Carta abierta de Aitana: “A mí no me importa mostrar mis debilidades”

La artista invitada más esperada de la noche en la Gala 1 de ‘OT 2018’ fue Aitana, que cantó ‘Teléfono’ en casa. Tras su regreso a la Academia y al escenario que la vio crecer como artista, la catalana se vio en la obligación de escribir una carta en la que abrió su corazón.

De madrugada y muy probablemente tras leer muchos de los miles de comentarios en las diferentes redes sociales de su última actuación en Operación Triunfo, esta vez cantando su propio single, Teléfono, Aitana se puso a escribir una carta muy sentimental.

Con un tono entre dolido, reflexivo y nostálgico, la segunda clasificada de OT 2017 se rebeló contra los consejos de no expresar sus emociones en público y las sacó de golpe. “No sé ocultar mis sentimientos, mi dolor, mi alegría, mi nostalgia, mi pena, mi tristeza, mi espontaneidad, mi persona... la gente me cala rápido”, escribía en la introducción de una carta que merece la pena leer.

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El principal motivo de este texto que escribió la catalana vino tras un día muy intenso, en el que regresó a la Academia -donde se emocionó al recordar su experiencia allí- y también al plató donde consiguió sus primer gran éxito: emocionar a la audiencia y acumular miles de fans que se mostraron preocupados por Aitana.

Aquí está la carta completa:

Hola, soy Aitana. Siempre dicen que es mejor que no mostremos nuestras debilidades... “No digas tus debilidades, los buitres se abalanzan sobre los animales heridos”. ¿Sabéis qué? Soy agua, tan transparente que a la que cae un trocito de pan se ve con claridad... y es que por mucho que muevas rápido el agua... el trocito de pan se sigue viendo. No sé ocultar mis sentimientos, mi dolor, mi alegría, mi nostalgia, mi pena, mi tristeza, mi espontaneidad, mi persona... la gente me cala rápido. Sé que la profesión a veces requiere un ‘saber estar’ dado que, si todo sale bien, en un futuro estaré dando conciertitos y siempre habrá un mal día en el que tendré que sonreír para poder hacer que las personas que me rodean y vienen a verme sean felices. Yo creo que en ese momento no finges nada... simplemente eres feliz de ver a la gente feliz. A lo que voy... la profesión requiere que finjas, solo que sepas mirar los detalles que marcan la diferencia en días malos.

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Quería abrirme con vosotros porque habéis vivido (y estáis viviendo) mi recorrido junto a mi y, a veces, cerrarse en canal no es del todo bueno porque, sin querer, dejáis de entender cosas y os preocupáis de lo que pueda pasarme. Yo estoy bien, solo quiero transmitiros (en primer lugar) que si dejo de contar mi vida privada es porque no me he acostumbrado todavía a la idea de estar tan expuesta... Sé que yo tenia que tenerlo claro y os prometo que lo tengo, muy muy claro, solo estoy diciéndoos que lo proceso todo poco a poco... y siento si es poco a poco, pero es que soy así”, reconoce Aitana, que continua diciendo que: “Con esto os quiero decir que si guardo cosas para mi es porque a veces necesito saber que hay algo mío, para mí, no por egoísmo sino por mi felicidad y por protegerme solo un poco.

Desde que salí de Operación Triunfo he cometido varios errores de los que he ido aprendiendo, pero ¿sabéis qué? voy a cometer muchísimos más, porque esto es un camino y no quiero llegar a ninguna meta... simplemente disfrutar del camino, tropezándome, desviándome, volviendo a encontrarlo, caminando poco a poco, deprisa, parando para observar... sin pensar en una meta, simplemente siendo feliz disfrutando de ese camino.

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Yo no soy perfecta, pero es que nunca lo seré y nunca he querido serlo. Me encantan los fallos porque es ahí cuando te das cuenta de lo humanos que somos. Hace tiempo quería sincerarme así con vosotros pero, en general, la gente me dice que no es necesario dar explicaciones en la vida, que uno mismo tiene que tener claro lo que quiere y ser feliz y creer que está haciendo las cosas bien. Pero repito, soy así, me siento bien haciendo esta carta para que la leáis... y ¡no! no me estoy excusando de nada, simplemente me estoy abriendo un poco porque ahora mismo me ha apetecido hacerlo, no tiene que tener un por qué, ¿no? Tendemos a tener una idea de algo, bueno... de todo, como si nuestras verdades fueran absolutas, y es que a veces hay verdades cuestionadas, al fin y al cabo, son subjetivas. Tu verdad, tu opinión, quizás es completamente contraria a la mía y no por eso somos peores o mejores.

Sé que lo que estoy escribiendo aquí es un gran lío, siento si no sé explicarme, siento si no sé expresarme, siento si no sé escribir o utilizar correctamente los signos de puntuación, siento las faltas de ortografía. Ah, pero no siento decir lo siento (tantas veces quiera y haga falta), al fin y al cabo lo siento, y es bonito, igual que es bonito que todo lo que siento haber hecho mal en un pasado lo voy a ir aprendiendo en mi largo camino, porque estoy dispuesta a superarme cada día un poco más, aunque me caiga y me caiga y me caiga todas las veces que haga falta, las heridas son signo de guerra y eso demuestra que quise luchar.

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Solo llevo dentro de esta nueva vida casi un año y sí, es poco tiempo, pero todo es nuevo para mí. Hay veces que he querido parar de luchar o he pensado que esto no era para mí, pero ¿sabéis? no voy a dejar de luchar... en quererme, en superarme, en aprender, en entenderme y entender a los demás, en confiar en mí antes que nadie más, en encontrar mi calma/paz interior, en saber llevar esto “como una campeona” -como diría mi padre-, el entender mi camino y comprenderlo tanto hasta acabar de amarlo del todo, y que nunca acabe... que nunca acabe este camino por favor, es precioso. Solo quiero deciros con esto, que a mí no me importa mostrar mis debilidades, que a mí no me importa pedir perdón, que no me importa sentir, que no me importa nada, yo soy feliz aprendiendo y quiero serlo todavía más. Por eso, si en este camino que vas a hacer conmigo pretendes que llegue a una meta ejemplar, te ruego que no sigas conmigo, porque el paso que quieres llevar es muy rápido y yo prefiero detenerme a mirar el paisaje y disfrutar lo bonito que me está dando ese camino.

Conclusión: estoy aprendiendo y voy a seguir aprendiendo, estoy cometiendo muchos fallos que sé que me harán más fuerte para ser la mejor versión de mí misma, y no la perfecta. Todo va poco a poco, pero soy feliz ¡y quiero serlo más si cabe! Disfrutad el camino y os quiero.

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