- Acabo de terminar de leer el nuevo libro de Máximo Huerta y es una de las novelas más emocionantes que he leído últimamente
- Este libro español me ha recordado mucho a La sombra del viento: está lleno de misterios y es muy fácil de leer
- Es fácil de leer y engancha desde la primera página: esta novela histórica ambientada en el S. XV es realmente adictiva
¿Soy la única que se quedó pasmada después del último episodio de la séptima temporada de Outlander? Sé que han anunciado que no tendremos que esperar mucho hasta el comienzo de la octava temporada, que se estrenará el 7 de marzo, pero como es la final, ya siento que se va acabando.
Outlander nos gusta tanto a los fans porque mezcla de una forma única el drama romántico con un periodo histórico en movimiento gracias a los viajes del tiempo. Además, nos sitúa en una estética desconocida, pero totalmente cautivadora porque los paisajes escoceses han sabido robarnos el corazón. ¿Cómo no vamos a echar de menos semejante historia? Poco a poco estoy asimilando que llega a su fin, pero como me gusta tanto su universo, estoy buscando tramas parecidas en otros libros o series.
El otro día, haciendo una buena inspección entre las novelas y series románticas y de época, encontré una lectura de apenas 316 páginas que está arrasando entre los más fans de Outlander. Según ellos, es “una trama apasionante, llena de acción, aventura y rebosante de pasión”. Con este ímpetu, no he podido resistirme a tenerlo entre mis manos.
El libro de 316 páginas que se inspira en Outlander
La novela que apasiona a todos los forofos de Outlander es La cautiva del highlander, una trama que pondrá el corazón de todo lector a latir a mil por hora. Este libro es el primero de la saga Al tiempo del highlander de la escritora estadounidense Mariah Stone. Está compuesta por 11 libros, pero cada uno cuenta una historia de amor distinta, así que se pueden leer por separado. Sin embargo, este es el que más recomiendan de todos por su parecido a la trama de Outlander.
La protagonista de esta historia es Amy MacDougall que, al acompañar a un grupo de estudiantes en una excusión a Escocia, queda atrapada en el calabozo de un castillo en ruinas y se ve mágicamente teletransportada a través del tiempo hasta el año 1307. Despistada y desorientada, se encuentra con Craig, un highlander (miembro del regimiento de la región de Highland, las Tierras Altas de Escocia) que intenta infiltrarse en la fortaleza del enemigo. El miedo al compromiso de Amy se irá desvaneciendo cuando conozca a fondo a Craig, que tampoco podrá resistirse a los encantos de Amy; a pesar de tenerla “cautiva” con él en la fortaleza.
La trama cumple todo lo que debe tener una novela histórica romántica: personajes bien caracterizados, amor imposible y gran ambientación. Al final, los lectores a los que nos encantan este tipo de historias no necesitamos grandes intrigas ni batallas. Queremos que la relación se sienta real y la pasión traspase las páginas para encender una llama ardiente en nuestro interior.
Mariah Stone sabe como conseguir esto porque a través de un lenguaje totalmente accesible que capta la energía y la tensión romántica entre Amy y Craig. Da una gran importancia al diálogo, algo que resulta clave para que la relación entre nuestros enamorados fluya exponiendo sus sentimientos a nuestro alcance.
En Outlander, Escocia sirve como escenario para la historia de Claire y Jamie. En La cautiva del highlander, Escocia también acompaña el romance de Amy y Craig. El aislamiento de los personajes en la fortaleza de piedra fría, grisácea y musgosa con el verde característico de los paisajes escoceses refuerza la intimidad de la relación. Amy ve Escocia como un lugar ajeno y desconocido. En cambio, Escocia construye la masculinidad de Craig a través de las normas de los clanes y su tradición.
La cautiva del highlander no se llama Outlander, pero tiene una narrativa tan buena como la de Forastera, el libro en el que está basado la serie. La novela tiene el poder de hacernos entrar la máquina del tiempo con Amy y llevarnos a Escocia para enamorarnos de sus paisajes y sus gentes, en especial, de un tal Craig.









