'Lazos de Sangre' rememora a la reina de las rancheras, Rocío Dúrcal

La quinta entrega de 'Lazos de Sangre' ha repasado la saga de los Dúrcal-Morales, sus mejores momentos y también los más duros que tuvo que atravesar la familia. Las dos hijas de la cantante, Carmen Morales y Shaila Dúrcal, se emocionaron al recordar a su madre.

Rocío Dúrcal Lazos de sangre
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El quinto capítulo de 'Lazos de sangre' estaba dedicado a la saga de los Dúrcal-Morales. Carmen Morales y Sheila Dúrcal fueron las protagonistas de la entrega, en la que aclararon algunos puntos negros en la historia de la familia sin evitar emocionarse al hablar de sus padres ya fallecidos. Entre ellos, el enfado de Rocío con Juan Gabriel o los problemas que tuvieron por la herencia. Tampoco olvidaron la historia de amor que dio inicio a la saga, un amor al que el programa atribuye la magia de esta familia.

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El futuro de la familia

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Antonio es el menos mediático de la Saga. Carmen tuvo que dejar apartada su carrera como actriz tras dar a luz a su primer hijo, pero quiere volver. "Mi lugar es ser actriz, y lo que quiero es destacar", decía la mayor de los Dúrcal. Por su parte, Shaila ha conseguido labrar una exitosa carrera musical en México: "Me han conocido como hija de Rocío Dúrcal. Pero mi sueño es volver aquí y triunfar en España. Lo que me apetece es estar aquí con mi gente", afirmaba la cantante.

En cuanto al futuro de la saga, están seguros que lo continuará Abril, la hija de Antonio Morales y su mujer, Bárbara Suances. "La chiquitita es muy artista. Esa sí coge rápidamente un micrófono y se pone a cantar", cuenta Carmen.

La enemistad de Rocío con Juan Gabriel

Corría el año 1977, cuando 'Marieta', así la llamaban sus más allegados, estaba grabando un nuevo disco en México, donde conoció a Juan Gabriel, que lanzó su carrera musical en el país centroamericano. Tanto calaron la cantante y sus rancheras entre la población, que parte de sus cenizas están guardadas en la basílica de Guadalupe. "En México he visto un amor muy especial, muy auténtico hacia mi madre...La gente la amaba, la paraba por la calle, era increíble", afirmaba Carmen.

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Por su parte, Shaila aclaró cuál fue el origen del distanciamiento entre el mexicano y su madre: "Mi madre se empezó a enfadar porque alguien del equipo de Juan Gabriel espió en su vestuario y él mandó a hacerse una capa igual que un vestido que ella tenía allí. Mi madre cuidaba mucho esos detalles y eso le fastidió. Luego comenzó a cantar las canciones que habían hecho famosa a Rocío Dúrcal… de alguna manera quería ser como ella”, a esto añadió que "él estaba acercándose más a Isabel Pantoja y cuando venía a España iba a ver a Isabel y no a mi madre".

Juan Gabriel tampoco estuvo a la altura de las circunstancias durante la enfermedad de la madrileña: "Cuando mi madre enfermó, él estaba más cerca de la Pantoja y no fue a verla en su estado. Se murió mi madre y al mes y medio estaba Juan Gabriel haciendo un homenaje de ella. haces homenajes pero no hablas con ella", remató Sheila.

El amor de los Dúrcal-Morales

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Rocío, nacida en el madrileño barrio de 'Cuatro Caminos', conoció a su futuro marido, Junior, en el rodaje de la película 'Más guapa que ninguna'. Sin embargo, Rocío empezó una relación con Juan Pardo, y Junior, con Marisol. "Salí con Juan porque me gustaba Antonio, para ver si se fijaba en mí", le reconocería la cantante a María Teresa Campos años más tarde. Finalmente, Rocío consiguió conquistar el corazón del que sería el amor de su vida y con el que tendría a sus tres hijos: Carmen, Antonio y Shaila.

Fue un amor que tuvo sus altibajos, pues Junior confesó haber tenido un desliz con una filipina. "A mí me queda claro, como su hija, que mi padre no ha querido a nadie como ha querido a mi madre. Creo que él confesó que había tenido algo con una filipina cuando rodó allí tres películas, pero sería un momento de debilidad", declaraba Shaila.

Una herencia problemática

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La muerte de Rocío Dúrcal dejaría a Junior muerto en vida, pues según sus propias hijas no supo afrontar la pérdida. Ligada al duelo, llegó la herencia, por la que se crearon dos bandos en la familia, en uno Carmen y Antonio y en otro su padre, al que demandaron. Shaila no quiso posicionarse. "Cuando tienes perdidas, tienes que repartir... siempre existen roces", aclaraba Carmen. Pero al final consiguieron solucionarlo todo.

Ocho años después de la muerte de la matriarca, Junior se reuniría con ella por un infarto de miocardio. Entonces, Carmen estaba embarazada de dos meses y perdió a su hijo.

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