Ángela Ponce: "Siempre he soñado muy alto y por eso he trabajado tanto para llegar hasta aquí"

Esta sevillana ha hecho historia en nuestro país al convertirse en la primera mujer transgénero que se alza con el título de Miss España. El 16 de diciembre luchará en Bangkok por el título de Miss Universo, un sueño por el que ha tenido que luchar mucho y superar muchos obstáculos. Descubre las confesiones que Ángela le hace a Rosa Villacastín en su entrevista más sincera.

Ángela Ponce junto a Rosa Villacastín
Gema Checa

Si a cualquiera de los organizadores de los concursos de belleza les llegan a decir hace tan solo unos años que llegaría el día en el que una transexual se presentaría al de Miss Universo, seguro que no lo creería. Pero los tiempos han cambiado tanto que por primera vez en la historia una española, Ángela Ponce, sevillana de nacimiento, concursará convencida de que la igualdad no es un sueño, sino una realidad. Ganarlo es un logro que no solo depende de ella, pero sí el haber sorteado muchos obstáculos que la vida ha ido poniendo en su camino, y que ella ha superado gracias a su fuerza de voluntad y a la ayuda de sus padres y hermanos, que siempre la han alentado a seguir adelante, sin mirar hacía atrás.

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Ángela, cualquiera diría que tiene la suerte de cara.

Es verdad, porque son muchas cosas las que me están pasando y todas buenas, como la preparación para el concurso de Miss Universo que se celebra el 16 de diciembre en Bangkok.

¿Cómo se prepara para concursar en Miss Universo?

Recibo clases de muy distintas asignaturas: por ejemplo, hay profesores que vienen a mi casa, otros me enseñan movimientos corporales, oratoria, clases de inglés, todo lo que puedo necesitar para presentarme a un concurso que lo ven millones de personas.

¿Se siente segura compitiendo con mujeres tan bellas?

Sí, porque tengo un equipo de muy buenos profesionales, con mucha experiencia y eso me da tranquilidad. La mayoría de ellos son venezolanos, que vienen de una de las escuelas más importantes, la de Miss Venezuela, de donde han salido muchas de las ganadoras de los concursos de belleza más importantes del mundo.

¿Diría que está recibiendo un cursillo acelerado?

Sí, porque yo pensaba que la oratoria era lo más fácil para mí porque sólo tenía que ponerme a hablar de lo que sé y de lo que soy, y resulta que es mucho más. No sólo tengo que hablar, también tengo que aprender lenguaje corporal, mover las manos, los músculos de la cara. Te diría que soy yo pero en versión mejorada.

¿También le enseñan cómo superar el miedo escénico?

También. Ahora bien, si te soy sincera, por muchas clases que me den, al final nunca sabes cómo puedes reaccionar en momentos en los que es mucho lo que te juegas. Tengo la ventaja de que he desfilado desde que era muy joven y eso me da cierta tranquilidad. Trataré de enfrentarme a ese momento tan decisivo para mi carrera y para mí, como mejor pueda, utilizando todo lo que sé, todo lo que he aprendido y lo que me dicte mi intuición. Pero si hay una cosa que quiero hacer ese día, es disfrutar esta oportunidad que me da la vida.

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¿Teme críticas como la de Miss Colombia, que le atacó por ser transexual?

No, pero no se lo tengo en cuenta. Yo creo que ha hablado desde el desconocimiento porque en España está permitido desde hace dos años que las transexuales podamos presentarnos al concurso de Miss Universo. Yo estaba preparada para eso y más. Si te digo la verdad, un concurso de belleza no debe ser muy distinto a una entrevista de trabajo, la diferencia es que sólo va a salir victoriosa una. Yo intentaré hacer las cosas bien, como me han enseñado a hacerlas.

¿De las mises que concursan, cuál es su más peligrosa rival?

Todas son muy bellas, especialmente las de China, Venezuela y Sudáfrica, pero en general somos muy distintas. Yo, al final, compito conmigo misma, compito haciéndolo mejor mañana de lo que lo he hecho hoy.

"Nunca dejé de ser una persona para ser otra. Digamos que el tránsito fue paso a paso, hasta que a los 18 años me dieron el carné de identidad", confiesa Ángela.
Gema Checa

¿Quiénes le acompañarán en este viaje a la gloria?

Mis padres, mi hermana y toda la familia. Ellos me dicen que sea yo misma y que disfrute, que esto ocurre una vez en la vida, y que debo sentirme una privilegiada porque no todas tienen la suerte de concursar en Miss Universo.

¿En algún momento soñó que llegaría tan lejos?

Sí, siempre he soñado muy alto, por eso he trabajado tanto para llegar hasta aquí. Esa capacidad de soñar, de esforzarme, de tratar de ser la mejor para llegar lejos, es lo que me ha permitido que tú y yo estemos hablando hoy aquí.

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Está abriendo camino para que los y las transexuales puedan transitar en libertad.

Evidentemente, romper barreras es algo que trato de llevar a cabo lo mejor que puedo. No quiero sentirme presionada. De la misma manera que el resto de las mujeres van con la bandera de su país, yo, además de española, represento la diversidad de lo que es ser mujer.

¿Qué significa ser mujer para usted?

Lo que ha sido mi abuela, mi madre, lo que es una mujer con rasgos asiáticos que se siente española.

¿En qué momento dejó de ser Ángel para convertirse en Ángela?

Yo nunca dejé de ser una persona para ser otra. Cuando era pequeña ya me sentía niña y como mis padres siempre me vieron así, me dejaron fluir. Digamos que el tránsito fue paso a paso, hasta que a los 18 años me dieron el carnet de identidad.

¿Cómo vivieron sus padres la transformación de hombre a mujer?

Con normalidad: ellos han sido un ejemplo para mí y, de igual manera que apoyaron a mi hermano cuando quería hacer atletismo, me apoyaron a mí cuando quería jugar con las muñecas.

¿La sociedad española está preparada para la Igualdad, con mayúscula?

Ahora sí, cuando era una niña no sabía ponerle nombre a lo que me pasaba, porque nadie nos hablaba de la diversidad, ni de las identidades que existen en el mundo, tampoco lo sabían mis compañeros, y yo para ellos era la rara, eso sí.

Ángela colabora en la Fundación Daniela, ayudando a adolescentes transexuales.
Gema Checa
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¿Eso le marcó?

Algo sí te marca, porque al no vivir esa diversidad con normalidad, los compañeros no te apoyan, tampoco saben cómo reaccionar. Si a eso le sumas que nadie sabía cómo educarnos, cómo trabajar esta realidad en el caso de que tuvieras un chico que se sentía chica, o al revés, eso te marca.

¿Sus profesores no le ayudaban?

Mis profesores me daban atenciones especiales, que a mí no me ayudaban en nada porque yo no necesitaba atenciones especiales, sino que me explicaran qué estaba pasando para que tanto yo como mis compañeros pudiéramos entenderlo. Los niños tienen menos prejuicios que los mayores, de eso sí estoy convencida.

Cuando se enamora por primera vez, ¿como reacciona la otra persona?

¡Ufff…! La primera vez que yo me enamoré tendría 17 o 18 años, y fue de un amigo. Esa primera vez a esa persona le pudieron los prejuicios.

¿Y después?

Me he encontrado con más de lo mismo. Gente que cuando se lo dices o saben de ti, piensan que les has engañado, y no es así. Ocurre que yo no tengo por qué ir pregonando mi sexo, pero parece que las personas transexuales tenemos que presentarnos con un cartel en la frente explicando lo que somos.

Qué fuerte, ¿ no?

Sí porque llegó un momento en mi vida en el que me cerré totalmente, no quería tener que dar explicaciones a nadie, hasta que todo cambió.

¿En qué sentido?

Empecé a valorarme más cuando empecé a trabajar en el mundo de la moda y, sobre todo, cuando comencé a trabajar con la Fundación Daniela, que se dedica a ayudar a menores y adolescentes transexuales, y eso me dio mucha confianza y seguridad, tanta como para no tener que dar explicaciones a nadie. Al perder el miedo, todo fluía y ya nadie me pregunta.

¿Qué les dice a esos adolescentes que viven con desconcierto su sexualidad?

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Lo que yo hago es trabajar mucho con los padres para que no se angustien. También voy con África, la vicepresidenta de la Fundación Daniela, a colegios para explicar a los profesores las herramientas que tienen que utilizar con sus alumnos. A los más pequeños, les cuento la historia de un pirata que en el garfio tiene una flor, para que se abran y hablen de su situación. Hay que explicarles que igual que hay muchos tipos de plantas hay muchos tipos de personas.

"Ganar Miss Universo supondría un cambio brutal. Tendría que irme a Nueva York y viajar por todo el mundo", dice la sevillana emocionada.
Gema Checa

¿Qué armas deben utilizar para hacer frente a la discriminación?

Es muy importante el vocabulario que utilizamos, porque en ese afán por no hacerles daño, les estamos discriminando. Hay que enseñarles a escuchar, a observar: herramientas muy básicas que deberían enseñarles en los colegios.

Hay partidos políticos que quieren despojarles de sus derechos, ¿hay un retroceso?

Tengo la esperanza de que eso no vuelva a ocurrir. No reclamamos más que los derechos humanos que cada persona debe tener. Yo tengo derecho a ser quien yo soy, a que cualquier transexual tenga su DNI a los 18 años, donde figure su auténtica identidad: eso no es un privilegio, es un derecho.

¿En su adolescencia se sintió desprotegida por las administraciones?

Claro, a los menores en general se les protege muchísimo, no así a los menores 'trans'. Yo hasta que tuve los 18, Ángela no existía. Es más, cuando iba al médico me llamaban por un nombre con el que yo no me identificaba y la gente me miraba como a un bicho raro.

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¿El mundo de la moda es más abierto, más liberal?

Con respecto a este tema cada vez más porque los diseñadores, las empresas buscan lo andrógino, pero hay de todo. A mí me ha ocurrido ir a un casting, cogerme, y después llamarme para decirme que no porque han visto quién era en Instagram. La realidad es que no se atreven a explicarte por qué te rechazan.

No parece que hayamos adelantado mucho.

Y me da mucha rabia. Yo creo que quienes actúan así deberían poner en la puerta de sus establecimientos: "No se aceptan perros, no se aceptan transexuales". Es absurdo que yo pueda desfilar con un vestido maravilloso y que después no pueda comprármelo en la tienda. Es la doble moral.

¿Nos quedan muchas barreras por derribar?

Muchas, porque todos presumen de liberales, tolerantes, pero a la hora de la verdad, no lo son tanto.

Me asombra la naturalidad con la que aborda temas tan espinosos.

Porque yo me quiero, me acepto y me siento bien como soy. Yo no me defino por lo que los demás puedan pensar de mí, yo me defino por lo que siento.

"Lo importante es lo que ha conseguido hasta llegar aquí, que se hable de mí y que gente con prejuicios cambie su forma de pensar respecto a las y los transexuales", sentencia.
Gema Checa

¿En qué cambiaría su vida si gana el concurso?

Supondría un cambio brutal. Es algo que me imagino todas las noches, cambiaría tanto que tendría que irme a Nueva York, viajar por todo el mundo. Aunque lo importante es todo lo que he conseguido hasta llegar aquí, entre otras cosas que se hable de mí y que gente con prejuicios cambie su forma de pensar respecto a las y los transexuales.

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¿Lo ve posible?

Sí, porque lo que a mí me gustaría además de ganar, es abordar todo lo que implica ser mujer: la desigualdad laboral, no ir con miedo por la calle, y abordar todo lo que nos incumbe, desde mi propia experiencia como miembro de un colectivo que ha estado en la oscuridad desde hace mucho tiempo.

¿Los concursos son un trampolín para ascender social y profesionalmente?

En mi caso lo han sido, porque llevo 3 años trabajando en la Fundación Daniela, un sueño que se ha hecho realidad, pero me gustaría trabajar en la ONU para aportar todos mis conocimientos sobre la transexualidad, ya que además de la moda siempre he estado ligada a las personas excluidas de la sociedad.

Mi foto favorita

Cedida

"Me gusta esta fotografía porque me la hicieron cuando estaba dando una clase a adolescentes transexuales, a través de la Fundación Daniela".

¿Quién es ella?

Nació. En Pilas, Sevilla, el 18 de enero de 1991. Tiene dos hermanos. Su nombre de nacimiento es Ángel Mario Ponce, pero se llama Ángela Ponce y se trata de la primera mujer transgénero que se ha convertido en Miss España.

Inicios. Al terminar la carrera de Informática, optó por trabajar con niños con discapacidad, como profesora de Educación Física, trabajo que compatibilizó con la moda, iniciándose como modelo profesional en las pasarelas de Andalucía.

Trayectoria. En 2015 ganó el certamen de belleza Miss Cádiz. Ese mismo año participó en Miss World Spain, donde abordó la lucha para visibilizar a las mujeres transexuales, pese a que las reglas no se lo permitían por su condición de transexual. Desde hace años colabora con la Fundación Daniela, que ayuda a menores y adolescentes transexuales, y a sus familias. Colabora en el programa 'Lo siguiente', de TVE. El 30 de junio pasado Ángela ganó el certamen de Miss Universo España, lo que le permite presentarse a Miss Universo, que se celebrará el próximo 16 de diciembre en Bangkok (Tailandia).

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