La semana pasada estuve revisando críticas literarias, reseñas de lectoras a las que sigo desde hace tiempo en Goodreads, recomendaciones de género histórico de Amazon y sugerencias de obras nuevas en medios culturales. Miento si digo que buscaba "a ciegas". Lo que me apetecía eran historias de la Edad Media, personajes normales que deben enfrentarse al poder... Quizá encontrar algo relacionado con el comercio, la religión, las leyes de aquella época. Los títulos que encontré solían venir de la mano de editoriales que admiro y con mucho respaldo de un amplio público lector. Y como el error de leer cinco novelas a la vez no lo quiero volver a repetir, me he tenido que decantar por una. Seguí investigando y encontré una novela bastante extensa, de más de 800 páginas (894, en concreto), que me recordó rápido a 'Los pilares de la tierra'. Justo lo que buscaba.

'La sal de la tierra' es el primer volumen de la saga de los Fleury, escrito por Daniel Wolf (Bonn, 1977) y traducido al español por Carlos Fortea Gil (Madrid, 1963). Publicado en España en 2016, sitúa su acción en el Ducado de Alta Lorena, en el año 1187. Desde las primeras páginas me dejó muy claro que se trata de una historia amplia, con vocación de saga. Lo personal y lo colectivo avanzan de la mano. Me ha flipado.

Debolsillo 'La sal de la tierra', de Daniel Wolf

'La sal de la tierra', de Daniel Wolf

Especificaciones

EditorialDebolsillo
Número de páginas896
Año de edición2016

Todo empieza con la muerte de un padre y el relevo en un negocio familiar ligado al comercio de la sal. Michel de Fleury asume la responsabilidad en un momento complicado a nivel personal y social. La sal, producto básico en la Edad Media, es un "bien estratégico" imprescindible para la conservación de alimentos y fuente de riqueza para quienes controlan su distribución. El libro explica cómo funcionaba el comercio, quién imponía las tasas y de qué manera las decisiones afectaban a mercaderes y población general. Mercados, rutas comerciales, acuerdos y conflictos son descritos con claridad y ayudan a entender el contexto fenomenal. También es bastante claro el peso del clero y la nobleza sobre comerciantes y campesinos. Los impuestos abusivos y las leyes pensadas para proteger privilegios generan un clima de tensión evidente. Michel observa la realidad desde dentro y empieza a cuestionar un sistema que considera injusto. La novela dedica tiempo a contar cómo se ejercía el poder, cómo se negociaban las normas y cómo las decisiones políticas condicionaban la vida diaria.

Amor y vida cotidiana en un libro histórico

El componente sentimental ocupa un lugar importante dentro del relato. La historia de amor que protagoniza la novela está integrada en el contexto social y económico del momento. Los sentimientos atraen dudas y aportan humanidad a los personajes. Las relaciones personales se ven afectadas por las tensiones externas y se forma un entramado creíble y cercano. El enfoque es muy atractivo para lectoras como nosotras que buscamos algo más de "chicha" entre tanto acontecimiento histórico.

Daniel Wolf ha demostrado un conocimiento sólido del periodo que retrata porque se apoya en datos históricos contrastados, costumbres y una economía explicada con claridad. Como lectora, he entendido perfectamente (y rápido) el funcionamiento de los gremios, por qué ciertos productos tenían un valor estratégico y de qué manera las leyes afectaban a la población. La Edad Media es contada de forma cercana y he podido disfrutar de la lectura y contárselo con soltura a mis amigas, que nunca han tocado una obra histórica.

Una saga de largo recorrido

'La sal de la tierra' es el primer volumen de una saga de cuatro libros. Con esta estructura, el autor ha podido regalarnos una historia con mucha posibilidad amplitud y ha dado espacio suficiente a cada conflicto y a la evolución de los personajes. A mí, personalmente, me ha gustado mucho sentir que camino junto a los personajes durante un largo periodo de tiempo y páginas.

Al comienzo del artículo he hecho referencia a 'Los pilares de la Tierra', de Ken Follet, porque el tipo de historia y el tiempo que pasa dentro de ella me ha recordado mucho a esta lectura. Ambas son novelas largas, de avance pausado, en las que el foco está en el avance de una comunidad y las decisiones económicas, políticas y personales de la vida de varias generaciones. 'La sal de la tierra' dedica muchas páginas a explicar el funcionamiento de la sociedad medieval, el peso de las leyes, el papel del comercio y la influencia del poder religioso y feudal. La narración cercana y colectiva que concede espacio a los procesos largos, me ha generado una inmersión profunda y continuada, igual que hizo 'Los pilares de la Tierra'.

Os recomiendo mucho su lectura. He podido conocer a sus personajes, entender sus decisiones y ver a una comunidad evolucionar de cerca. La lectura ha sido parte de mi rutina durante varios días. Está muy bien escrita y ha sostenido mi interés profundo durante muchas horas seguidas. He terminado con ganas de seguir dentro de su mundo, continuar con la saga y recomendarla desde el placer bonito de haber encontrado una historia tan adictiva y especial.