El príncipe heredero Haakon de Noruega ha viajado a Portugal junto a su hijo menor, Sverre Magnus, y Marius Borg, primogénito de la princesa Mette-Marit, para practicar surf, uno de sus deportes favoritos. Lo que parecía un plan familiar relajado ha vuelto a situar a la monarquía noruega en el centro del escrutinio público debido a la ausencia de la princesa y, sobre todo, por el delicado momento judicial que atraviesa Marius.

La Casa Real noruega confirmó que, desde hace seis meses, Marius Borg ya no dispone de pasaporte diplomático, un privilegio que había conservado desde su infancia por su vínculo con la familia real. Este documento, reservado para miembros activos de la realeza y diplomáticos en misión oficial, le permitía evitar controles migratorios y obtener trato preferente en aeropuertos internacionales.

mette marit de noruega y su hijo mayor, marius borg
Gtres

Según revelaciones de medios noruegos, Marius habría utilizado este pasaporte en viajes privados, incluso sin acompañamiento de otros miembros de la realeza, lo que contravendría las normas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Dicho uso irregular se habría producido mientras afronta un proceso penal que lo señala como presunto autor de 23 delitos graves.

Investigación judicial con cargos graves

Entre los delitos que se le imputan figuran acusaciones de violación, conducta sexual ofensiva, abuso en relaciones cercanas, agresión física, amenazas y daños materiales, además de incumplimiento de órdenes de alejamiento. El fiscal encargado del caso decidirá en las próximas semanas si presenta una acusación formal.

A pesar de la investigación en curso, Marius ha viajado por varios países europeos, incluidos Italia, Mónaco y Francia, lo que ha despertado críticas en Noruega por su falta de discreción. La retirada del pasaporte diplomático ha sido interpretada como un gesto simbólico de distanciamiento por parte de la Casa Real.

Fin de los privilegios especiales

A partir de ahora, solo los miembros activos de la monarquía, como el príncipe Sverre Magnus o la princesa Marta Luisa, podrán conservar este tipo de documentación. El resto de familiares deberá utilizar pasaportes ordinarios al alcanzar la mayoría de edad.