Carmen Lomana: ‘‘Me encantaría ser alcaldesa de Madrid”

La socialité aprovechó unos días de vacaciones para reunirse con Rosa Villacastín en la localidad malagueña, donde disfrutó de la playa y del relax en su entrevista más sincera.

Carmen Lomana es una de las grandes desconocidas de la sociedad madrileña pese a sus continuas apariciones en televisión o en actos sociales. Amena y divertida, se ha ganado el favor del público por su elegancia y educación. Para hablar de ella, pero también de otros temas de actualidad, nos reunimos en el Hotel Marbella Club, donde acude cada día cuando está de vacaciones en la Costa del Sol, donde tiene su segunda residencia.

Carmen, para muchas personas su vida es una fiesta continua.

Es un estigma que tengo y que me da mucha rabia porque yo soy una persona que trabaja muchísimo. No voy a negar que recibo muchas invitaciones: algunas son compromisos que no puedo eludir porque se molestarían si no asistiera. Lo que sí es cierto es que procuro, en los ratos libres, que mi vida sea una fiesta, porque es muy corta y si algo malo me tiene que ocurrir, que me pille bailando.

Carmen y Rosa, muy divertidas, durante la entrevista, en el Beach Club del Hotel Marbella Club.
Fernando Roi

¿Cómo son sus vacaciones?
Yo me levanto pronto para ir a la playa a nadar, porque es cuando no hay nadie y puedo tomar el sol relajada. Después de comer, me echo la siesta. Mi mayor ilusión sería tener un chiringuito con un menú muy corto, que cambiaría todas las semanas, y donde pudiera recibir a los amigos.
¿Se adaptaría a vivir fuera de Madrid?
Para mí lo perfecto es vivir en Madrid y venir a Marbella de vez en cuando, porque la oferta cultural y vida social que hay en Madrid no la tengo aquí. Me encanta el tipo de vida que llevo, porque yo no me siento sola en ningún momento.

¿Ni siquiera tras la muerte de su marido?
Aquello fue diferente, pero cuando yo me fui a vivir a Madrid pensé: no voy a esperar a que la gente venga a invitarme, yo tengo que ser más encantadora que nadie, organizar fiestas y cenas en mi casa, ser yo la que invite para que la gente me vaya conociendo, y es lo que hice.
¿Es el consejo que daría a quienes viven la soledad con angustia?
Ser feliz es una cuestión de voluntad, porque si te quedas en tu casa, colgada de la melancolía, nunca saldrás de ese pozo, porque la soledad te lleva al abandono total.

¿En algún momento ha necesitado la ayuda de un especialista?
Nunca, pero cuando una persona se encuentra deprimida, necesita ir al especialista, porque al final la depresión es porque te falta serotonina en el cerebro y los neurotransmisores no funcionan, y eso solamente lo puedes solucionar con un tratamiento. No hay que olvidar que somos química, y por eso y para eso hay pastillas.

Se van a cumplir 20 años de la muerte de su esposo.
Parece mentira: como tengo tantas fotos de él en casa, cuando paso por su lado y le veo tan joven, le digo: ¡Qué suerte tienes, tú nunca vas a envejecer…! El recuerdo que tengo de Guillermo es cómo era cuando nos hicimos novios: vital, inteligente, divertido…

“Una vez al mes me ponen ácido hialurónico, Indiba y me dan masajes”
Fernando Roi

¿Busca en otros a Guillermo?
No, porque cuando te gusta alguien y te enamoras, parece que fuera el primer hombre de tu vida. Si me enamoro es porque esa persona es especial, y no le comparo con mi marido ni con ningún otro. Quizás actúo así porque tengo una mente muy joven.
Viéndola no parece que tenga 70 años.
Mira, yo no voy al gimnasio, como lo que me apetece, pero me quiero mucho y no hago nada que me pueda hacer daño: no bebo alcohol, nunca me he drogado y de las fiestas me retiro pronto porque me gusta dormir siete horas.
¿Cómo son sus noches locas?
Ésas que no te acuestas, que después de una fiesta te vas a San Ginés a tomar un buen chocolate con churros, que acabas en la cama con tu amor y sigue la noche…

Tiene buena piel, ¿qué tratamientos hace?
Fíjate que he cogido fobia a los pinchazos, pero una vez al mes voy a que me pongan ácido hialurónico, Indiba, masajes. Ahora me quiero hacer un tratamiento para el cuello.

Tomar el sol es malo para la piel...
Sí, pero yo lo tomo con cuidado, por eso cuando tengo que salir a alguna fiesta, me doy una crema que compro on line (mediasinvisibles.com). Tienes que probarla porque da un tono dorado a la piel que favorece mucho, sobre todo en el photocall.
¿Por qué se presentó a “MasterChef”?
Como soy tan ingenua, pensé que era una oportunidad para aprender a cocinar y pasarlo bien y, al contrario que mis compañeros, yo no me preparé nada y llegué como la pánfila del grupo. Pero no me arrepiento de haber participado, me encantó: te vas a divertir cuando lo emitan en septiembre.

“Una feminista es una mujer que lucha por los derechos de las mujeres, para que no te pisoteen. Lo que me parece una ridiculez es que el piropo esté mal visto”
Fernando Roi

Comparte cocina con lo mejor...
Imagínate, con Mario Vaquerizo, Boris Izaguirre, Santiago Segura, Paz Vega, Óscar Higares, Pablo Carbonell… Ha sido lo más agotador que he hecho en mi vida, porque eran muchas horas de rodaje, nos teníamos que levantar a las 7 de la mañana: ha sido muy duro, pero lo hemos pasado muy bien.
Y en “Supervivientes”, ¿qué se le perdió?
La mejor aventura de mi vida. Yo, que soy consciente de la vida que tengo, de todo lo que tengo, me apetecía ver si era capaz de desprenderme de todo. Ni una crema ni un espejo ni champú, con apenas comida: era un reto para mí superar esas dificultades.

Imagino lo que debieron ser tantos días y noches con desconocidos.
Yo, en general, no soy una broncas, prueba de ello es que, pese a lo mucho que se metían conmigo, no lo consiguieron; no por falta de ganas sino porque me aguantaba.
¿Qué era lo que más añoraba?
Lavarme el pelo y comer, lo peor de todo eran las picaduras de los mosquitos, que nos comían. Con las chicas y con Nacho Vidal me llevaba bien, no con Rafi Camino porque era muy dejado, no hacía más que dormir, pero le vino de cine, adelgazó 35 kilos.
Marbella ha cambiado: ¿cómo es la actual?
La sociedad en algunas cosas ha ido a mejor, pero en cuestión de educación ha ido a peor. Sin embargo, para la gente que viene desde hace años, siempre es la mejor opción, porque la vida aquí es muy apacible.
¿Ahora hay un turismo más igualitario?
La igualdad es algo que debemos buscarnos nosotras, con nuestro trabajo, con nuestra independencia y, por supuesto, con nuestra libertad económica, porque no hay libertad si no tenemos independencia económica. Hay muchas mujeres a las que se les llena la boca hablando de feminismo, pero después van colgadas del brazo de un señor.

“Estoy sorprendida de lo cariñoso que es Gigi y de las cosas tan bonitas que me dice”
Fernando Roi

¿Le molesta el término feminista?
Mira, una feminista es una mujer que lucha por los derechos de las mujeres, para que no te pisoteen, hoy me ha comentado una masajista que ni siquiera las tienen aseguradas. Yo le he dicho que lo denuncie, porque eso es explotación.
En líneas generales, eso es el feminismo.
Sí, pero lo que me parece una ridiculez es que el piropo esté mal visto. Si a mí si me dicen que estoy estupenda por la calle les doy las gracias. Y si alguien me dice una grosería, le doy un corte. Yo no necesito que me defienda nadie, me basto y me sobro sola.
¿Ha tenido que parar los pies?
Por supuesto, en una cena donde había mucha gente, un señor se puso a meterme mano, estando su mujer enfrente y mi novio al lado. Ante eso, ¿qué haces?, ¿le monto el pollo, o me voy al baño? Me voy al baño para evitar un escándalo.
¿Haría lo mismo si le acosa su jefe?
Si fuera en el trabajo, lo denunciaría. Es verdad también que hace 20 años muchas se aprovechaban de su condición de mujer para conseguir contratos: no es un secreto, pero yo no me atrevo a juzgarlas porque quizá de eso dependía que pudieran comer. Ante esas circunstancias está tu dignidad por encima de todo o tragar. Pero hay algo que sí quiero denunciar.
Adelante.
Me gustaría saber dónde están las feministas cuando el acoso y el bullying lo sufre Ines Arrimadas. ¿Dónde? ¿Por qué no dicen nada? En esto todas tenemos que estar unidas, sean de derechas o de izquierdas.
Desde el PP piden volver a la ley del aborto de 1985. ¿Está de acuerdo?
Estoy en contra del aborto y a favor de la vida. Me parece inconcebible que se defienda la naturaleza, los animales, y sin embargo no se defienda la vida de las personas. Yo ayudo a la fundación Madrina, donde acogemos a chicas que en principio quieren abortar por múltiples razones y cuando nace su bebé son las más felices.
Ninguna mujer aborta por placer.
En esos casos no hay que esperar 5 meses, éste es un tema al que yo le tengo mucho respeto, porque yo perdí un hijo, y sé lo que eso supone.

Fernando Roi

¿Tiene sobrinos?
Sobrinos y sobrinos nietos. Tengo una de 3 años, otra de uno, otra de ocho meses, me tienen loca. El niño sí se parece a mí.
Y usted, ¿a quién se parece?
Tengo de los dos: de mi padre tengo el físico, era muy atleta, musculoso, y mi madre -que tenía tendencia a engordar- tenía gran fuerza de voluntad, apenas comía.
Estudió en las monjas en Logroño, ¿cómo la influyeron?
Estudié en la Compañía de María, que fundó una francesa y viuda, que se metió monja. Un colegio del que guardo un recuerdo maravilloso, porque me enseñaron a ser tolerante, a distinguir lo que está bien de lo que está mal, y a saber disfrutar de la vida. Aunque últimamente soy más intransigente, sobre todo con los políticos.
¿Qué le pediría a quien nos gobierne?
Que sea una persona culta, honrada, inteligente, que luche por la cultura. Hay gente joven interesante pero no veo a esos políticos con un peso específico, que tengan una profesión que puedan vivir de ella, y que quieran dedicar unos años al servicio de España para mejorar la vida de los ciudadanos y no por llenarse los bolsillos. Sólo piensan en sus partidos y en lo que les conviene para ganar las elecciones.
¿Cree que llegaremos a ver a una mujer en La Moncloa?
Me hubiera encantado que hubiera llegado Cristina Cifuentes, si no le hubiera pasado lo que le ha pasado, porque ha sido una gran presidenta de la Comunidad de Madrid. Hay otras en la izquierda y en la derecha que podrían serlo.
¿Se lanzaría al ruedo político?
No me importaría porque la política es la vida, desde donde más puedes ayudar a mejorar la vida de la gente. Yo no necesito enriquecerme con la política. Me encantaría ser alcaldesa de Madrid.
Dígame las primeras medidas que tomaría nada más llegar.
Lo primero, recortaría en asesores, en todos los campos; después quitaría los coches oficiales salvo los de los presidentes del gobierno, congreso y senado. A las autonomías las iba a tener híper controladas. Mejoraría la educación: que fuera la misma en toda España. Estudiaría dónde hay más necesidades para ayudarles, porque en Madrid y en el País Vasco tenemos una sanidad de 10. Bajaría las tasas universitarias.
¿Qué haría por esa España vacía?
Daría muchas más ayudas a la agricultura, animar a la gente para que se vaya a vivir a los pueblos. Hoy, con Internet, puedes trabajar desde cualquier parte. Hay que incentivar con escuelas, autobuses, para que la gente vuelva a los pueblos.
¿Qué programa le gustaría presentar?
Me gustaría hacer un programa semanal que se titulase “De qué hablamos las mujeres”. Y abordar el lesbianismo, la menopausia, la mujer florero, la crisis tras un divorcio, cómo es de maravilloso tener un amante...
¿Cómo anda de novios?
Novio no tengo, pero en ese campo soy una persona de suerte, porque todos los hombres que han pasado por mi vida han sido maravillosos, tengo buen ojo.
¿Y Gigi, barón Biaggio de Bruccolari?
Es muy guapo, muy buena persona, muy amable, y estoy sorprendida de lo cariñoso que es, y de las cosas tan bonitas que me dice. Ahora se ha ido a Palermo.

¿Quién es Carmen Lomana?

Nació en León, el 3 de agosto de 1948. Es la mayor de cuatro hermanos, hijos del banquero Heliodoro Carmelo Fernández-Lomana y de María Josefa Gutiérrez García. A los tres meses de edad, se fue a vivir a Logroño, donde su padre era director del Banco Santander.
Estudios: En la capital riojana estudió en el Colegio de la Compañía, y a los 13 años se trasladaron a San Sebastián.
Trayectoría: En Londres trabajó en la sede del Banco de Santander. Allí conoció al chileno Guillermo Capdevilla, pionero del diseño industrial, con el que se casó en 1974. Tras la muerte de su marido en accidente de coche, Carmen inicia una carrera avalada por la fortuna que heredó de su marido. A su llegada a Madrid empieza a darse a conocer por su participación en programas de televisión (“¡Más que baile!”, “Supervivientes”, “Las Joyas de la Corona...”). En 2015 se presentó como independiente en las listas de Vox al Senado por la Comunidad de Madrid. Ha publicado “Los diez mandamientos de la mujer 11”, “El glamour inteligente” y “Manual de protocolo personal y profesional”.
Familia: Viuda, sin hijos. Está ilusionada con Gigi Barón Biagio de Bruccoleri.

En pocas palabras

¿Un olor?
El perfume Gin Fizz, que es el que utilizaba Grace Kelly, y es maravilloso.
¿Su prenda favorita?
En invierno me gusta el suéter negro de cuello alto, con un pantalón pitillo, taconazo y collar de perlas.
¿Camisón o pijama?
Camisón cortito y muy sexy, y en verano, nada.

Su foto favorita

Cedidas

“En esta foto estoy con Guillermo, mi marido, en Menorca. Me gusta por la forma en que le miro, con tanto cariño y tanto amor….”

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