Zara Philips y su marido, Mike Tindall, tan enamorados como el primer día

La pareja acudió junto a su hija Mia al Magic Millions Festival of British Eventing de hípica, deporte al que toda la familia real británica es muy aficionada. Allí se pudo ver al matrimonio de lo más acaramelado y cómplice, sin importarles ser el centro de todas las miradas.

Zara Philips y Mike Tindall
Foto: Gtres

La nieta mayor de Isabell II y su esposo, el exjugador de rugby Mike Tindall, han demostrado que siguen tan enamorados como el primer día. El matrimonio, que se casó en 2011, mantiene la llama del amor tan viva que no les importa besarse y dedicarse muestras de cariño en cualquier sitio, aunque sean el centro de todas las miradas. La pareja acudió a uno de los grandes eventos del verano británico, el Magic Millions Festival of British Eventing, que se celebró en Gatcombe Park (Gloucestershire). Allí se llevaron a su hija mayor, Mia Grace, de cuatro años, mientras que a la bebé Lena Elizabeth, que nació el pasado junio, se quedó en casa. Mientras que la niña jugaba y se entretenía con otros críos, sus padres aprovecharon esos minutos de intimidad para dedicarse unos arrumacos de enamorados.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Foto: Gtres

Cogidos de la mano, como dos novios, el matrimonio charló y se hizo confidencias de lo más cómplice. Ambos son asiduos a esta cita ecuestre en la que se pude disfrutar de distintas actividades, siendo los concursos hípicos, con los mejores ejemplares del país, su mayor atractivo.

Foto: Gtres

Las manos de los enamorados pasaron a la cintura y de ahí, Mike, la bajó donde la espalda pierde su nombre... Zara, un poco más recatada, se quedó a medio camino.

Foto: Gtres

Semejante demostración de cariño no podía terminar sin un beso como Dios manda. Y el exjugador de rugby cogió a su señora y le plantó un 'kiss' de los de película que ella recibió encantada.

Foto: Gtres
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Después de tanta demostración de amor, ella se fue a buscar a la pequeña Mia y él continuó con su derroche de cariño... Pero esta vez, el afortunado fue este simpático can que estaba con su suegra, la princesa Ana, encargada de entregar los premios a los ganadores.

Publicidad - Sigue leyendo debajo