Si hay un peinado con el que identificamos a Leonor de Borbón desde sus primeras apariciones públicas, ese es la trenza. La hemos visto llevarla de niña y también en versiones más prácticas pulidas durante su formación militar. Este 7 de septiembre, la princesa de Asturias ha comenzado su etapa universitaria y este peinado, lejos de desaparecer de su repertorio, ha sido el elegido para la hija de Felipe VI para su primer día de universidad. Leonor llegó al campus de Getafe con un estilismo sencillo —top blanco, vaqueros y zapatillas Onitsuka Tiger— y una trenza de raíz que recogía todo el cabello sin parecer rígida ni excesivamente elaborada, algo que el peluquero Alberto Cerdán define como perfecto para ella. "Es una opción estupenda porque recoge muy bien todo el cabello y aguanta muchas horas sin necesidad de estar retocándola", asegura el experto a DIEZ MINUTOS.
Durante su infancia y primera adolescencia fue uno de sus peinados más reconocibles, especialmente en versiones laterales o semirrecogidas, muy acordes con una imagen todavía infantil y muy pulida. En 2015, durante su Primera Comunión, Leonor acudió con el uniforme de su colegio en una ceremonia sencilla y alejada de cualquier exceso institucional. En aquel momento, el peinado con trenzas y melena media ya fue uno de los detalles comentados de su imagen. Con el paso de los años, la princesa fue dejando atrás esas trenzas más infantiles para apostar por la melena suelta, ondas suaves o semirrecogidos. También durante su formación militar, el cabello recogido era una 'obligatorio'. Las normas de la Academia General Militar establecían que las damas cadete con melena debían llevar el pelo recogido en moño en formaciones y momentos de especial relevancia, mientras que para actividades deportivas se permitía coleta o trenza siempre que la longitud no sobrepasara la axila. Así que Leonor adaptó su imagen a estas 'exigencias': moños y recogidos trenzados.
La trenza, el recogido favorito de la Princesa de Asturias
Ahora, en su primer día de universidad, la Princesa recupera la trenza, ya no como una niña ni como dama cadete, sino como una joven universitaria que busca comodidad sin renunciar a un punto clásico. Un peinado que acompañaba a su maquillaje natural. Para analizar el peinado elegido por Leonor en su primer día de clase, hemos hablado con Alberto Cerdán, uno de los peluqueros más reconocidos de nuestro país. Empezó a aprender el oficio con 12 años y hoy es un referente nacional e internacional en peluquería y estilismo y cuenta con ocho salones repartidos por España. Su análisis de la trenza de Leonor es muy claro: "Es una trenza de raíz de inspiración francesa, que después continúa hasta las puntas con una trenza clásica. Lo interesante es que no está excesivamente pulida ni tirante; tiene un acabado bastante natural y ligeramente desestructurado".
Cerdán explica que se trata de una elección pensada para acompañar una jornada larga, con clases, desplazamientos y mucha expectación mediática. "Es una opción estupenda para ir a clase, porque recoge muy bien todo el cabello, resulta cómoda y aguanta muchas horas sin necesidad de estar retocándola. Además, es un peinado que podemos adaptar perfectamente a una chica joven". La trenza es un recogido que despeja el rostro, controla el cabello y permite mantener una imagen cuidada sin estar pendiente del espejo. Es fácil de hacer en casa pero sí exige algo de técnica y así lo cuenta el experto capilar: "No es especialmente complicada de hacer, aunque requiere un poco de práctica para ir incorporando los mechones de forma uniforme. Una vez que se domina la técnica, es bastante rápida". Su dificultad está en conseguir que los mechones se integren bien desde la raíz y que el resultado no quede ni demasiado tirante ni demasiado flojo.
Alberto Cerdán sostiene que, aunque es muy práctico, el peinado de Leonor no es el recogido que más está dominando ahora mismo. "Lo curioso es que, aunque la trenza sigue siendo un recurso muy práctico, actualmente estamos viendo que pierde protagonismo frente a recogidos mucho más relajados. Las coletas bajas, los moños desenfadados y los recogidos con mechones sueltos están ganando terreno. Buscamos cada vez más que el cabello tenga movimiento y que el resultado no parezca excesivamente elaborado", afirma el experto. Sin embargo, para el estilista capilar "en el caso de Leonor, precisamente funciona porque es un peinado clásico, elegante y juvenil, pero con un acabado natural, que no resulta demasiado sofisticado".

















