Zeynep y Fatih llegan a casa. La niñera les abre la puerta y les cuenta que el pequeño Selim está en el salón jugando con su tío. El matrimonio no sabe a quien se refiere la empleada y deciden entrar para averiguar quien es la persona que está al lado de su pequeño. La sorpresa que se llevan es mayúscula.

    Vahit tiene a la criatura entre sus brazos. Los dos esparcen sus muñecos y cochecitos por el salón. Sin pensarlo dos veces, Fatih llega hasta la altura de su gran enemigo y le arrebata al niño. Al mismo tiempo que se lo entrega a Zeynep, le pregunta. Vahit qué hace en su casa:“¿Cómo nos has encontrado y qué es lo que quieres de nosotros?”.

    El pérfido hombre, sin casi alterarse, les cuenta el plan que tiene para ellos. Le exige que pongan a su nombre todas la propiedad de Meryem, así como sus cuentas bancarias y su empresa. Si no hacen lo que les ordena, jamás retirará la demanda contra la mujer por intento de homicidio y, además, le dirá a Ertan que Selim es su hijo: “Supongo que no queréis perder a vuestro pequeño. En muy amable y dócil”.

    Sevket está a punto de ser descubierto

    Por otro lado, la policía llega a la mansión Sekerzicade en busca de Sevket. Fehmi es quien les atiende y les asegura que su suegro no está en su casa. Mientras varios agentes se internan en la propiedad para registrarla, el capitán logra salir sin ser visto y vuelve a su casa.

    Después de hablarlo con su familia, Zeynep se niega a aceptar el chantaje de su gran enemigo. Así pues, localiza a Ertan en una playa y es ella misma quien le revela la verdad sobre su paternidad: “A pesar de que tu eres padre biológico de Selim, que te quede muy claro que Fatih es quien seguirá a su cargo”. Ertan no sabe cómo reaccionar ante la noticia de que tiene un hijo