- Qué está pasando en 'Rubí': En el presente, Carla descubre que un misterioso hombre se presenta en la mansión de Rubí a escondidas del resto
Rubí descubrió que fue Alejandro el médico que atendió a su madre mientras estaba en el hospital cuando sufrió el infarto. La joven entró a la consulta del doctor Cárdenas y le encontró en una actitud algo comprometida con Maribel, lo que desató sus celos. El médico le agradeció que hubiera venido a darle la enhorabuena por su trabajo con su progenitora, pero le afirmó que esa era su misión en este mundo: salvar vidas.
Viéndose rechazada otra vez por Alejandro, Rubí buscó consuelo en brazos de su madre. Refugio le dijo a su hija que debía empezar a enmendar sus errores y lo primero que debía hacer era ir a casa de Maribel y pedirle perdón por lo sucedido con Héctor. La chica hizo caso a sus palabras, sin embargo, De la Fuente no se tomó nada bien su visita y le dejó claro que nunca volverían a ser amigas.
Por su parte, Sonia notó que el regreso de Rubí en México había desestabilizado por completo a Alejandro y dudó de que su relación, ahora sí, llegase a buenos términos. El doctor era consciente de la inquietud de su novia y trató de tranquilizarla asegurándole que jamás sería capaz de engañarla con otra persona, en este caso con Pérez.
Cayetano estaba celoso de don Arturo
Lejos de allí, Cristina siguió adelante, muy ilusionada, con su relación con Cayetano. El chófer también estaba muy feliz con su novia. No obstante, había algo que le inquietaba. Don Arturo, padre de Maribel y su jefe, parecía comportarse muy cercano con Cristina, que ahora trabajbaa para en su empresa como su secretaria y temía que su relación fuera más allá de lo profesional, aunque él estaba casado.
En el presente, Carla siguió entrevistando a Rubí. Cuando el tiempo para hacer sus preguntas terminó, Pérez le pidió que regresase al día siguiente. Rangel se quedó escondida entre unos matorrales y observó cómo un misterioso hombre entraba en la mansión. Le pareció raro, pues Rubí aseguró al principio que nadie venía a visitarla y vivía en completa soledad, salvo por la compañía de su fiel e inseparable Boris.












