no hay lechuga. Pero en una serie sí puedes hacerlo, y eso es muy divertido.
Las series diarias tienen un elenco muy volátil. ¿Cómo vivís eso?
Nuestra profesión es muy inestable. Dos meses trabajas, dos meses no. Lo más parecido a un trabajo normal es una serie diaria. Al principio te llevas un disgusto cuando alguien se va, pero cuando llevas tiempo, entiendes que es normal. Lo bonito es que cuando vuelves a ver a esos compañeros años después, es como si no hubiera pasado el tiempo. Se crea un vínculo muy bonito.

















