Víctor Manuel de Saboya ha fallecido este sábado 3 de febrero a los 87 años en Ginebra. Tal y como se ha podido saber a través de un comunicado oficial en rede sociales, el que fuera jefe de la Casa Real de Saboya, ha fallecido en su casa. Hijo del último rey de Italia, Humberto II, el fallecido nunca llegó a reinar puesto que, al igual que ocurriera en Grecia, el pueblo italiano votó a favor de instaurar una república en el país, lo que hizo que la familia real se exiliara en 1946. En 2002, Víctor Manuel pudo volver a su país natal.

Su vida ha estado marcada por las polémicas, las cuales han resurgido a la opinión pública a través del documental de Netflix, 'El príncipe que nunca reinó', dirigido por Beatrice Borromeo. La pieza pone en conocimiento de la audiencia detalles que hasta ahora no habían salido a la luz y otros muchos que sí se conocían, como la bronca que protagonizó en la cena previa a la boda del Rey Felipe VI y la Reina Letizia.

comunicado muerte victor manuel
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"A las 7:05 de esta mañana (6:05 GMT), falleció con serenidad, rodeado de su familia, su alteza real Víctor Manuel", se puede leer, en italiano, en el comunicado oficial que ha publicado la casa nobiliaria de Saboya.

Durante su vida ha estado marcado por la polémica. A la bronca de la boda, que él mismo narra en el documental, se le suman varias peleas e incluso una condena de cárcel. Y es que en 1978, en Córcega, en medio de una discusión disparó con su carabina dos veces e hirió a un turista que se encontraba durmiendo. Las complicaciones de las heridas causaron finalmente su muerte. Víctor Manuel fue condenado a seis meses de cárcel por uso ilegal de armas, siendo absuelto de homicidio.

Primo del Rey Juan Carlos I

Aunque se desconoce el lugar y la fecha del funeral, no es de extrañar que la familia cercana, tal y como ocurrió en el caso del Constantino II de Grecia, acuda a despedirle. En este caso podríamos ver un viaje del Rey Juan Carlos I puesto que es primo del fallecido. Unidos por la sangre y el exilio de su niñez, parece que la vida les ha ido llevando por diferentes caminos y su relación en los últimos años no era tan buena.

"Era muy poco educado con mi mujer y conmigo cuando teníamos desencuentros. Y no se por qué, porque siempre fuimos muy amables, y él lo sabía. ¡Yo estaba allí! Estábamos en el exilio y solíamos dispararles a tarros y botellas en la playa de Cascais", confesó el propio Víctor Manuel de Saboya sobre el emérito en el documental.