‘Código negro’: una serie de Oscar con final feliz asegurado

Protagonizada por Marcia Gay Harden, ganadora de la estatuilla por ‘Pollock, la vida de un creador’, está ambientada en la sala de urgencias con más trabajo y menos recursos de Estados Unidos.

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Código negro

En términos médicos, se conoce como ‘código negro’ a la peligrosa situación que se produce en un hospital cuando hay más pacientes que recursos, o cuando la emergencia es de pronóstico reservado. La presión es casi imposible de soportar y el personal debe estar preparado para todo.

Esto es lo que ocurre a diario en el Angels Memorial Hospital, de Los Ángeles, EE.UU., casi un protagonista más de Código negro, la ficción que estrena Movistar Series el viernes 2 y disponible bajo demanda cada semana hasta completar toda la temporada.

La historia, nueva estrella de la CBS, comienza cuando el enfermero jefe Jesse Sallander –Luis Guzmán, a quien vimos como José de Narcos– guía a cuatro residentes por su centro de operaciones, las urgencias más concurridas del país, y que se han inspirado en las del Cook County Hospital de Chicago, donde trabajó el doctor Ryan McGarry, guionista de la serie y director del documental en el que se basa.

TRES ZONAS DE PELIGRO
Christa Lorenson (Bonnie Somerville), Malaya Pineda (Melanie Chandra), Mario Savetti (Benjamin Hollingsworth) y Angus Leighton (Harry Ford) trabajarán bajo la supervisión de Sallander –“Durante los tres próximos años voy a ser tu madre y ella siempre sabe cuando estás durmiendo, llorando o muriendo”, dice– y, sobre todo, de la doctora Leanne Rorish (Marcia Gay Harden), la ‘reina’ de este lugar, tan peculiar como difícil de dirigir con eficacia.

Ayudada por los médicos Neal Hudson (Raza Jaffrey) y Rollie Guthrie (William Allen Young), Rorish ha dividido la sala en tres zonas: la destinada a los enfermos graves, los que están en peligro de muerte y los que necesitan un milagro para sobrevivir… Ella es especialista en estos últimos.
“No somos precisamente los inventores de la rueda –explica el creador de la serie Michael Seitzman– y sabemos que hay muchas series de hospitales, pero queríamos hacer algo nuevo y para eso insistimos en el trepidante ritmo de la acción y en la necesidad de un final emotivo en cada capítulo”.

Dos elementos de probada eficacia que han provocado que la primera tanda de Código negro, que se emitió en EE.UU entre octubre de 2015 y febrero de 2016, fuese un éxito de crítica y público. Como ya pasó con la mítica Urgencias, y después con Anatomía de Grey, House, Scrubs, Nurse Jackie o The Knick, el cóctel de acción médica, batas blancas y verdes y dramas personales es un imán para la audiencia.

LOS MEJORES PROFESIONALES
En todos los casos, el reparto es básico para el éxito. Seitzman añade: “Marcia y el resto de los actores tienen rostros que transmiten confianza y seriedad, pero no solo es cuestión de los que están delante de la cámara, también importa el apartado técnico”.
El productor reconoce que el enfoque cambió cuando contrataron a David Von Ancken, director de ficciones como Caso abierto, CSI: Nueva York, Crónicas vampíricas, Californication y Tutankamón. “Necesitábamos agilidad enlas tramas y él la aportó de una forma extraordinaria”, continúa Seitzman, que ya conocía a Von Ancken de su anterior trabajo televisivo, Intelligence.

La otra gran condición de un drama hospitalario era que fuera realista, y para eso contaron con la labor del jefe del departamento de maquillaje Steve LaPorte, ganador del Oscar por la película Bitelchús en 1988. “Comprobar en directo cómo este mago de los efectos conseguía que saliera sangre del corte de un escalpelo en una disección o de una herida abierta es algo que nunca olvidaré”.

UNA ACTRIZ DE OSCAR
Actriz de Reparto por su papel de la pintora Lee Krasner en Pollock, la vida de un creador (2000) ante la atenta y algo envidiosa mirada de Judi Dench, Kate Hudson, Julie Walters y Frances McDormand, dijo muy serena: “Gracias a los miembros de la Academia por este premio y por tener tiempo para ver películas como esta”. Esta pequeña ‘queja’ de Marcia Gay Harden al Hollywood más convencional reivindicaba a los intérpretes preocupados por los proyectos personales, artísticos y, también, minoritarios, por el arte sin supeditación a la taquilla.
Y también era el resumen de su impecable trayectoria.

Aunque fue descubierta para el gran público por su reciente papel de madre millonaria en 50 sombras de Grey (2015) esta californiana nacida en San Diego (EE.UU) en 1959, tuvo el privilegio de debutar como actriz, tras varios papeles diminutos, en Muerte entre las flores (1990). Por encarnar a la femme fatale Verna había luchado contra Julia Roberts, Demi Moore y Jennifer Jason Leigh y, casi con 30 años, sabía que una película de los Coen podía aportarle prestigio y premios, aunque no la hiciera millonaria.

Siguió trabajando con otros directores de prestigio como Barbet Shroeder, en Medidas desesperadas (1998); Clint Eastwood, en Space Cowboys (2000) y Mystic River (2003); Lasse Hallström, en La gran estafa (2006) pero los papeles importantes, aquellos que valíanun Oscar, no llegaban. Se imponía el regreso a la televisión, muchos años después de su debut en el medio interpretando a Ava Gardner en la serie Sinatra (1992).
“Lo he hablado con algunas compañeras –explica Marcia Gay Harden–. Ganar el Oscar es una maldición para las actrices que ven cómo, a partir ese momento, las ofertas empiezan a disminuir porque creen que tu caché ha subido”. Así que en televisión volvió a apuntarse a lo mejor: Daños y prejuicios (2009), The Newsroom (2013) y Cómo defender a un asesino (2015).

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