Meghan Markle apuesta a lo seguro, y gana, en su debut en Ascot

Los Duques de Sussex acaparan todas las miradas en la 307º edición de las carreras de caballos más famosas del mundo.

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Gtres

Como cada mes de junio, la familia real británica se reúne para asistir a las carreras de caballos de Ascot, en el condado de Berkshire, que se llena de extravagantes tocados y sombreros. Este año, todas las miradas se han posado en Meghan Markle, que debutaba en este acto con tan marcado carácter británico. Como es tradición, la Duquesa de Sussex ha hecho su entrada en calesa, acompañada por su marido, el príncipe Enrique, y los Duques de Wessex.

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De nuevo, Meghan ha apostado por el minimalismo y ha ganado. De blanco y negro, con un vestido de su firma de cabecera, Givenchy, la Duquesa de Sussex, ha lucido un vestido estilo camisero, asimétrico, con botones delanteros y un cinturón para marcar su silueta. Ha acompañado el 'look' con unos salones negros, una cartera de mano, también de Givenchy, y unos pendientes de diamantes y oro amarillo en forma pétalos, de la firma Birks.

No podía faltar la pamela. Meghan ha confiado en el sombrerero preferido de las damas británicas, Philip Treacy, con una pamela en blanco y negro de la colección primavera-verano de 2018.

Una elección que recuerda, por los colores, a la que hizo su cuñada, la Duquesa de Cambridge, en su debut en el año 2016. Kate se decantó por un vestido encaje de Dolce & Gabbana, con un aire más romántico que el de Meghan.

A la cita tampoco faltaron la reina Isabel, que fue acompañada en la calesa por su hija, la princesa Ana, el duque de York y Lord Vestey. Carlos y Camila, Beatriz y Eugenia de York, los príncipes Michael de Kent y Lord y Lady Mauley, le seguían en sus coches de caballos.

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