Vives en Murcia desde 2008 y trabajas en la televisión autonómica. ¿Eres feliz?
Estoy encantado de la vida en Murcia. Es un sitio donde me tratan muy bien y la calidad de vida no la tendría en Madrid. Me he vuelto a casar y tengo una vida perfecta.
Pero tú eres de Madrid…
Me llamaron para sustituir a Carlos Lozano. Al principio iba y venía a Madrid, pero me fui enganchando a la vida de Murcia y me quedé. Luego conocí a mi actual esposa, Ana, que es de aquí y sólo voy a Madrid a ver a mi hijo y al resto de mi familia y a los amigos. Ahora disfruto de Madrid como turista.
¿Tu hijo (Antonio Hidalgo también) estudiaba Periodismo en Estados Unidos?
Empezó, pero decidió dedicarse a la interpretación y se puso a estudiar Arte Dramático. Con 22 años ha hecho un pequeño papel en la última temporada de Cuéntame y quiere volver a Los Ángeles.
Háblanos de Ailoviu en 7RM.
Es un programa muy desenfadado donde el late motiv son los sentimientos y donde la gente puede encontrar pareja, hacer una declaración de amor a alguien o pedir perdón. Es un programa gamberro y divertido que presento junto a María Garo cada tarde, de 15,30 a 17,30.
¿Es cierto que en el programa de Ana Rosa, Sabor a ti, te contrataron como cantante y acabaste siendo presentador?
Pues sí. Un amigo me obligó a ir a un casting para cantar en Sabor a ti. Yo no quería ir porque había salido por la noche. Me prometió que iba a ser rápido, pero no fue así. Terminé firmando un contrato. Y un día el copresentador no pudo llegar a tiempo porque tuvo un problema con el vuelo, me lo propusieron a mí y dije que sí. ¡Vaya morro le eché!
¿Le das consejos a tu hijo?
En la vida, si no le tienes miedo al fracaso, todo va mejor. Estos días estuvimos mi hijo y yo juntos en Murcia y le comentaba que en esta profesión, o le echas morro o estás perdido. Si dejas que te supere el sentido del ridículo, estás muerto. La gente tiene que quererte u odiarte, pero no puedes pasar por la vida indiferente. Eso me lo enseñó el maestro Jesús Hermida.
Empezaste en el mundo de la música con el grupo Los graduados y ahora, después de hacer dos discos, eres el cantante de Los Happys.
Hace cinco años conocí a unos músicos en Murcia y decidimos montar el grupo Los Happys. Hacemos canciones versionadas con una idea de entretenimiento y no paro. El año pasado hicimos 150 actuaciones y este año vamos por ahí, así que además del programa, la música se ha convertido en otro trabajo, de lunes a lunes.
Tú querías ser artista, pero te pasaste unos añitos estudiando Derecho…
Mis padres pensaban en esa época que su hijo tenía que ir a la universidad y estudiar una carrera de provecho como Medicina, Derecho... Lo de quiero ser artista les sonaba a pasar hambre. ¡Y tenían razón! Es una profesión muy bonita pero muy insegura. Al final, después de muchas peleas y con el paso del tiempo, tengo la satisfacción de oír a mi madre: "Cuánto agradezco que no fueras un abogado aburrido y hayas hecho lo que has querido en la vida".
Una curiosidad, ¿patrocinas alguna marca de gafas?
Después de muchos años, he descubierto que sólo tengo un vicio en mi vida: las gafas. No fumo ni bebo, no juego ni a la lotería, pero me compro muchas gafas. Mi mujer me obliga a comprarme ropa porque no soy coqueto, pero se cabrea cuando le digo que me he comprado otro par de gafas.
Tu mujer es profesora de pilates y bastante más joven que tú. ¿Quieres volver a ser padre?
Casi todos los días hablamos de ese tema porque ella tiene 34 años y no tiene hijos y le gustaría. Yo ya le he explicado que es un trabajo arduo y que no vivirá tan bien como vive ahora porque además de ser entrenadora personal tiene un blog de moda…pero vamos, todo se andará. Al final me caerá un murcianico (risas).















