Ellen Pompeo mantiene con vida ‘Anatomía de Grey’: “He aguantado sola el peso de la serie”

Tras la muerte del Doctor Macizo (Patrick Dempesey), la actriz gana fuerza al frente de esta ficción que resiste el paso del tiempo: habrá temporada 13.

 

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Ha sido un reto llegar hasta aquí. Es una superviviente. Los amigos más cercanos y los amores más sinceros de la doctora Meredith Grey (Ellen Pompeo) ya no están. Se han ido para siempre: Christina (Sandra Oh) abandonó el hospital Seattle Grace rumbo a un triunfo seguro en Zurich; Izzie (Katherine Heigl) falleció en urgencias; Lexie (Chyler Leigh), en un accidente aéreo, y Derek (Patrick Dempsey), el amor de su vida, en uno de circulación.

A estas alturas, Anatomía de Grey, cuyo último capítulo de la temporada número 12 se verá esta noche en Fox Life y en Divinity el martes 14 (con el especial Anatomía, te necesito), se ha reinventado una vez más y la doctora, aunque  se siente cada vez más sola, no está precisamente aburrida gracias sus escarceos con el doctor Nathan Riggs (Martin Henderson) y a ocupaciones triviales como la preparación de la boda de Amelia (Caterina Scorsone) y Owen (Kevin McKidd).

Este es el gran momento del episodio Un asunto familiar, que despide esta producción de la ABC hasta septiembre, con la temporada 13. Y como es habitual, todo es cuestión de vida o muerte, ya que la ceremonia se combina con un parto complicado, al límite, especialidad en Anatomía de Grey. ¿El resultado? Seguramente feliz.

Pompeo, de 46 años, también lucha por sobrevivir, especialmente a las más de cien mil admiradoras que firmaron en la plataforma change.org para que el Doctor Macizo (Dempsey) volviera. Todo un golpe a su orgullo de estrella.
La actriz, indignada, mencionó como respuesta los nombres de otras protagonistas de historias escritas por Shonda Rhimes: “Olivia Pope [Kerry Washington] lleva el peso de Scandal, y Annalise Keating [Viola Davis] es la reina de Cómo defender a un asesino. Pero parece que Meredith necesita a alguien que la apoye. ¿Por qué no puedo ser la voz cantante como ellas? ¿Por qué no puedo aparecer sola en las fotografías?”, se lamentaba el año pasado, sorprendida e indignada por el recelo de unas seguidoras que no la concebían sin un hombre a su lado, a ser posible atractivo y con bata blanca.

Pero esta exitosa producción, galardonada con dos Globos de Oro y cuatro premios Emmy; una de las más largas de la televisión, y la única que se ha atrevido a grabar un episodio como un falso documental, otro con la acción en tiempo real y otro como un musical, también se ha caracterizado por grandes innovaciones en sus personajes femeninos.

“Es una de las grandes virtudes de Anatomía de Grey –recalca Pompeo– porque en este medio ocurre algo muy curioso: si un personaje masculino se muestra con debilidades como la infidelidad, el alcoholismo o las drogas parece un tipo interesante, profundo y con un carácter complejo, pero si la que tiene problemas es una mujer entonces se la considera un puro desastre”.

Aunque con esta serie no pasa porque “Meredith es imperfecta en muchos aspectos, como cualquier otra persona, y así conseguimos que todo nuestro público, no solo las mujeres, se identifiquen con ella”.

La creadora Shonda Rhimes y su productora ShondaLand siempre le han mostrado su apoyo 
y han garantizado que la serie continuará si Pompeo accede. Meredith Grey, como todas las mujeres ideadas por ella, es fuerte y libre, aunque con acuciantes dudas sentimentales bastante comunes, una doctora orgullosa de avanzar “sin un pene al lado”, como la actriz reveló entre risas en el programa de Ellen DeGeneres sobre sus nuevos capítulos.

La vida real, como suele ocurrir, es diferente. La protagonista de esta historia se casó hace nueve años con el productor musical Chris Ivery –ofició la ceremonia el entones alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg– después de cuatro de noviazgo, y tiene dos hijos, Stella Luna, de 7 años, y Sienna May, de 2, concebida en un vientre de alquiler.
Y su futuro es criar a sus hijos: “Cuando acabe Anatomía… concluirá mi carrera, no tengo premios y no vislumbro nada mejor en mi futuro que mi personaje de Meredith, así que lo tengo claro: no quiero actuar más”.

La temporada 12 concluye 
con el adiós de la doctora Callie Torres, a quien encarna la actriz mexicana Sara Ramírez  –“para tomarse un descanso”– y con una cesárea de urgencia con un cuchillo de cocina a April (Sarah Drew). La lleva a cabo Ben (Jason George) que se topa con 
el problema cuando iban a 
por los anillos de boda de Amelia (Caterina Scorsone) 
y Owen (Kevin McKidd).

Su vida familiar

Ellen Pompeo y Chris Ivery se conocieron
en una tienda de ultramarinos de 
Los Ángeles en 2003, pero no comenzaron 
a salir hasta seis 
meses después. Se prometieron el día que ella cumplió 37 años. Su vida no esconde sorpresas: cuida de 
sus dos niños; hace yoga y footing, y acude 
siempre que puede a los partidos de basket del Boston Celtics, el equipo de su ciudad, 
o a los de béisbol, como en la imagen. 

Una experiencia mínima

Descubierta por 
un agente mientras 
servía mesas en un restaurante del Soho neoyorquino, Ellen Pompeo no tiene mucha experiencia: 
solo ha hecho pequeños papeles en Ley y orden y Friends, fue uno de los ligues aéreos de Leo DiCaprio en Atrápame si puedes (2012) y, sobre todo, pareja de Jake Gyllenhaal en el filme El compromiso (2012), al lado de Susan Sarandon y Dustin Hoffman.

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