- Esta es la mejor biografía sobre el rey Juan Carlos que he leído en los últimos años: un libro que retrata hasta el más mínimo y oculto detalle de su vida
- Rosa Montero (74 años) recomienda esta monumental novela que acaba de lanzarse en España y que está arrasando en librerías: “Bella y poderosa”
- La escritora Julia Navarro (72) recomienda este emocionante libro español que acaba de cumplir 50 años: "Me dejó absolutamente conmocionada"
¿Habéis leído ya la novela que tantos actores latinoamericanos citan como referencia pero que en España se está quedando entre cinéfilos y lectores poco comunes? Poco a poco va siendo más conocida y hoy nosotras venimos a hablar con nombres y apellidos gracias al empuje de Javier Cámara, actor español. Así hemos arrancado la mañana. Este libro, aún poco transitado en nuestro pais, ha sido para él una lectura importante: "Una maravilla que recomiendo leer". Una recomendación de amigo que teníamos que contarte.
El acercamiento es lento. El primer paso ha venido a través de la película que dirigió Fernando Trueba y que arrasó en festivales como San Sebastián, Cannes y finalmente en los Goya. Por ahí ha empezado a sonar la obra, por la historia universal de todas las familias rotas por un acontecimiento inesperado, por la biografía novelada que se defiende como un testimonio auténtico de amor y memoria.
También ha sido citado por escritores como Vargas Llosa ("La más apasionante experiencia de lector de mis últimos años") y Rosa Montero ("Libro hermoso, auténtico y conmovedor"). Estamos seguras de que lo que les ha impresionado ha sido el testimonio intimista y público al mismo tiempo.
'El olvido que seremos', de Héctor Abad Faciolince, poco a poco se ha consolidado como uno de los grandes títulos de la literatura hispanoamericana contemporánea. La columna vertebral de la historia es la vida de Héctor Abad Gómez, padre del autor, médico y activista asesinado en Medellín en 1987. La obra es la reconstrucción de un vínculo entre padre e hijo. Abad Faciolince relata la profunda admiración que siente por un hombre que luchó por los derechos humanos y supo educar a su familia en la tolerancia, la alegría y la honestidad intelectual, en medio de un contexto social sacudido por la violencia.
El libro se abre en capas. Hay momentos de felicidad costumbrista (infancia, juegos, cenas familiares, el descubrimiento de la literatura y la música) y también miedo y rabia: la vida amenazada, el temor constante, el peso de la política y la desigualdad en una Medellín convulsa y peligrosa (donde ser idealista podía costar la vida). El relato se apoya en anécdotas que irradian cercanía.
El título, inspirado en el poema de Borges, nos recuerda lo que todos tememos: "Ya somos el olvido que seremos". La novela funciona también como una carta persistente para proteger, en la medida de lo posible, la memoria del padre y la memoria familiar. Sostener ese testigo en un país que durante décadas aprendió a sobrevivir a fuerza de silencios y duelos se intuye casi todo el rato sin que la escritura se vuelva amarga ni panfletaria. Abad Faciolince levanta aquí un "libro padre" (como dice la crítica de México), donde la ternura y la reivindicación civil caben en la misma frase.
Quienes llegan a 'El olvido que seremos' se encuentran con un retrato del optimismo más práctico, ilustrado con historias donde la vida cotidiana se reivindica como refugio frente al odio.
Se lee rápido porque conmueve y porque nadie puede dejarlo sin hacerse preguntas sobre el sentido de la memoria y la justicia. Javier Cámara lo ha llamado "Maravilla", sin más. La definición perfecta para esta obra que traspasa el papel desde el primer momento. Opinamos que merece, por fin, el sitio que le corresponde en las bibliotecas españolas.










