Barcelona es una ciudad especial. Y no solo porque es una gran urbe y tiene playa, sino que hay varios factores que hacen que tenga un aura distinta al resto de las ciudades de España. Tiene un espíritu cosmopolita que está abierto a la vanguardia internacional, pero tiene muy presente su tradición catalana.

Esa tradición catalana tiene su huella más presente en la arquitectura y el urbanismo de su ciudad. Gaudí y Cerdá se encargaron de diseñar una ciudad preparada para que artistas icónicos como Carmen Laforet, Montserrat Caballé o Pablo Picasso pudieran desarrollar su creatividad y la identidad barcelonesa.

El folclore de Barcelona está más vivo que nunca y David Uclés es muy consciente. Tanto es así que su último éxito no tiene como protagonista a una persona en concreto, sino a la ciudad de Barcelona en su conjunto como homenaje. Muestra de ello es la gran opinión de la voz de Cadena Ser, Àngels Barceló, que considera al libro como “una guía” de la urbe.

El último éxito literario de David Uclés

David Uclés no para de coleccionar un éxito tras otro. Después de que La península de las casas vacías le lanzara al estrellato, acaba de sacar una novela que le ha concedido el Premio Nadal 2026, el galardón literario más antiguo de España. La ciudad de las luces muertas lleva apenas una semana en las librerías y ya ha conquistado a todos los lectores. Al igual que Gaudí rompió con los estilos tradicionales de su época, Uclés rompe con los moldes establecidos en la literatura y crea su propio estilo bautizado por Àngels Barceló como “realismo uclesiano”.

La ciudad de las luces muertas

La ciudad de las luces muertas

Características

EdicionesDestino
Número de páginas288
Año de lanzamiento2026

La ciudad de las luces muertas comienza en un periodo de posguerra en el que Barcelona se sume en una oscuridad absoluta, sin luz natural ni eléctrica. En esa ciudad en pleno caos, empiezan a reaparecer edificios del pasado y otros que aún no existen, que vienen del futuro. En esa convivencia extratemporal, Uclés entremezclará diferentes épocas entre sí, dando lugar a un flujo y refrito de artistas que vivirán ciertas peripecias de lo más curiosas; desde un George Orwell interactuando con Monserrat Caballé hasta un Gabriel García Márquez que intenta huir en barca.

El escritor de Úbeda sabe perfectamente cómo escribir para evocar las imágenes de Barcelona que quiere que el lector imagine. No es un lenguaje simple, sino que demuestra su valía poética a través de una prosa que comparte cómo se siente lo que pasa en ese momento. La mezcla de tiempos deja de lado la estructura clásica literaria para jugar con el pasado, presente y futuro.

Todo el libro está escrito bajo el mismo estilo: el “realismo uclesiano”. Este acertado término premia la capacidad del escritor de convertir sucesos imposibles en imágenes totalmente realistas. ¿O acaso alguien se imaginaba que Picasso y Rosalía iban a compartir espacio y tiempo? Sin embargo, esto no se queda simplemente en una invención literaria de Uclés, sino que tiene un claro sentido para la reconstrucción de una identidad y memoria colectiva.

Uclés da voz a artistas y escritores históricos que tratan de encontrar la luz que ha perdido Barcelona junto a varios transeúntes, que se sienten tan reales y palpables que es casi inevitable reflejarnos en ellos. La cuestión de cómo devolver la luz está en sus manos, pero también en las nuestras. El hecho de que cuente con artistas tan icónicos y diferentes entre ellos —cosa que puede parecer esperpéntica en el mejor sentido de la palabra— es una evidencia de que la unión y el diálogo entre las artes puede ofrecer la luz que cualquier ciudad necesita.

El Premio Nadal de David Uclés está más que justificado por todo lo que esta historia supone en cuanto a la formación de una memoria colectiva. Es un conjunto de recuerdos que no ha desaparecido, sino que sigue estando presente en la tradición y los valores de la ciudad de Barcelona que, gracias a la historia de Uclés, “luce” más que nunca.