La muerte del rey Harald de Noruega ha vuelto a reunir a familias reales de todo el mundo, pero sin duda uno de los reencuentros más esperados en su entierro en Oslo ha sido el del nuevo rey del país, Haakon VIII, con algunas de sus amistades más cercanas: Kyril de Bulgaria y el rey Felipe VI. Los tres causaron sensación en los años 90 al ser tres atractivos príncipes casaderos, y aunque poco a poco todos fueron haciendo sus vidas, casándose y teniendo hijos, está claro que los que tuvieron, retuvieron. Famosos han sido sus días (y también sus noches) veraneando juntos en Mallorca en los 90 y principios de los 2000, pero lo que queda claro es que, más allá de sus relaciones institucionales, han forjado verdaderas amistades que perduran hasta el día de hoy, y Felipe y Kyril lo han demostrado este 9 de septiembre siendo los mejores apoyos de Haakon en el entierro de su padre.
Felipe era más aficionado a la vela -hobby que heredó de su padre, que a su vez compartía con Harald-, pero el noruego y el búlgaro eran más apasionados del surf, y sus veranos paseando con las tablas por playas españolas, mientras lucían cuerpos al sol en bañador, dieron la vuelta al mundo año tras año.
Aquellas jornadas estivales, en las que también hicieron amigos en común con otros miembros de la alta sociedad de todo el mundo (entre los que Kyril encontró a la que luego fue su esposa durante 20 años, la española Rosario Nadal), fueron el principio de una bonita amistad que les hizo convertirse casi en familia. Casi como hermanos, hasta el punto de que Kyril y Rosario fueron elegidos como padrinos de Sverre Magnus (el segundo hijo de Haakon), mientras Felipe lo fue de Ingrid Alexandra (la ahora princesa heredera de Noruega). De hecho, el rey ocupó un puesto destacado en la foto que inmortalizó el 18 cumpleaños de la joven, justo al lado de Mette-Marit.
Mette-Marit de Noruega y Rosario Nadal, también íntimas
Las amistades de Haakon y Kyril se extendieron más allá de ellos mismos, y es que sus respectivas parejas también se hicieron íntimas. La, por aquel entonces, princesa Mette-Marit y Rosario Nadal (la modelo española con la que el búlgaro contrajo matrimonio en 1989) compartieron también días, noches, jornadas de compras y muchas confidencias, y a pesar de que Rosario y Kyril se divorciaron en 2009, ambas han seguido teniendo muy buena relación. Tanto es así, que la top no dudó en coger un avión y presentarse en Oslo para despedirse de Harald el día de su funeral y apoyar a su amiga y a Haakon.
















