Para la reina Sonia, la muerte de su marido, el rey Harald de Noruega, supone un duro golpe personal. No podemos olvidarnos de que Sonia es reina, pero que también es una mujer, una persona que ha perdido al compañero de vida de casi 58 años. Por eso, al margen del aspecto institucional y ceremonioso que rodea a los actos de despedida de Harald, para la reina noruega su ausencia marca un antes y un después. Harald, entonces príncipe heredero, y Sonia Haraldsen, plebeya e hija de un acomodado comerciante de moda, se casaron el 29 de agosto de 1968 y lo hicieron por amor. El entonces heredero noruego antepuso sus obligaciones a su amor y consiguió que finalmente su relación fuera aceptada tanto por su padre, el rey Olaf, como por las instituciones noruegas. En este tiempo, consolidaron su relación y se ganaron el cariño de su pueblo. Ahora, ante la ausencia de Harald, Sonia mantiene el título de reina y, según aseguraba el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, "seguirá siendo un gran recurso para el nuevo rey (su hijo Haakon)". En los actos de despedida y funerales en honor de Harald, hemos visto a Sonia seria, triste y emocionada. Para analizar sus gestos y la situación de la reina noruega, hemos preguntado a Laura Jabalón, socia experta de la Asociación Española de Comunicación no Verbal (ASENOVE). "Determinadas conductas que estamos viendo no son necesariamente elecciones espontáneas, sino que están condicionadas por el contexto ceremonial", asegura Laura Jabalón.

Lo primero que hay que tener en cuenta al observar a la reina Sofía durante estos actos es, según la experta, que "estamos en un contexto ceremonial y muchas de las conductas que observamos pueden estar condicionadas por el protocolo, por la situación y por las circunstancias personales". Y añade que "tenemos un funeral de Estado, pero además tenemos el protocolo de la Casa Real y la liturgia de la Iglesia de Noruega. Y esto es importante porque determinadas conductas que estamos viendo no son necesariamente elecciones espontáneas de Sonia, sino que están condicionadas por el contexto ceremonial".

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Per Ole Hagen//Getty Images


Es importante, según ella, valorar su posición dentro de la procesión. "Haakon es quien camina detrás del féretro junto a Ingrid Alexandra, Sverre Magnus y Marta Luisa, mientras que Sonia y Mette-Marit siguen la procesión en automóvil. Por tanto, el hecho de que Sonia no camine detrás del féretro no nos permite interpretar ni distancia emocional ni una menor implicación con respecto a Harald. Es una disposición ceremonial y, además, en este caso hay circunstancias personales que hacen todavía menos adecuado interpretar esa posición espacial en términos emocionales", puntualiza Laura.

La edad de Sonia y la salud de Mette-Marit marcan esta situación. "Sonia tiene 89 años y Mette-Marit se encuentra en recuperación de un trasplante pulmonar realizado en junio y ha tenido complicaciones posteriores que han limitado su participación oficial. Por tanto, tenemos factores objetivos que pueden explicar que ambas realicen este trayecto en automóvil. No necesitamos atribuir una explicación emocional a esa conducta".

Tras analizar las fotografías de Sonia en su despedida a Harald, la experta en comunicación no verbal resalta determinadas actitudes. "En esta imagen inferior (de redes de la Casa Real Noruega) observamos una orientación descendente de la cabeza. La mirada parece dirigirse hacia abajo, aunque aquí tenemos una limitación importante porque el velo cubre parcialmente el rostro. La expresión que podemos observar es seria y de baja expresividad visible, de recogimiento", explica.

Una experta en comunicación no verbal sobre el vestido, el velo y el collar elegido por la reina Sonia

Y añade que "es interesante detenernos en algunos elementos de su indumentaria. Aparece con un collar de perlas, que aporta una estética sobria y elegante, coherente con la formalidad de la ceremonia, y con la insignia roja de la Kong Harald Vs Husorden, que lleva un retrato en miniatura de Harald. En este contexto, adquiere un valor simbólico especialmente relevante. El vestido negro, por su parte, forma parte del luto de Corte establecido por la Casa Real noruega para la Familia Real". Eso sí, resalta el especial significado que tiene el uso del velo. "El velo no es una obligación general del protocolo de luto, sino un elemento adicional de tradición y presentación ceremonial. Además, modifica nuestra capacidad para analizar la expresión facial, porque reduce la visibilidad de determinadas zonas del rostro". Recuerda otro elemento de comparación histórico muy interesante. "En el funeral del rey Olav, en 1991, Sonia también apareció con vestimenta negra y velo. Por tanto, podemos comprobar que el velo ya formaba parte de su presentación en un funeral real noruego anterior".

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Victoria Jones/Shutterstock

Analiza otra fotografía significativa. "Sonia aparece dentro del automóvil y la imagen está tomada a través de la ventanilla, con reflejos y otros elementos que interfieren en la observación. Pero podemos hablar de una presencia facial seria y contenida, pero no podemos determinar hacia dónde está mirando". Para Laura, en este caso "el propio contexto noruego nos obliga a ser todavía más prudentes. El Gobierno noruego establece que no existen normas claramente definidas sobre cómo debe manifestarse individualmente el duelo y señala expresamente que el duelo es un proceso personal. Y la Iglesia de Noruega también dice que no existe una única manera correcta de vivir un funeral: llorar, sonreír, sollozar o incluso reír pueden ser respuestas normales".

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Scanpix Norway/ABACA

La experta también es clara al analizar determinados aspectos: "Si vemos a una persona llorando, no podemos concluir que está más afectada que otra que no llora. Y si vemos a alguien contenido, tampoco podemos concluir que esté menos afectado. Lo mismo sucede con un abrazo, con coger una mano o con una sonrisa durante un saludo: no son, por sí mismos, transgresiones del protocolo noruego ni permiten establecer automáticamente una determinada intensidad emocional".

"Y hay otro material que me parece especialmente interesante, que son las fotografías que ha publicado la propia Casa Real noruega en sus redes sociales, porque ya no estamos viendo a Sonia simplemente dentro del desarrollo de la procesión, sino en un momento específico de despedida ante el féretro de Harald". Por eso, en la primera imagen, del Instagram de la Casa Real Noruega, "aparece de pie, sin velo, vestida de negro y orientada directamente hacia el féretro. Observamos una postura erguida, con la cabeza y mirada ligeramente inclinadas hacia abajo, en dirección al féretro, con las manos entrelazadas, colocadas por debajo de la altura de la cadera, y una postura corporal bastante estable y contenida". Y añade que las propias fotografías publicadas por la Casa Real nos dan una secuencia narrativa de la despedida de Sonia al amor de su vida. Después aparece la corona de flores de Sonja, con el mensaje 'Takk for et godt liv', que significa 'Gracias por una buena vida', y posteriormente aparecen fotografías de Harald con Sonja y con sus hijos cuando eran pequeños. La selección de imágenes familiares y la frase de la corona construyen un relato de despedida centrado en la vida compartida y en la familia. Eso nos aporta contexto sobre cómo se presenta públicamente la despedida de Harald".

"De hecho, me parece interesante que la propia Casa Real haya publicado primero una imagen de Sonia ante el féretro y después elementos relacionados con la vida familiar de Harald. La publicación, en conjunto, no está mostrando solamente un funeral institucional, sino también una dimensión familiar y personal de la despedida", añade Laura Jabalón sobre la despedida a Harald.

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Cedida.
Laura Jabalón, socia experta de ASENOVE.


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Rosa Prieto es Directora Digital de Diez Minutos, experta en prensa del corazón, en contenidos de celebrities, royals o casas reales y personajes televisivos. A través de la guía más completa en series y programas del momento te abre una ventana donde divertirte, llorar y emocionarte.

En su larga experiencia como periodista ha cubierto alfombras rojas, la boda de los Reyes, funerales de Estado y se ha adentrado en las casas de muchos famosos. Pero también es especialista en contenidos de maternidad y está al día de todo aquello con lo que puede ayudarte a disfrutar más de la vida: moda, belleza, cocina… Su trabajo en la web Crecer Feliz y Woman’s Day Spain han contribuido a ello.

Licenciada en Periodismo en la Universidad Complutense, comenzó a trabajar antes de terminar la carrera en uno de los periódicos nacionales más importantes del momento, el diario Ya.

Los tiempos y las herramientas han cambiado, pero las ganas no. Por eso, mucho más de 20 años después (tampoco es necesario decir la fecha exacta), conserva la misma pasión y curiosidad del principio. Así que ahora se ha convertido en una adicta a los podcast, las redes sociales y cuantas herramientas le permitan descubrir cosas nuevas cada día en el mundo de la información.