Después de dos meses de riguroso luto, la reina Sofía ha decidido romper, de manera parcial con el negro, en su primer acto institucional internacional fuera de España, concretamente en Miami. Se trata de su participación en el programa académico por 'Florida, Cuba y el Caribe en la Revolución Americana', organizado por el 'Queen Sofía Spanish Institute' junto al Consulado General de España y que ha marcado supuesto el arranque de 'America&Spain250'. Una iniciativa que conmemora el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos y que pone el foco en la contribución española a la Revolución Americana.

Tras dos meses de luto por la pérdida de su hermana, Irene de Grecia, doña Sofía ha decidido dejar atrás el negro con un traje de chaqueta en un vibrante azul klein, pero con ciertos matices que nos permiten señalar que ahora mismo se encuentra en un periodo de medio luto. El protocolo de las Casas Reales europeas así lo señala. Una etapa de sesenta días de riguroso luto que da lugar a una segunda etapa en el que se va abandonando de manera progresiva y en el que el negro se combina con otros colores. Doña Sofía ha elegido Miami como escenario de renacimiento tras la dura pérdida que supuso para ella la muerte de su hermana Irene de Grecia. Y hacerlo en un entorno internacional es la manera más solemne de hacerla pues en un país fuera de España y Grecia, la madre del rey Felipe VI se puede permitir una mayor libertad estilística.

Las perlas y el luto en la realeza

Y otro de los motivos es el acto en sí en el que doña Sofía debe proyectar una imagen de vitalidad y optimismo. Además, la madre del rey Felipe VI no ha abandonado del todo el luto y ha querido seguir con este periodo de duelo con un mensaje a través de sus joyas. Las perlas son una joya royal ligada al luto.

Concretamente, doña Sofía ha completado su estilismo con un collar de doble vuelta de perlas, acompañado de pendientes y anillo a juego. Desde la época victoriana, las perlas han sido comparadas con las lágrimas. Al ser blancas y de un brillo suave se consideran la joya más respetuosa y sobria para un funeral-recordemos que era la única joya permitida en el funeral del Papa- o periodo de duelo.

A diferencia del oro o las piedras preciosas de colores, las perlas no se perciben como una ostentación de riqueza, sino como un símbolo de respeto. Además, al ser un collar de varias vueltas vuelve a confirmar que ha pasado del riguroso luto al medio luto, tal y como señala el protocolo del luto en la realeza.

person in a blue outfit sitting with hands clasped
Foto: Gtres