Berto cuenta su propia historia en 'Mira lo que has hecho': “He creado una serie casi terapéutica”

Guionista, codirector y protagonista, asume toda la responsabilidad en esta comedia de seis episodios sobre las aventuras de padres primerizos, algo que se parece a su propia realidad.

 

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Cómico famoso se estrena como padre. ¿Le ayudará el humor a sobrevivir a las largas noches de insomnio? ¿Y a los conflictos de pareja? En un tono cercano e irreverente, Berto Romero presenta esta comedia, que se convierte en reflejo de su experiencia personal (tiene tres hijos, uno de 7 años y dos gemelos de 5) y de muchas otras “prestadas”. “Todas, situaciones que pueden ser reales”, dice. 

Berto interpretando a Berto, el personaje. ¡Qué locura!
Es complicado definir lo que se ve. No son ni mi mujer, ni mi hijo, pero hemos construido desde 
la verdad, destapando miedos y deseos, y me resulta extrañamente próxima, sobre todo al mostrar una pareja sólida que se enfrenta a la épica de lo cotidiano. Me siento más identificado que si hubiera explicado mi vida real.

¿Cómo fue la elección de la actriz Eva Ugarte, tu pareja ficticia?
Dedicamos tiempo y cariño al casting. Esta es una serie a dúo. Berto no es la estrella absoluta y participé en una búsqueda exhaustiva hasta encontrar a su pareja. Y surgió esa magia, que solo se había producido otra vez en mi vida con Andreu Buenafuente. La química no se puede comprar.

Además de protagonista, eres guionista, codirector…
En realidad soy el creador, eso que llaman ahora showrunner, el que maneja el tono, una figura como la del director, aunque en el rodaje manda Carlos Therón. Era necesario porque la historia nace de mí y la interpreto yo.

¿Hablar de la paternidad te ha servido de escape?
Sí, es el detonante. Ser padre significa madurar y asumir responsabilidades, te coloca en la vida. Incluso abordo el salto generacional en mi profesión a través de los youtubers; algo que yo no entiendo, como les sucedía a nuestros padres con otros asuntos. 
Intento adaptarme a los nuevos códigos. Por eso he creado una serie útil, casi terapéutica.

¿Ser papá famoso es un obstáculo?
No, no, solo propicia situaciones raras. Por eso hemos querido evitar al Berto famoso en la medida de lo posible. No hemos hecho una comedia para ver cameos de otros artistas; no aparece Buenafuente entre bambalinas. La serie funciona igual, no importa la profesión del personaje. Solo quería jugar con el espectador que cree que soy de una manera, fingir que me ve en mi vida privada y romperle los esquemas.

El ‘otro’ Berto se queja de estar 
exhausto. ¿A ti te pasa?
¡Claro! He aprendido a gestionar mis energías. Antes empleaba una  tarde entera en escribir un guión. Me dedicaba a llamar a 
las musas, veía pelis, me documentaba… Y ahora solo cuento con los cinco minutos finales. Mis hijos me han ayudado a economizar mi tiempo, se lo debo a ellos. 

Y escribes sobre diferentes temas.
Nuestra regla, la de los cómicos, es que para contar la verdad siempre tienes que hablar de lo que conoces. Y mi experiencia con tres hijos da para mucho.

Como comediante, ¿era natural que acabaras siendo actor?
Siempre lo hemos sido, desde que existe el género de la comedia. 
Y no es una cuestión de intrusismo. Pensar que no debe ser así es un complejo absurdo que no tienen los artistas anglosajones. Yo no creo en los estancos creativos.

Volviendo a tu experimento, ¿existe el padre perfecto?
No, no. El ensayo siempre implica imperfección y una vez que  has acabado no puedes decir ‘ahora lo hago en serio’. Cuando estaba ‘embarazado’ y preguntaba a los demás, me decían que solo debía preocuparme de no hacerlo muy mal. Eso sí, tenía claro que quería ser padre.

¿Y se puede ser el hijo perfecto?
No sé, yo lo intento y mis padres insistieron para que lo fuera. 
Pero en esto siempre se hacen apreciaciones subjetivas.

En la serie, ¿el reparto de responsabilidades se basa en la igualdad?
No he intentado reflejar nada de eso, ni estaba pensado a priori. He escrito sobre una pareja parecida a la que he intentado formar en mi casa y que es profundamente imperfecta.

¿Alguna anécdota que contar?
El rodaje fue muy plácido e intenso, y no ha habido excesivas 
tomas falsas. El texto era auténtico y no ha propiciado muchas locuras. La mayor anécdota es que se respira autenticidad, también en el cariño entre los actores. Parecíamos una familia con identidad propia. Era curioso, por la mañana salía de mi casa de verdad y me iba a la de ficción.

¿Esta comedia habría sido posible en otro canal?
El proyecto estaba en un cajón desde 2010; yo ya tenía un hijo. Y ha sufrido un proceso natural y orgánico a medida que me implicaba más. Pero el impulso de proponérselo a Movistar fue de la productora El Terrat. Nos han dado libertad creativa y se ha convertido en una serie de autor.

Produce también Buenafuente, 
a quien ves casi como un padre.
Claro que lo veo así. Él es mi mentor porque me dio la oportunidad de hacer todo lo que hago. Y, encima, es un buen amigo.

¿Habrá segunda parte? 
No puedo aventurarme a hablar de la continuación. Pero la vida es imprevisible. Yo tenía un hijo, fui a por otro ¡y vinieron dos!

Otra familia

La serie es “muy simbólica”, y de ahí que hayan buscado una pareja (Eva Ugarte) anestesista: “Nos permite repetir 
el chiste de que ella siempre está despertando a 
la gente”. En los seis episodios de media hora también aparece la figura del suegro, médico de profesión, “que no acepta a un cómico como yerno”, los abuelos pesados, 
el hermano caradura…

Se hablará también del sexo después 
del embarazo, 
la repartición de 
los cuidados del bebé, 
la primera guardería y algunas sorpresas más. En el reparto vemos 
a Mariano Venancio, Chete Lera y Carmen Esteban, entre otros.

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