Pocas cosas me gustan más en este mundo que un bizcocho casero. Hace unos días, estando en casa de mis padres, mi madre me ofreció un trocito del bizcocho de yogur que prepara casi cada semana desde que yo era una niña y que fue el primero que yo aprendí a cocinar. Todavía recuerdo cómo me enseñó a medir correctamente los ingredientes con el vasito del yogur vacío y la satisfacción que sentí cuando todos me felicitaron por lo rico que estaba, incluida mi abuela, que, para mí, era la mejor cocinera del mundo. Aunque ahora en mi casa lo que preparo cada semana son magdalenas con chocolate blanco porque son las favoritas de mi hija pequeña, quiero retomar los bizcochos caseros que me traen tan buenos recuerdos. Buceando en las redes sociales de una de mis reposteras favoritas, Eva Arguiñano, de la que ya he probado su tarta de queso o la tarta de manzana, he encontrado una receta de la que he oído hablar mucho, pero nunca he preparado en casa: el bizcocho de mármol, también conocido como bizcocho marmolado o de dos colores. "Es muy fácil de hacer", asegura la cocinera, así que creo que ya tengo plan de repostería para los próximos días.

bizcocho de mármol
roemart//Getty Images

Pero ¿a quién se le ocurrió la original idea de hacer un bizcocho marmolado? Tenemos que viajar hasta la Alemania del siglo XIX para conocer el origen de este pastel que, en alemán, recibe el nombre de "marmorkuchen". Se consigue gracias a la mezcla de dos masas de diferentes colores y, en sus orígenes, estos se conseguían con ingredientes tan distintos como café, melaza o grosellas pero no con chocolate como en la actualidad. Tras la guerra civil en Alemania, muchos inmigrantes se trasladaron a Estados Unidos llevando consigo sus recetas y, la primera vez que se registró el término pastel de mármol en inglés, fue en la edición del 29 de septiembre de 1859 en el 'Illinois State Chronicle'. Pero esas elaboraciones no eran demasiado dulces y, poco a poco, cuando el chocolate fue ganando popularidad, también se introdujo en esta receta y acabó siendo uno de los ingredientes principales como explica Eva Arguiñano. Para la repostera, que también prepara un delicioso bizcocho de canela y frutos secos o una tarta fría de chocolate, "es un postre fácil de elaborar en el horno" y añade: "es muy rápido de hacer y superfácil".

el paso a paso del bizcocho de marmol de eva arguinano
Hogarmanía

Los ingredientes de la receta del bizcocho de mármol de la repostera Eva Arguiñano

  • 100 g de chocolate.
  • 250 g de harina.
  • 250 g de azúcar.
  • 250 g de mantequilla.
  • 16 g de levadura.
  • 4 huevos.
  • 1 cucharada de vainilla en polvo.
  • Harina y mantequilla para el molde
  • Azúcar glass para la cobertura.
  • Hojas de menta para decorar (opcional).

El paso a paso de la receta del bizcocho de mármol de la repostera Eva Arguiñano

  1. Fundir al baño María el chocolate.
  2. En un recipiente, batir bien la mantequilla y el azúcar.
  3. Añadimos los huevos, uno por uno, sin dejar de batir.
  4. En otro bol, mezclamos la harina con la levadura y la vainilla en polvo y lo sumamos a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos.
  5. Ahora dividimos esa mezcla en dos boles distintos. "Yo lo hago a ojo. El marmolado es para que se quede el bizcocho a dos colores", asegura Eva Arguiñano.
  6. En uno de los boles, añadimos el chocolate fundido y, con una lengua pastelera, lo integramos bien. "No importa que no quede bien mezclado porque estamos haciendo un bizcocho a dos colores", añade.
  7. Preparamos el molde apto para horno para el bizcocho con mantequilla, harina y papel de horno "para que luego lo podamos desmoldar fácil", dice la repostera.
  8. Primero vertemos la mezcla que lleva chocolate en el fondo del molde y, a continuación, la otra mezcla. Una vez están las dos mezclas en el molde, introduce la lengua pastelera en varias ocasiones para conseguir el efecto marmolado en la masa.
  9. El horno lo precalentamos a 180º "porque vamos a utilizar un molde grande" y luego el tiempo de cocción son 45 minutos a esos mismos 180º.
  10. Tras dejarlo enfriar, añadimos un poco de azúcar glas por encima y está listo para comer y disfrutar.