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La emoción de la madre de Meghan Markle

Doria Ragland no pudo evitar las lágrimas en el gran día de su hija.

Doria Ragland acompañó a su hija desde el lujoso hotel Cliveden House Hotel en Buckinghamshire hasta la capilla de San Jorge donde su hija ha pronunciado el 'Sí, quiero' con el príncipe Harry. Ya desde el coche en el que viajaban se podía intuir la emoción que sentía la humilde profesora de yoga, madre de la novia del año, por ver a su hija vestida de blanco y casarse con el hombre al que quiere.

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Doria Ragland ha sido el único miembro de la familia de Meghan Markle que la ha acompañado en su gran día. Además de los nervios de pasar de ser una persona totalmente anónima a la madre de una duquesa, lo que realmente reflejaba su rostro era emoción, la emoción de ver a su hija feliz y casarse enamorada. Sola en un banco en el que se tendría que haber sentado también su exmarido, Thomas Markle, aguantando el tipo.

Emocionada a más no poder, no ha podido contener las lágrimas, demostrándonos que no hay protocolo que valga cuando se trata de las sentimientos de una madre.

Con sus comentadas rastas y su piercing en la nariz, vestida con un sencillo pero elegante vestido verde pastel de Óscar de la Renta, Doria Ragland ha hecho que miles de mujeres se sintieran identificadas con ella. Viendo a su hija entrar a la capilla de San Jorge irradiando luz y felicidad en su camino al altar, Doria ha roto a llorar de la emoción y con ello nos ha emocionado a todos.

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