Los reyes eméritos, Doña Sofía y Don Juan Carlos, ha recibido una dura noticia. El que fuera Jefe de Seguridad de la Zarzuela, Manuel Barrós, encargándose sobre todo de la seguridad de sus majestades durante 14 años ha fallecido en la madrugada del 10 de mayo. Barrós fallecía a los 70 años a causa de la esclerosis lateral amiotrófica, más conocida como ELA.

Desde el año 1999 hasta 2013, Barrós fue el Jefe de servicio de Seguridad de Casa Real. Catorce años en los que lideró las labores de seguridad de los reyes por lo que tuvo una relación muy estrecha con ambos, llegando a considerarse amigos. Y es que la confianza es esencial en este tipo de trabajos. Sin embargo, tras casi quince años al servicio de la Zarzuela, decidió dar el paso y dejar su puesto para ascender a general del Ejército de Tierra. El destino quiso que tan solo un año después, Don Juan Carlos abdicara a favor del Rey Felipe VI.

La Fundación CIEN, creada para coordinar y divulgar la investigación de enfermedades neurológicas, ha transmitido sus condolencias a la familia. "Su nombre y memoria estarán en el I Congreso Internacional sobre la ELA "Manolo Barrós", en reconocimiento a una vida de servicio público y como símbolo de la lucha contra la ELA", ha anunciado la Fundación, amadrinada por la Reina Sofía. Y es que, la Reina Sofía estaba muy implicada con la investigación de esta enfermedad. En diciembre, la Reina y Barrós aparecieron juntos en público durante la presentación de un nuevo proyecto de investigación sobre el ELA que llevaba el nombre del general. La Reina Sofía financió este proyecto a través de la Fundación Reina Sofía.

Según ha trascendido, la capilla ardiente se instalará en el Tanatorio de Tres Cantos, en Madrid. No sería de extrañar que acudiera algún miembro de la Familia Real después de la relación tan estrecha que había con la familia del fallecido. Y es que esta noticia ha supuesto un duro golpe, sobre todo, a la Reina Sofía.