La tarta de queso es una de las recetas más buscadas en Internet. Y es que solo en la web de Cookpad, donde puedes encontrar propuestas culinarias de todo tipo, hay 6.536 recetas de tartas de queso. Y es que, en esta elaboración, para gustos, colores, ya que hay tantas variantes como puedas imaginar. Ya sea por el tipo de queso utilizado en crema, de La Viña o mascarpone; por la manera de prepararla al horno, con la freidora de aire o solo con frío o con las decenas de complementos que le puedes añadir, mermelada de fresa, galletas o chocolate, es uno de los postres más elaborados en nuestras casas. Mientras que el chef Dani García propone hacerla gratinada y la actriz María Castro elige una de queso y turrón, ahora Eva Arguiñano, una reconocida repostera nacional, comparte los ingredientes y el paso a paso que utiliza para triunfar con esta propuesta dulce. "Se hace con solo cuatro ingredientes y queda suave, ligera y deliciosa", dice.

Pero ¿sabes cuál es el origen de este postre? La tarta de queso nació hace más de 2.000 años en la isla de Samos donde los habitantes de la Antigua Grecia ya mezclaban queso con miel. Hay constancia de que, en los primeros Juegos Olímpicos, allá por el 776 a. C., los atletas utilizaban esta mezcla para recuperar fuerza tras las duras competiciones. Después, en Roma, mejoraron la receta añadiendo huevo y fueron los primeros en hornearla entre unos ladrillos calientes antes de comerla. Con su expansión por toda Europa, llevaron esta receta allá donde conquistaban y, en la Edad Media, los monjes experimentaron añadiendo frutas y compotas. Después, ya en el siglo XVIII, viajó a América con algunos colonos y fue en 1872 cuando, de casualidad, vivió su momento histórico definitivo.

tarta de queso casera con papel sobre un plato
Burcu Atalay Tankut//Getty Images

Fue en 1872 cuando un quesero de Chester, en Nueva York, quería copiar un queso francés y lo que creó fue un queso suave y cremoso al que bautizó como 'Philadelphia Cream Cheese'. Este nuevo queso se convirtió en imprescindible para las tartas de queso y, en los años 20, el restaurador de Nueva York Arnold Reuben se enamoró de esta elaboración y se puso a probar hasta que dio con la receta de la famosa New York Cheesecake. Y, de ahí, la tarta de queso se ha convertido en uno de los postres más deseados.

La receta de la tarta de queso mascarpone al horno de Eva Arguiñano: "Se hace con solo cuatro ingredientes"

Eva Arguiñano, reconocida repostera y jurado de 'Top Chef' aunque también fue juez en 'Bake Off', comparte los ingredientes y el paso a paso de una de sus tartas de queso favoritas: la de mascarpone al horno que, como ella misma dice, es "pura cremosidad". "Se hace con solo cuatro ingredientes y queda suave, ligera y deliciosa, de esas que se terminan sin darte cuenta", explica.

Ingredientes para 6 personas de la tarta de queso mascarpone al horno de Eva Arguiñano

  • 500 g de mascarpone.
  • 100 ml de nata líquida.
  • 80 gramos de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 1 cucharada de azúcar glas para adornar.
  • Hojas de menta.

El paso a paso de la tarta de queso mascarpone al horno de Eva Arguiñano

  1. Cubre la parte interior de un molde redondo de 22 centímetros con papel de horno.
  2. Después, en un bol grande, casca los 3 huevos y añade el azúcar. Empieza a montarlos con una batidora eléctrica de varillas.
  3. Poco a poco, ve incorporando el queso mascarpone, que debe estar a temperatura ambiente. Ve montando hasta que el queso se incorpore bien a la mezcla.
  4. El siguiente paso es verter, poco a poco, la nata y seguir montando hasta que todo esté bien mezclado.
  5. Una vez la mezcla sea homogénea, échala en el molde e introdúcelo en el horno que debe estar precalentado. Hornéalo a 170º durante 40 o 45 minutos.
  6. Transcurrido el tiempo de horneado, retira la tarta del horno, déjala enfriar y desmóldala.

Si quieres hacer una versión de la tarta de queso mascarpone sin horno o prefieres preparar una versión en frío, debes introducir 2 o 3 hojas de gelatina en un bol con agua bien fría. Después, calienta la nata en un cazo, añade la gelatina y mezcla hasta que se disuelva. En el vaso de la batidora introduce esta mezcla de la nata y la gelatina con el queso y el azúcar y tritúralo todo junto. Coloca la mezcla en un molde con fondo desmontable y métela en la nevera durante 2 o 3 horas, el tiempo necesario para que se enfríe y puedas desmontarla sin miedo a que se desmorone. Yo he probado esta versión fría de la tarta y, en mi casa, no hacen más que preguntarme cuándo volveré a hacerla. ¿Te animas?