En 1992, una joven madre fue asesinada a puñaladas mientras paseaba con su hijo pequeño por Wimbledon Common, y el niño, de dos años, acabó siendo el único testigo. Esa historia ha sido adaptada en 'El testigo'. La serie de Netflix es un dramático repaso del caso de Rachel Nickell, una de las investigaciones más exhaustivas de la historia de Gran Bretaña. En julio de 1992, Nickell (Eleanor Williams) fue apuñalada decenas de veces y agredida sexualmente mientras paseaba con su hijo de dos años, Alex Hanscombe (Jahsaiah Williams). Alex quedó magullado y aferrado al cuerpo de su madre; además, fue la única persona que presenció el asesinato.
'El testigo' acaba de convertirse en la nueva obsesión de Netflix. La miniserie británica, de solo tres episodios, ya es número 1 en España y en 54 países, y lo ha conseguido con una historia real tan dura como difícil de olvidar. Su éxito recuerda inevitablemente al de 'El caso Asunta', pero esta serie me ha impactado incluso más porque no se centra solo en el horror del asesinato, sino en todo lo que vino después: una investigación llena de errores, un niño marcado para siempre y un padre empeñado en protegerlo del ruido, de la policía y de una exposición mediática insoportable.
La historia real de 'El testigo', la serie más vista de Netflix
El asesinato acaparó la atención de todos los medios de comunicación, y la policía ordenó a Alex y a su padre, André Hanscombe (Jordan Bolger), que se quedaran en casa de su madre, June (Kerry Godliman), por su seguridad. Mientras la policía intenta que Alex describa lo que vio, una terapeuta (Claire Rushbrook) le dice a André que cuanto antes pueda hablar de lo que vio, mejor se sentirá a medida que vaya creciendo.
Mientras tanto, el inspector Keith Peddler (Neil Maskell) se hace cargo de la investigación, para lo cual se recurre a un psicólogo criminalista llamado Paul Britton (Paul Chahidi) con el fin de elaborar un perfil psicológico del asesino. La descripción rudimentaria que Alex ofrece del asesino, junto con la información proporcionada por otras personas que se encontraban en el parque, lleva a la policía hasta un hombre llamado Colin Stagg (Jamie Bisping), aunque no hay pruebas suficientes para detenerlo. Peddler recurre a Britton para ver si puede obtener una confesión a través de cartas en las que se hace pasar por una amiga.
La presencia constante de los medios de comunicación y de personas que les ofrecen su apoyo lleva a André a mudarse con Alex a España. Una década más tarde, el sargento Ivan Agnew (Mark Stanley) convoca a André en Londres para comunicarle que van a reabrir el caso archivado gracias a las nuevas técnicas de análisis de ADN, pero que aun así quieren hablar con Alex (Max Fincham), que ahora es un adolescente. Alex se niega a revivir lo que cree que es el único recuerdo que tiene de su madre; prefiere honrarla no comiendo animales y siguiendo los demás ejemplos que ella le dio, en lugar de hablar continuamente de ese momento traumático.
Una investigación llena de errores que marcó el caso durante años
Acertadamente, la miniserie de tres episodios no se detiene en el horrible incidente, y pasa rápidamente de la breve visión que Nickell tiene de su agresor a la respuesta de los servicios de emergencia: la desgarradora imagen de un niño pequeño ensangrentado y aturdido, pero afortunadamente ileso, en la parte trasera de una ambulancia lo dice todo. En uno de los muchos boletines de noticias de la época que ayudan a ilustrar el insaciable interés de la prensa, nos enteramos de que Alex (Jahsaiah Williams) fue encontrado por un transeúnte aferrándose desesperadamente al cuerpo sin vida de su madre mientras le suplicaba que se levantara.
En los momentos inmediatamente posteriores, 'El testigo' combina con naturalidad el retrato de una familia en duelo y la apremiante persecución policial, mientras André y dos detectives, hacen todo lo posible por sonsacar la información necesaria a un niño que, inevitablemente, está más interesado en jugar con dinosaurios de juguete que en llevar ante la justicia al asesino de su madre. "No ha llorado ni una sola vez", señala André sobre el comportamiento de su hijo antes de que una sesión de terapia que se vuelve agresiva agrave sus preocupaciones.
Quienes no estén familiarizados con la historia también quedarán estupefactos ante la sucesión de errores que no solo llevaron a Stagg a la cárcel durante 14 meses, sino que permitieron que el verdadero asesino siguiera en libertad (y volviera a matar) durante otros dos años. Sin querer desvelar el desenlace de un caso real que finalmente se resolvió en 2008, la información revelada es indignante y la actitud indiferente y fría del autor resulta verdaderamente escalofriante.
Se podría argumentar que el episodio final dedica demasiado tiempo en pantalla a centrarse en e incluso a intentar comprender a alguien tan depravado, sobre todo cuando a sus víctimas no se les concede el mismo trato. Apenas sabemos nada de Rachel y solo pasamos un minuto en su compañía antes de su prematura muerte. Dicho esto, el documental complementario ofrece una visión mucho más completa, y es un testimonio de su legado que la compleja relación entre André y Alex, como afirma el epílogo, sea ahora más estrecha que nunca.
Ignacio es experto en cultura, pero desde hace más de 10 años se ha especializado en cine y series, tanto las que se estrenan en la gran pantalla como en las plataformas de streaming. Lo mismo te habla de los estrenos de Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video, como que te cuenta la última hora de ‘Masterchef’ o de cualquier otro programa de televisión.
Con ya una larga experiencia como crítico, conoce las mejores series y películas y le encanta verlas antes que tú para poder decirte si merecen la pena o no. Conoce todos los estrenos de la semana y le encanta recomendar series y películas a sus amigos, familiares y a los lectores, algo que ha ido haciendo en diferentes blogs personales y a través de las redes sociales. Le gusta todo: sigue a grandes directores como Martin Scorsese, Quentin Tarantino o Steven Spielberg, y se sabe de memoria todo el universo de Marvel, Star Wars, El señor de los anillos y el mundo Disney.
La cultura es su principal hobby y aunque se considera un cinéfilo, también le encanta la música, sobre todo internacional, y los videojuegos, a los que dedica todo el tiempo que le deja el cine y las series, claro. El deporte es su otra pasión, que desarrolló en sus inicios en el diario deportivo MARCA. Ignacio Herruzo es Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2012. Desde entonces no ha parado de escribir desde que comenzó en 2013 en el grupo Hearst, donde ha ejercido de redactor en diferentes webs y revistas como Teleprograma, Supertele y Diez Minutos.

















