Por segundo año consecutivo, la princesa Alexia de Holanda asiste al Día del Príncipe para acompañar a sus padres, los reyes Guillermo y Máxima de Holanda, y a su hermana, la princesa y heredera al trono Amalia.
Este evento, también conocido como 'Prinsjesdag', es uno de los más destacados de los calendarios holandeses. Con un desfile que reúne a algunas de las personalidades más influyentes a las puertas del palacio Noordeinde para admirar la presencia de la familia real, el Día del Príncipe es una ocasión que combina tradición y solemnidad. Una ocasión muy especial en la que la familia real de los Países Bajos se viste con sus mejores galas y asiste a la apertura del Parlamento, marcando así el inicio de un nuevo año legislativo.
Se trata de la tercera vez que la heredera al trono asiste junto a los reyes, mientras que, para Alexia, se trata de la segunda ocasión. Por lo que su propuesta estilística tenía que estar a la altura. ¿Cómo lo consiguió? Recurriendo al admirado vestidor de su madre para recuperar uno de los vestidos más alabados de su colección. Un precioso vestido rojo de la firma favorita de Máxima, Natan, que la joven de 19 años ha sabido defender a las mil maravillas.
El vestido rojo de Natan que ya llevó Máxima de Holanda en 2002
Máxima lo llevó por primera vez en el año 2002 para el Día del Príncipe. Sin embargo, al año siguiente también lo utilizó para asistir a un banquete de estado para el presidente mexicano Vicente Fox el 27 de enero en el mismo palacio en el que ha tenido lugar el evento de hoy.
Cuando lo lució, todos los ojos se dirigieron hacia él, y no solo por su vibrante y llamativa tonalidad, sino también por su elegante y favorecedor patrón con escote en 'V' pronunciado, manga larga ceñida, falda amplia vaporosa y una cintura ceñida con detalles de frunces y drapeados perfectos para afinar la zona.
Hoy, más de 20 años después, su hija Alexia ha sido la encargada de volver a recordárnoslo. Con su estilosa elección, la princesa no solo ha demostrado que se trata de la clara heredera de estilo de su madre, sino que también ha demostrado cómo una pieza icónica puede seguir siendo actual, independientemente del paso del tiempo. Sencillamente espectacular.











