Su melena pelirroja es una de sus señas de identidad. Por eso, María Castro se la cuida concienzudamente y la marca familiar de productos de peluquería Salerm ha confiado en ella para celebrar el 30 aniversario de su línea más icónica, Salerm 21. La actriz de 'La Promesa' no para de trabajar, pero su papel más importante es el de madre de sus tres hijas: Maia, de nueve años; Olivia, de cinco, y Emma, de dos.

¿Te cuidas mucho el pelo?

Sí, porque por los rodajes cada día me lo trastocan mucho por las fuentes de calor. Procuro lavarme el pelo por las noches para llevármelo húmedo a la cama, porque así se seca sin el peso de la gravedad y se me seca más rizado.

Siempre has llevado el pelo largo.

Sí, porque nunca me lo quieren cortar. Nadie se atreve a meterme la tijera y darme otro color. Es mi seña de identidad. Yo estoy dispuesta a hacerme lo que quisieran por un buen papel, hasta rapármelo.

Estás triunfando con 'La Promesa', una serie diaria. ¿Cómo concilias el trabajo y la maternidad?

Es que la conciliación no existe. Al final llegas tarde a todo, hasta duermes menos. Tengo la suerte de que la grabamos en Madrid y me suelen dejar las tardes libres.

maria castro
Jesus Briones

¿Tienes miedo de que el día de mañana tus hijas te echen en cara que te hayas perdido algo de su infancia?

No, porque ellas dicen que lo que más les gusta de su madre es que siempre estoy. Por eso, estoy tranquila.

¿Compaginarías la serie con el teatro?

Lo he hecho, pero ahora son tres hijas, quiero disfrutar de su infancia, porque es algo que no voy a poder vivir otra vez. Soy consciente del paso del tiempo. Para mí es un regalo lo que estoy viviendo ahora. Estaré cansada, pero feliz.

Pero no paras...

Sí, hago muchas cosas porque tengo ilusión. Hago de cada cosa una fiesta, porque si no la vida es muy aburrida.

María Castro cierra la puerta a tener más hijos

maria castro y su marido
Agencias
La actriz gallega y José Manuel Villalba se casaron en 2018, con él ha formado su familia numerosa, con la que siempre había soñado. Son padres de tres hijas: Maia, de nueve años; Olivia, de cinco, y Emma, de dos.

La verdad es que siempre estás feliz.

No estoy feliz, soy feliz. Yo soy de llorar rápido, porque el tiempo sigue. Soy consciente de que soy una afortunada y no me puedo quejar de nada.

Eres activa en las redes sociales. ¿Te afectan las críticas?

A mí no me afecta lo que me digan. Igual a la gente que tengo a mi alrededor les molesta más lo que me digan. A mí las críticas me resbalan, porque tengo muy claro qué quiero hacer y por qué lo hago.

En casa, ¿quién lleva los pantalones?

José Manuel y yo nos intercambiamos los papeles de poli bueno y poli malo. Reconozco que hay veces que las consiento, pero por mi propia necesidad, porque estoy agotada.

¿Hay veces que pierdes los papeles?

Claro que sí, porque es humano. Si me pasa, luego me siento con ellas para hablarlo.

Tres niñas, ¿echas de menos un niño?

¡No! Yo ya he cerrado el cupo. Además, ya no puedo. Yo siempre he querido tener familia numerosa y me ha costado mucho llegar hasta aquí.