Paco Cabezas se pone al frente de ‘Penny Dreadful’: “Eva Green quiso que dirigiera el último episodio”

La tercera temporada llega a su momento más dramático con los cuatro capítulos del director español, grabados entre Almería y Dublín. Y avisa sobre el final: “Es tan fuerte que van a temblar los cimientos de la serie"

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Paco Cabezas

Como ya hiciera Juan Antonio Bayona en los dos primeros capítulos de la serie, el paso de Paco Cabezas por Penny Dreadful ha dejado una profunda huella. Se ha ganado a los actores, quienes insistieron en seguir trabajando con él, y ahora espera recibir también el beneplácito del público, un reto más complicado si atendemos a sus palabras. Un final muy "heavy, dramático y, a la vez, lo más bonito que he rodado en mi vida".

Teleprograma.tv tuvo la oportunidad de entrevistar al director con motivo del estreno en España del primero de los cuatro capítulos que ha dirigido, y nos desveló que sus próximos proyectos también serán en televisión. Dos capítulos de Dirk Gentley, serie protagonizada por Elijah Wood, y una serie de AMC, la cadena responsable de The Walking Dead, de la que no puede decir el nombre.

Lo primero que queremos saber es cómo llega Paco Cabezas a dirigir Penny Dreadful, una de las series más exitosas de Showtime.
Hollywood es un sistema muy cerrado en el que tienes que tener una llave para ir abriendo puertas y en mi caso fue Carne de Neón –película protagonizada por Mario Casas, Blanca Suárez y Macarena Gómez–. Tanto John Logan –showrunner y guionista– como los actores habían visto la película y les gustó. El primer día que me reuní con los Eva Green y Josh Harnett, los protagonistas, me dijeron que les había gustado la película. Como ellos son tan británicos y tan fríos con ese estilo tan literario, estaban buscando un director con pasión y más hardcore, que vea las cosas de una forma más extrema. He disfrutado como un niño pequeño porque he cogido los fantásticos guiones de John Logan y me han dejado hacer que acojone más.

Cuando se anunció tu participación en la serie se comentó que ibas a dirigir dos capítulos. ¿Qué ha pasado para que finalmente hayan sido cuatro?
Primero iba a ser uno y al final han sido cuatro (risas). En mi primera conversación con John Logan me vio que era tan fan y estaba tan entusiasmado que me dijo que me encargaría de dos. Luego gustó mucho cómo trabajaba y Eva Green quiso que yo dirigiera la season finale [el último capítulo de la temporada]. Cuando ya había terminado de grabar, recibí una llamada en la que me decían que se habían quedado sin director para el último episodio y que tenía media hora para decidir si quería hacerlo yo. Fue la decisión más loca que he tomado en mi vida, porque empecé a grabar sin tener nada preparado, pero como Eva quería que fuera yo y todos estaban tan contentos, me tiré de cabeza.

La responsabilidad de dirigir el último capítulo sería muy grande.
No puedo decir por qué, pero, técnicamente, el capítulo fue un desafío brutal. Va a ser un episodio que va a hacer tambalear los cimientos de la serie. Es muy bonito pensar que soy la única persona en España que conoce lo que va a pasar al final de la tercera temporada de Penny Dreadful, estoy intentando que mis amigos no me emborrachen para que no se me vaya la lengua (risas). Ha sido un broche de oro y estoy contento porque contiene uno de los momentos más bellos que he rodado nunca.

No puedes contar nada pero, ¿se cierran las tramas o queda abierto de cara a una nueva temporada?
Tampoco te puedo decir eso (risas). Solo que si hubiera una nueva temporada me encantaría que contasen conmigo. No sé a quién tendría que asesinar para volver a trabajar allí (risas). Ahora tengo la agenda bastante ocupada, me voy a Canadá a grabar dos episodios de Dirk Gently con Elijah Wood de protagonista y luego me voy a Dublin a rodar una serie con AMC, el canal de The Walking Dead, pero no puedo decir qué serie es.

Entonces vas a encadenar tres series seguidas… ¡Y hasta ahora sólo habías hecho cine!
Es la primera vez que trabajo en televisión. Pero lo que me dicen mis agentes en EE.UU. es que cuando los americanos han visto los capítulos que he rodado y como John Logan les ha hablado muy bien de mí, todo el mundo quiere trabajar conmigo (risas). Así que estoy muy contento. Hollywood es como un vampiro que chupa la sangre de los directores jóvenes para rejuvenecerse continuamente. Estoy aprovechando la ola para ver dónde me lleva. Mientras sean bueno guiones y buenas historias, me da igual que sea cine o televisión.

He leído alguna declaración tuya en la que decías que tus capítulos iba a ser como “una boda roja a cascoporro”, en referencia a la popular escena de Juego de tronos.
Hay un nexo de unión con los capítulos de Juan Antonio Bayona en la primera temporada. Sus capítulos eran muy dramáticos y con una tensión brutal. De alguna manera en la segunda temporada había muchos capítulos tranquilos, donde el ritmo era más teatral. Ahora todo vuelve a ganar en intensidad y brutalidad y se ha cerrado un círculo entre Bayona y yo en el que los dos directores españoles hemos puesto toda la carne en el asador. Y ya veréis por qué lo digo. Hemos llevado el terror hasta las últimas consecuencias.

¿Eras seguidor de la literatura gótica y de las historias de terror de las que se alimenta la serie?
Sí, por supuesto. El otro día estuve cenando con John Landis contando historias de Hollywood. Para mí, Un hombre lobo americano en Londres es una de las mejores películas de la historia del cine. El género de terror es el que más me divierte porque provoca una reacción literal y física en el espectador, al igual que la comedia. Pero en un drama nadie hace nada. Como director me gusta que los espectadores reaccione físicamente a tu cine.

En Penny Dreadful aparecen personajes clásicos, como Victor Frankenstein o Dorian Grey, pero la protagonista Vanessa Ives, en cambio, es un personaje original que ha acaparado toda la atención. ¿Quién te parece más interesante?
Esta temporada estoy encantado con la Lily, la bella criatura (Billy Piper) que creó Frankenstein. Me parece que llega a unos niveles de maldad muy divertidos pero, obviamente, Vanessa Ives es la serie, es mi personaje favorito y haber trabajado con Eva Green será motivo por el que mucha gente me odiará. Un día hablando con ella se me ocurrió sacar un tema como el gotelé. La peor conversación que le puedes sacar a una estrella del cine tan sexy como Eva Green. Es una actriz como la copa de un pino.

¿Cómo es Eva Green en las distancias cortas?
Es increiblemente atractiva y con mucha sensibilidad. Es muy francesa, en el mejor sentido de la palabra (risas).

Con Timothy Dalton también has tenido una relación especial ¿verdad?
Ha surgido una relación de padre e hijo. Curiosamente trabajó con Ángela Molina en una película –El hombre que supo amar– hace mucho tiempo y le hablé de ella porque trabajé con Ángela en Carne de Neón. Es un tío muy generoso y tiene una energía increíble para su edad. Tiene un pacto con el diablo que le permite moverse como una gacela. Rodar con Tim y Eva ha sido de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida.

Te habrás apuntado sus teléfonos para trabajar con ellos en el futuro…
Por supuesto. Todos los actores con los que he trabajado, como Nicolas Cage, Sam Rockwell o Eva Green, siempre han querido repetir conmigo. De hecho, Sam Bernett, uno de los secundarios de Penny Dreadful, va a estar también en Dierks Gently.

Llegas a la tercera temporada de una serie, que tiene una normas y unas pautas muy marcadas y reconocibles. ¿Es una dificultad añadida para un director?
Tuve la suerte de que el estilo de Penny Dreadful casa muy bien conmigo. La cámara siempre está contando algo, es una especie de voyeur que está espiando a los personajes, muy sensorial. No soporto el cine contemplativo en el que la cámara se queda quieta. El otro día leí una crítica de Boyero de una película que había visto en el Festival de Cannes en la que había un plano de 10 minutos de un hombre intentando aparcar su coche. Disfruté mucho recorriendo el cuerpo de Eva Green con la cámara (risas).

¿Has tenido libertad para aportar tu visión?
Recuerdo estar hablando con John para hacer las escenas más intensas. Desde la primera reunión siempre fueron bien recibidas mis opiniones. Muchas veces por la mañana hablábamos y nunca discutimos a pesar de todo lo que se dice sobre los temidos showrunner. A veces venía corriendo John para darle alguna nota al actor, y yo ya había hecho los mismo antes. Coincidíamos mucho en nuestro forma de ver las cosas. Además, muchos temas que he tratado en mi cine como la relación padre e hijo también se pueden ver en la serie.

Penny dreadful destaca por un gran diseño de producción y fotografía. ¿Cuánto tiempo se dedica a cada episodio?
Más o menos unas dos semanas por episodio. El tiempo que yo tengo para una película independiente es de cuatro semanas, así que es más o menos similar. Ahora las películas se ruedan en menos tiempo y con menos medios, mientras que en la televisión, aunque tienes que grabar rápido, tienes unos medios increibles. Todos los días teníamos grúa, cuando en mis películas con suerte solo un día.

En Twitter has hecho una especie de diario de la grabación. ¿Cómo ha sido la relación con los fans y qué es lo que más te ha sorprendido de ellos?
Los dreadfuls son unos fans acérrimos que aman la serie a muerte. Y estoy un poco asustado, porque cuando lleguemos al último capítulo donde todo es muy heavy, no sé cómo van a reaccionar. Estoy acojonado por mi seguridad física, no sé si van a querer venir con cuchillos a matarme (risas). Tengo la lengua muy larga y me he tenido que contener para no contar demasiado.

Como espectador de la serie, ¿cuáles son los ingredientes del éxito?
Son unos personajes intensos y apasionados que tiene un volcan dentro de ellos. La escritura de John Logan es única, con esos diálogos que parecen poesía. Y no tiene ningún prejuicio en mostrar un trío empapado con la sangre de la víctima.

Una escena muy gore pero, según tú, nada comparable con lo que pasa en tus capítulos.
Sí, he matado a mucha gente, a muertos y no muertos...

Penny dreadful es una serie elogiada por la crítica, pero que ha pasado desapercibida en la temporada de premios, sin nominaciones en los Emmy y ha costado que Eva Green optara al Globo de Oro.
Este año estamos haciendo una campaña para los Emmy, que espero que dé sus frutos. Es muy complicado. Yo ya escribí y dirigí una gala de los Premios Feroz y era una torta a los críticos y a los premios, empezando por los Goya. Es muy difícil saber el por qué se premia una u otra cosa. Cuando votan críticos o personas mayores quién sabe...

¿Cómo ha sido rodar en Almería? ¿Fue una aportación tuya o ya estaba decidido?
Fue una unión de todo. Leyendo los guiones, vi que la historia iba a Texas y mi primera pregunta fue que si íbamos a ir a Almería. Rodar en Andalucía era una meta personal desde que me fui a Hollywood y por la que me he estado peleando desde el primer momento, porque siempre que propones Andalucía y los buenos equipos que hay en España, los problemas fiscales se ponen de por medio. Estoy encantado de haber llevado la luz del desierto a una serie tan gótica.

¿Qué otras series te gusta ver?
Veo muchas, como Sillicon Valley o Preacher. Y no soy fan de Juego de tronos. Veo muchas series y casi tengo un capítulo por día que ver. Soy seguidor de las series arriesgadas, que permitan a los directores crear y experimentar.

Me has hablado de dos series, pero también has escrito el guión de Men with no fear.
Es mi primer guión en Hollywood, con Sam Rockwell (Mr. Right) y Joel Hutcherson (Los juegos del hambre) de protagonistas y Brian Singer (X-Men) de productor. Será posiblemente mi próxima película. Es un rollo Ocean's Eleven, pero más oscura y violenta. Pero Hollywood es tan caótico que nunca sabes cuál va a ser tu siguiente paso.

¿Cómo has conseguido abrirte camino en Hollywood?
En patinete. Como no tengo carnet de conducir, he ido con un patinete que plegaba en la maleta y habré hecho como 400 reuniones. Estoy encantado porque es una ciudad que respira cine.

¿Te gustaría regresar a España?
Me encantaría, pero no me han ofrecido ningún proyecto interesante. Los cantos de sirena de Hollywood son muy fuertes. Aunque haya trabajado con Nicolas Cage, me moriría por trabajar con Carlos Areces y Raúl Arévalo, así que si me están leyendo, por favor, mandarme un guión.

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