Carlos Ponce, de ‘Silvana sin lana’: “Aprendo mucho con mis hijos”

El puertorriqueño asegura que su mejor papel es el de padre y aprovecha su tiempo libre para estar con Giancarlo, Sebastián, Savannah y Sienna.

 

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A sus 43 años y con más de dos décadas de brillante trayectoria a sus espaldas, Carlos Ponce no se acomoda y busca nuevos retos. “No me permito escoger un solo camino. Me gusta explorar diferentes ramas del entretenimiento”, señala. Además de participar en la cuarta temporada de la serie Devious Maids, pone voz a un castor mariachi en la versión en inglés de la película Ice Age Collision Course, protagoniza la telenovela Silvana sin lana e interpreta el tema de su sintonía de entrada, que lleva por título Qué bonito es lo bonito.

Preséntanos a tu personaje.

Se llama Manuel Gallardo, es gerente de una terminal pesquera y padre de cuatro hijos. Enviudó cuando los niños eran muy pequeños y ha intentado criarlos de la mejor manera posible.

¿Volverá a enamorarse?

Manuel está necesitado de cariño y se divierte sin compromiso con Stella, una joven atractiva y zalamera que trabaja con él, interpretada por Marimar Vega. Todo cambia cuando Chivis [Maritza Rodríguez], una mujer culta y refinada que ha perdido sus bienes, llega a su vecindario. Aunque en un principio no se soportan, terminará naciendo un bonito sentimiento.

¿Cómo es trabajar al lado de Maritza Rodríguez?

Muy fácil, ya que nos conocemos bien. Habíamos coincidido en Perro amor y al público le gustó tanto esa pareja, pese a que ella era la antagonista, que pedía por redes sociales que repitiéramos.

¿Y qué tal con el resto del elenco?

Normalmente uno quiere llegar, trabajar e irse, pero en este caso no. Creo que es el proyecto en el que más ratos de mi tiempo libre estoy compartiendo: organizamos reuniones en casa de alguien o quedamos en un restaurante para ver un partido. La palabra que nos define es camaradería.

Prueba de ello son los vídeos que compartes en Instagram…

(Risas) Para mí es muy importante tener sentido del humor, soy el encargado de hacer las bromas dentro y fuera del plató. Los cuatro últimos proyectos de Telemundo los he hecho con el mismo equipo de producción y ya me conocen, en cierto modo colaboro para que tengamos tomas falsas al final de la novela.

¿Puedes contarnos algún secreto de las grabaciones?

¡Uff, pasamos muchísimo calor! Las jornadas son largas y tenemos bastantes escenas en el exterior y en la terminal pesquera, que se recrea en una bodega. Miami es una de las ciudades más maravillosas del mundo, el único inconveniente es trabajar en verano o en época de lluvia, ya que hay mucha humedad.

Al igual que tu personaje en la novela, eres padre de cuatro niños.

Sí, me identifico bastante con Manuel. Intenta zafarse de los problemas, es un tipo feliz que ama a sus hijos con toda el alma y los defiende a capa y espada. Pese a que ambos aplicamos lo de “esta es mi casa y aquí mando yo” cuando tratamos de implantar normas, él es más liberal y menos sobreprotector que yo.

¿Te consideras estricto con ellos?

Gracias a Dios, mi exmujer [Verónica Rubio] es muy buena impartiendo disciplina y yo puedo hacer un poco de policía bueno. Soy bastante amigable con mis hijos, aunque tengo mis excepciones. Necesito que traigan buenas notas del colegio y que en temas de comportamiento no sean irrespetuosos ni rebeldes.

Tus hijos están en plena adolescencia, ¿cómo lo llevas?

Giancarlo, de 16 años, y Sebastián, de 14, son niños maduros y entienden inmediatamente las cosas. No quería que aprendieran nada en la calle y tuve una conversación con ellos sobre chicas a una edad muy temprana.

¿Y con las niñas?

Savannah y Sienna son maravillosas, no tienen filtro y me cuentan absolutamente todo porque les doy confianza. Quizá en una relación normal de hija y padre uno no tiene esas charlas.

¿Algún consejo como padre?

Hay que procurar tener una buena comunicación y no sentirte avergonzado sobre ciertos temas. 
Es sorprendente cómo pueden llegar a abrirse los adolescentes cuando uno les formula las preguntas adecuadas. Creo que hoy en día aprendo más de mis hijos que ellos de mí.

Lee la entrevista completa en la revista Telenovela.

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