Maggie Civantos, ante el final de ‘Vis a vis’: “Quiero la cadena perpetua”

Un embarazo, una boda y una muerte revolucionarán a las presas de Cruz del Sur en el último capítulo, que no quedará del todo cerrado.

 

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Serena y enérgica, frágil y arrolladora… Maggie Civantos es pura contradicción, como su personaje en Vis a vis, Macarena Ferreiro que, lejos de encerrarla, le ha dado libertad. La actriz malagueña se ha convertido a los 31 años en la estrella televisiva del momento. A punto de despedir la serie este miércoles 22, su actuación ha trascendido a la ‘dictadura’ de la audiencia, que en esta segunda tanda no ha sido tan generosa con la producción de Globomedia. La presidiaria ha dejado de ser una chica inocente y temerosa para convertirse en lo que más temía y hacerse con el poder en la cárcel. Todo un desafío para alguien que cree en la magia y la casualidad.

“Estoy en un momento dulce, pero no siempre ha sido así. Hice mucho teatro, episódicos… Y mi carrera no parecía asentarse. He sido la eterna finalista y he llorado muchas veces. Antes de Vis a vis estuve en paro tanto tiempo que no tenía dinero ni para los recibos”. Justo cuando iba a cambiar de rumbo y a colgarse la mochila para recorrer mundo, la llamaron para protagonizar esta historia.

“Pocas veces he tenido tan claro que yo era Macarena –dice Maggie, que se define como una mujer de extremos–. Al igual que ella, soy ingenua pero tengo coraje. Los años pasan factura y te vuelves más escéptica. Pero me niego a dejar de ver la vida en colores”.

Romper con los prejuicios era otro de sus retos: “Macarena es muy heavy, pero a mí me gusta la acción. Estoy preparada físicamente. He hecho deporte toda mi vida y entiendo que no a todas las actrices les va un papel así. Ya en el casting dije que hacía ballet clásico y boxeo para que vieran mis posibilidades. Y ahora estoy contenta, creo que las malas gustan más”. Aunque la tensión de las escenas de violencia la han agotado: “Me considero pacifista y creo en las personas, aunque algunas reúnen lo peor y lo mejor de este mundo”.

Está contenta con la evolución de su personaje: “Ha sabido adaptarse, porque el medio en el que naces o vives, bueno o malo, te condiciona. Eso nos debe hacer pensar a todos en la importancia que tiene la educación”.

Maggie pide justicia para la serie, pendiente de renovar: “Yo no entiendo de share, pero mi sensación ha sido que este año tenía más seguidores y siento el fenómeno. Igual es el momento de cambiar la forma de contabilizar la audiencia. Muchas veces los capítulos no se ven su día de emisión y los datos no corresponden a la realidad”. Así que piensa volver a Cruz del Sur: “Hemos arriesgado tanto en las tramas y el reparto que hemos hecho historia. Esta ficción ha marcado la diferencia. ¡Yo quiero la cadena perpetua!”.

Desde que se ha confirmado como actriz revelación, a Maggie no hay quien la pare: “Estoy capacitada para todos los géneros… pero tengo debilidad por el teatro clásico y la mitología. Me gustan los personajes femeninos fuertes y vulnerables a la vez, y siempre quise hacer de Medea, Electra, Andrómeda, Helena de Troya… Son historias fantásticas con reflexiones muy interesantes sobre lo que nos rodea”.

En 2016 ha recogido la Biznaga a Mejor Actriz en la gala Málaga Cinema, que dentro del festival premia el talento y el esfuerzo de la industria cinematográfica en la ciudad. En este certamen el año pasado obtuvo la Biznaga de Plata como protagonista del cortometraje Rubita, de Jota Linares, en el que se transforma en Marilyn Monroe. Y bromea sobre el título: “El color de pelo también da trabajo. Hubo una época en la que me teñí de castaño… ¡pero justo entonces salió Vis a vis y otra vez me querían rubia! Es mi sino, aunque siempre huyo de los clichés”.   

Como en la ficción,solo persigue su libertad: “Quiero ser como un pájaro”. Y señala el colibrí que lleva tatuado en la nuca: “Me lo hice en la selva de Chiapas, México, y me siento identificada”. Es su talismán, como su muñeca Luna, con forma de elfo: “Me acompaña desde el primer casting”.

Del amor a la traición y… ¿a la esperanza?

En los dos últimos capítulos, Maca se encuentra ya en 
un camino sin retorno. Tras asumir el control de Cruz 
del Sur, descubrirá la traición de Fabio (Roberto Enríquez), 
su única esperanza, que se 
la ha jugado con el dinero 
de Zulema (Najwa Nimri). 
Pero podría aprovechar su salida para acudir a la vista 
con el juez por el asesinato de Karim para darse a la fuga. ¿Se lo impedirá Fabio? Y ya en el desenlace se enfrentará a Castillo (Jesus Castejón) para después subir a un helicóptero ¿rumbo a la libertad?

 

Embarazo, boda y muerte

Mientras Zulema trata 
de conseguir el tercer grado, una presa conocerá que 
está esperando un hijo. 
La relación entre Rizos 
(Berta Vázquez) y Saray 
(Alba Flores) se consolida 
pero surgirán problemas. También sonarán campanas de boda…

¿Se vestirá Sole (María Isabel Díaz) de novia? Parece que Sandoval (Ramiro Blas) no va a darle buenas noticias a la enferma. Y las otras reclusas no disimulan su tristeza ante el drama 
que se avecina…

Las mil caras de Maggie

La actriz malagueña se formó en la escena alternativa 
de Madrid y sobrevivió con episódicos en series como Arrayán, Hospital Central o Bienvenidos al Lolita, y en numerosos cortometrajes y películas.

Ahora, después 
de algo más de un año en la piel de Macarena en Vis a vis, se le acumulan los premios: 
el Ondas que compartió con sus compañeras de reparto, 
el del Festival de Series de Madrid, otro de la Unión de Actores, y acaba de recoger 
en el Festival de Cine de Málaga su segunda Biznaga como Mejor Actriz: se estrenó en su tierra el año pasado 
con el cortometraje Rubita, de Jota Linares, que recrea 
la última sesión de fotos 
de Marilyn Monroe.

Ahora tiene pendiente de estreno 
el filme Escombros, el debut 
del director Álvaro Pita. 
Su aspiración, además de renovar Vis a vis, es hacer 
un musical: “Es mi sueño 
y espero que se cierre pronto algo que está negociándose”.

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