Kimberley Tell, una canaria ‘Buscando el norte’: ‘‘En Berlín hemos estado como en un campamento de verano’’

La actriz, que cuenta con un profesor de alemán, nos cuenta, además, cómo surgió la idea que ella pusiera su voz para la sintonía de la serie: ‘‘Me vieron en unos vídeos tocando el ukelele’’.

‘‘Yo también me iría a vivir fuera’’, dice esta canaria de 26 años, de madre inglesa y padre danés, que da vida a la borde Ulrike Ruiz en Buscando el norte. Y no es la única función de Kimberley Tell, a la que ya habíamos visto en Algo que celebrar y Velvet y en Algo que celebrar.

¿Como definirías a Ulrike?
Es una alemana de nacimiento que reniega de sus raíces españolas porque tiene un concepto de los españoles bastante negativo. No se identifica con ellos, los ve vagos, irresponsables, caraduras... Es el contrapunto alemán a la serie, piensa al revés que el resto de los personjes dando otro punto de vista a la misma realidad. Ella es el ejemplo de cómo nos ven fuera.

¿Te identificas con ella?
Mucho. No soy tan disciplinada ni dura, eso sí. Soy más flexible. Sin embargo, me puedo imaginar la situación de estrés a la que está sometida y yo en esas condiciones podría estallar (risas).

Ya se está entonando con sus primos españoles…
Sí, al principio no sabía de su existencia y no se lo toma muy bien. A medida que pasan los capítulos se ve que ella es extremadamente vulnerable, humana y bastante torpe, aunque se esfuerza por esconder sus debilidades. Se crea una máscara queriendo aparentar ser dura y que tiene todo bajo control, pero en realidad no se le da muy bien mandar. Es muy entrañable.

Eres de las pocas que hablas alemán.
¡No lo hablo! Un profesor me ha ayudado. Tengo buen oído, y con él repaso las frases, las grabo en el móvil y las voy repitiendo. De alemán sé lo básico porque puedes deducir algunas palabras gracias al inglés.

¿Qué te ha parecido grabar en Berlín?
Ha sido un regalo, pero ha sido duro. Una semana estuvimos grabando con 15 grados bajo cero y con nieve. Precioso. Eso sí, después de terminar la jornada nos ibámos a tomar algo, hacíamos turismo o a comer. Ha sido como una especie de campamento de verano porque en España, al finalizar la grabación, cada uno se va a su casa, y aquí hemos sido un piña al estar instalados en el mismo hotel.

¿Cómo entraste en la serie?
Por casting. Fue todo muy rápido. No conocía a ningún actor, solo al director de fotografía.

¿Cómo surgió la idea de que tú cantaras la cabecera de la serie?
Sabían que cantaba porque me habían visto en vídeos tocando el ukelele. En un primer momento, la sintonía iba a ser solo música, pero luego quisieron añadir voz y me preguntaron si quería cantarla. Yo acepté encantada.

¿Cuál es tu objetivo profesional?
No pienso en eso ni en las consecuencias de lo que hago, llevo poco tiempo y no quiero estresarme. Con cada cosa que hago aprendo un montón, me parece increíble. ¿Cuáles son mis metas? Mi plan siempre ha sido trabajar en España para coger experiencia y sentirme más segura, para en un futuro rodar en Inglaterra o Los Ángeles.

¿Cómo empezaste?
Estudié Bellas Artes y, mientras, me pagaba la carrera haciendo anuncios. Ahí conocí al director Antonio Trashorras, con el que hice mi primer corto. Cuando acabé la carrera decidí formarme. Lo primero que hice fue un cameo en Velvet y luego The Night Watchman, pendiente de estreno.

Cuéntanos más sobre esta película…
Está rodada en inglés, pero es una producción española. Es un drama familiar entre dos hermanos y yo soy la mujer de uno de ellos, quien llega de la cárcel después de seis años.

¿Interpretación o música?
Son compatibles las dos cosas. La música, de alguna manera, la vivo más íntimamente, es casi meditativa. Lo de actriz lo veo como un trabajo más sano con su rutina.

También te dedicabas a la pintura…
Sí, pero me cansé y lo cambié por la fotografía.

¿Has ido a alguna exposición en Berlín?
He ido a la de un fotógrafo homosexual, Anton Corbij.

¿Irías a Eurovisión?
Ni de coña. No me gusta nada.

¿Estás enganchada a alguna serie?
Me vi las cinco temporadas de Breaking Bad en 7 días porque estaba mala y no podía hacer otra cosa. Si veo una serie, me obsesiono con ella y no puedo hacer otra cosa. Si me surge algo y lo tengo que dejar, me da rabia.

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