Felipe VI y Letizia han vuelto a levantar la Copa del Mundial de Fútbol 16 años después, pero en esta ocasión no lo han hecho solos, sino acompañados por sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, que ya es considerada como el talismán de la selección. La histórica victoria de España frente a Argentina no solo dejó imágenes para el recuerdo sobre el terreno de juego, también en el palco y durante la celebración. Los Reyes y sus hijos, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, no se perdieron el encuentro en MetLife Stadium de Nueva Jersey para apoyar a la selección y desde la grada vivieron con absoluta emoción el triunfo de la Selección Española de Fútbol y protagonizaron varios de los momentos más comentados de la noche: desde los abrazos del monarca a los jugadores rompiendo el estricto protocolo de Casa Real hasta la emotiva imagen de Sofía levantando la Copa del Mundo junto a los campeones. Gestos espontáneos, fotografías históricas y escenas familiares que convirtieron a la Familia Real en una de las grandes protagonistas de una noche inolvidable para el deporte español.
Toda la familia hizo honor a La Roja con sus estilismos: Letizia con vestido rojo, Felipe VI con su corbata y sus hijas con estilismos coordinados: Leonor con una blusa blanca de manga corta con cuerpo cruzado y lazada lateral de Mirto, el mismo corte que camisa rosa que llevó en Girona, y pantalón rojo de corte recto; y su hermana, la infanta Sofía, con una blusa roja de tejido fluido y manga francesa combinada con un pantalón blanco ancho.
A la hora de levantar la Copa, Letizia dio todo el protagonismo a su marido y sus hijas, quedándose en un discreto segundo plano, aunque también tuvo la oportunidad de tocar la Copa del Mundo sin guantes, un 'derecho' reservado a los campeones del mundo, jefes de Estado y algunos funcionarios de la FIFA.
Los Reyes también felicitaron a la Selección a través de su perfil de Instagram. "¡Campeones del mundo! Enhorabuena @sefutbol Esta estrella es el premio a un camino tan largo como exigente, recorrido con esfuerzo, sacrificio, constancia y una entrega ejemplar en cada partido. Habéis afrontado cada desafío con la convicción de un gran equipo y habéis llevado el nombre de España hasta lo más alto. Enhorabuena a los jugadores, al cuerpo técnico y a toda la afición. Hoy celebramos un título; mañana recordaremos una leyenda", rezaba la publicación.
Los jugadores de La Roja también se hicieron con los premios individuales más importantes, a excepción de la Bota de Oro, que se la llevó Mbappé. El defensa de la selección, Pau Cubarsí, se llevó el galardón al mejor jugador joven; el portero Unai Simón, que ha batido el récord de imbatibilidad en mundiales con 650 minutos sin recibir un gol, se hizo con el guante de oro; mientras que el capitán de España, Rodri, fue elegido el mejor jugador del torneo. Y, por supuesto, no hay que olvidar a Ferrán Torres, que hizo el gol de la victoria.
Tras esos momentos de alegría, que fueron apenas 3 o 4 minutos y en los que no existía protocolo, los Reyes salieron del césped para que los jugadores siguieran con la celebración.






















